La contracrónica: lección de Primera

Los amarillos consiguieron vencer en la visita del Málaga CF, si bien no de la manera más usual. El cuadro de Quique Setién demostró contundencia y dotes de equipo veterano en la máxima categoría. Oficio, solvencia y eficacia para paliar la carencia de ingenio en ataque en el partido de la consagración defensiva.

La contracrónica: lección de Primera
Importante triunfo de Las Palmas ante el Málaga. | Foto: UD Las Palmas

Un equipo que se precie, para conseguir sus objetivos, debe ser polifacético. Como el mejor de los actores, la Unión Deportiva Las Palmas ha demostrado una faceta camaleónica al alcance de pocos. En ocasiones, el fútbol a ritmo de vals no funciona y el juego amarillo no es capaz de asemejarse a las composiciones de Johann Strauss, uno de los mejores maestros de este conocido baile de salón. Es entonces el momento de la transformación. 

La elegancia y la sutileza dan paso al oficio y a la solvencia. Los grancanarios encaraban el choque con la pírrica derrota ante el Sevilla FC aún en la retina. La idea inicial era convertirla en anécdota y continuar por la buena senda, y qué mejor forma de hacerlo que en el feudo destinado a servir de muralla durante el resto de la temporada. Y a falta de agudeza ofensiva, buena es la rigurosidad defensiva.

Las Palmas comenzó llevando la manija, con Roque Mesa creando y sacando el cuero entre los centrales. La dupla zaguera, a falta de David García, la conformaban Pedro Bigas y Mauricio Lemos. Este último, inédito hasta este sábado, debutó en la presente campaña. De igual modo Tana sustituyó una vez más al ausente Jonathan Viera, si bien el protagonista en términos de resultado fue Jerónimo Figueroa, 'Momo', provocando y convirtiendo el penalti decisivo.

Robustez en defensa y primer partido sin encajar

Casualidad o no la victoria, aunque sufrida, dejó un hecho sin precedentes para la parroquia insular en el actual curso: portería imbatida. Y es que Javi Varas, pese a sus enérgicas y encomiables actuaciones semana tras semana, había encajado cinco tantos en tres encuentros. Fue este sábado, ante el conjunto de Juande Ramos, cuando la Unión Deportiva encontró el equilibrio y logró mantener protegida su red. 

Bigas y Lemos conformaron una dupla de garantías

El desparpajo de Roque Mesa o la fantasía de Tana fueron eclipsados esta vez en favor del destajo que mostraron Bigas y Lemos. La pareja, formada por el mallorquín y el charrúa, no se había estrenado en la presente edición de La Liga Santander. Escoltados siempre por un pulmón llamado Dani Castellano y un parapeto como Míchel Macedo, los centrales amarillos desbarataron cualquier intento de profanar la portería local y exhibieron sobriedad. 

Desnivelada la balanza en el electrónico, la rigidez táctica mantuvo férreo el entramado formado por los pupilos de Quique Setién. A pesar de ello, el deseo del cuerpo técnico continúa siendo encontrar el término medio. Sufrir en exceso puede conllevar un desgaste inesperado y, según palabras del entrenador cántabro, perder "la chispa". Los atisbos de delicadeza y gusto en el trato de balón, en la noche de este sábado, no aparecieron en demasía por el verde del Estadio de Gran Canaria.

Galones y tres puntos que saben a coliderato

El Málaga desplegó sus alas de la mano de sus estiletes en ataque. Jony, Chory Castro y Charles trataron de implantar su ley para colocar las tablas en el marcador. Sin embargo, el caparazón amarillo no dio opción y Las Palmas abocó el choque a lo que dictaban sus intereses particulares. Conservar la posesión, contragolpes que intentaban ser eléctricos pero quedaban estériles, y sostener el trabajo bien hecho. 

El triunfo deja un buen sabor de boca en el vestuario, además del tercer puesto en la clasificación. Nueve puntos de doce posibles para empatar con el Barcelona y el Real Madrid -un partido menos han jugado los blancos-, así como una ventaja de siete puntos con respecto a la zona de descenso. En cuatro días, los canarios viajarán a Anoeta para visitar a la Real Sociedad, donde buscarán su segunda victoria a domicilio. Por el momento, otra lección más de Primera.