La UD Las Palmas, premio a la mejor película de terror del Festival de San Sebastián

Lesiones, fallos defensivos, una expulsión y un saco de goles es lo que se ha llevado la UD Las Palmas de su paso por Anoeta. El equipo amarillo cuajó su peor partido desde que Quique Setién tomó el cargo tanto en ataque como en defensa y agonizó durante más de cincuenta minutos ante una Real Sociedad que mordió como nunca. Los vascos consiguieron empequeñecer a Las Palmas gracias a una presión muy intensa y una eficacia tremenda que ya se notó en el minuto uno de partido, algo que se agravó con la expulsión de Boateng a los veinte minutos de juego

La UD Las Palmas, premio a la mejor película de terror del Festival de San Sebastián
LaLiga Santander
Real Sociedad
4 1
UD Las Palmas
Real Sociedad: Rulli; Carlos Martínez, Raúl Navas, Íñigo Martínez, Yuri (Héctor Hernández, min. 32); Illarramendi, Xabi Prieto, Zurutuza (Sergio Canales, min. 63); Vela, Oyarzabal, Willian José (Jon Bautista, min. 78).
UD Las Palmas: Javi Varas; David Simón, Lemos, Bigas (Aythami, min. 71), Dani Castellano (Hélder Lopes, min. 57); Roque, Montoro; El Zhar, Tana (Jonathan Viera, min. 59), Boateng; Araujo
MARCADOR: 1-0, min. 1, Willian José. 2-0, min. 21, Vela (P). 3-0, min. 35, Zurutuza. 4-0, min. 53, Willian José. 4-1, min. 55, Tana.
ÁRBITRO: Arbitró el colegiado Munuera Montero, que amonestó a David Simón (min, 51), Íñigo Martínez (min. 61), Araujo (min. 79) y expulsó a Boateng por roja directa (min. 20).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la quinta jornada de LaLiga que enfrentó a Real Sociedad y UD Las Palmas. El encuentro se disputó en el estadio de Anoeta ante 10.974 espectadores.

El Las Palmas hizo acto de presencia en Anoeta con la intención de repetir la historia de la temporada pasada, pero la cruda realidad se hizo patente en pocos minutos. Con las legañas todavía puestas, los amarillos iban a recibir un jarro de agua fría sin haber llegado todavía al primer minuto de juego. Vela buscó internarse en el área y vio perfectamente cómo le doblaba un Carlos Martínez que puso un centro raso que salió trastabillado. Eso consiguió que la pelota se envenenase de tal manera que Willian José aprovechó la situación para fusilar a Varas en el segundo palo ante la pasividad de David Simón.  

Tocaba reponerse tras un mazazo como ese, pero la Real siguió apretando la salida de balón amarilla para evitar la llegada al área de su rival. De hecho, los hombres de Eusebio tuvieron otra ocasión clarísima poco después en las botas del propio Willian José, al que se le veía con muchas ganas. Aun así, los amarillos se mantuvieron firmes y buscaban encontrarse a sí mismos. A pesar de eso, el control del juego era donostiarra y sólo un disparo de Roque Mesa puso en aprietos a Rulli durante los primeros compases del choque.

Un guion de película de terror

La Real Sociedad tenía la idea clara y buscaba dejar a los amarillos sin ideas con una presión alta que se combinaba con constantes intentos de ir a por la portería. El Las Palmas estaba completamente dominado y los txuri urdin mordían una y otra vez, sin piedad y con una voracidad impresionante. Los realistas tenían claro que ya era hora de sacar un resultado positivo como local y salieron muy enchufados.

Con ese guion, una mala salida de Javi Varas dejó vendida su portería en un córner y un cabezazo de la Real iba directo a portería, pero la mano de Boateng apareció para evitar el tanto y ganarse una tarjeta roja clarísima con penalti incluido. Boateng evitó un gol con la mano y se fue a los vestuarios a los veinte minutos Carlos Vela, que estaba muy activo hasta el momento, lanzó a la perfección la pena máxima y puso el partido muy cuesta arriba en apenas veinte minutos de juego que habían sido un suplicio.

Ni la salida del campo de Boateng ni el segundo tanto de la Real hicieron despertar a una UD desquiciada y desconocida. El fútbol no terminaba de fluir y el conjunto vasco estaba cuajando unos minutos impresionantes, consiguiendo minimizar todas las virtudes de su rival.

Completamente ahogados

Los de Setién no levantaban cabeza, no había manera de tirar hacia delante y la Real ya olía, sentía el tercer tanto en sus carnes. Las ocasiones seguían llegando por parte de los vascos, destacando la enorme aportación de un Willian José muy motivado y metido en el partido. El Las Palmas perseguía sombras y la defensa sufría, tiritaba y se ahogaba en un mar de lágrimas que empezaban a ser preocupante. De esa forman, Xabi Prieto iba a colgar una pelota que Zurutuza iba a mandar a las mallas de Javi Varas aprovechándose de otro error de la zaga.

Anoeta disfrutaba y los jugadores querían más. La avalancha era clara y los grancanarios no sabían cómo sobreponerse a un equipo estaba jugando muy bien, que estaba llegando con mucha claridad a la portería. Además, la apatía empezó a hacerse patente y las llegadas al área del Las Palmas se contaban con los dedos de una mano. Parecía que la UD había mutado de forma clara y evidente en apenas unas semanas.

De esa manera, el descanso terminó con la agonía de una UD destrozada.

El descanso no apaciguó a la Real, pero Tana recortó

Tras el paso por los vestuarios, la Real salió con la misma intensidad y las mismas ganas de hacer daño. El Las Palmas no podía mantener demasiado tiempo la posesión y los donostiarras iban a por todas. La Real trituró a Las Palmas en cincuenta y pocos minutos de desastre La compasión la habían dejado para otro día, iban a por todas y los amarillos estaban hundiéndose como el Titanic. De hecho, un centro al área de los txuri urdin iba directo hacia Oyarzabal, que fue agarrado por David Simón y provocó otro penalti que ejemplificaba que todas las vergüenzas de una UD totalmente superada. Esta vez, el encargado de lanzar la pena máxima fue un Willian José que lanzó con mucha tranquilidad y mandó el balón a la escuadra para abrir aún más distancia con su ex equipo.

A pesar de las circunstancias, una contra amarilla sorprendió a la defensa realista. Tana se plantó delante de Rulli y el canterano batió al guardameta argentino con mucha clase. El Las Palmas recortaba distancias cuando peor estaban las cosas, pero todavía tenía mucho que remar si quería obrar un milagro que cada vez se veía más lejano. La realidad era que los amarillos habían cuajado unos cincuenta minutos para el olvido, seguramente, los peores desde que Setién llegase al banquillo. Tal y como estaba el encuentro, el técnico amarillo quiso hacer debutar a Hélder Lopes por primera vez en toda la temporada, quitando del campo a un Dani Castellano que había jugado todos los minutos hasta el momento.

Las Palmas lo intenta y la mala suerte se ceba

La entrada de Jonathan Viera al terreno de juego dotó de algo más de frescura a los amarillos.  El Las Palmas fue encontrando un poco su sitio gracias a que la Real ya no podía presionar con la misma intensidad y que estaba muy desgastada con el encuentro tan de cara. Bigas no pudo terminar el partido por lesión y Lemos también aquejó problemas físicos Con la Real un poco más relajada, Simón encontró el hueco y a punto estuvo de batir a un Rulli que sí que estuvo atento para despejar la pelota a córner. No obstante, las llegadas amarillas seguían sin generar demasiado peligro. Mientras tanto, su rival jugaba con la tranquilidad del resultado.

Sin embargo, la mala suerte se volvería a hacer carne para el Las Palmas con la lesión de un Pedro Bigas que se echaba la mano a la parte posterior del muslo, teniendo que ser sustituido por Aythami y complicándole aún más la vida a una UD que parecía mirada por un tuerto. Además, Lemos también tuvo problemas físicos durante los últimos minutos.

El pitido final terminó con el sufrimiento

Con el encuentro llegando a su fin,  el Las Palmas tomó una pizca más de cuerpo, pero no lo suficiente como para perforar la portería vasca. De hecho, fue la Real la que más ocasiones tuvo hasta el final del partido para aumentar su registro. El Las Palmas se marchó de San Sebastián con un premio a la mejor película de Terror del conocido Festival Internacional de Cine de la ciudad vasca. Hoy le tocó morder el polvo.