El rey de la selva

El delantero vasco se verá las caras el próximo domingo con su ex-equipo. El rey de los leones atraviesa, a sus 35 años, el mejor momento de su trayectoria deportiva, por lo que la defensa valencianista tendrá que emplearse a fondo para tratar de acallar su rugido en el césped.

El rey de la selva
Artiz Aduriz, un referente a sus 35 años (Foto: Íñigo Larreina | VAVEL)

Con cero puntos de nueve posibles en el casillero, el Valencia CF está obligado a cambiar su dinámica. Y la próxima opción que tendrá para sumar –al fin- esta temporada pasa nada más y nada menos que por San Mamés.

El coliseo bilbaíno se ha caracterizado a lo largo de su historia por la gran dificultad que supone para sus adversarios. Un escenario mítico donde la manada de leones, impulsada por sus fieles seguidores, ha sido capaz de tumbar a cualquiera. Pero dentro de las manadas siempre suele haber uno que destaca por encima del resto, un león que, por su madurez y su fuerza, se convierte en el verdadero rey de la selva. Y en el caso del conjunto rojiblanco ese es Aritz Aduriz.

Es de sobra conocido y no requiere carta de presentación. El delantero vasco ha sido y, sobre todo, sigue siendo un referente para su equipo, el mismo que le vio dar sus primeras patadas a un balón. Tras su debut en primera con 21 años, salió al Burgos y al Real Valladolid, de Segunda División B y Segunda División respectivamente, con el objetivo de continuar con su formación.

Con 24 años, el Athletic Club lo volvía a acoger, ahora como jugador del primer equipo. Tras tres temporadas en el conjunto bilbaíno, el ariete abandonó de nuevo San Mamés para militar en el RCD Mallorca. Posteriormente fue el Valencia CF el que se hizo con los servicios del jugador, que anotó un total de 23 goles en las dos temporadas que vistió la elástica che. Ya con 31 años y con una dilatada experiencia, Aduriz volvía de nuevo a su casa.

Pese a que la trayectoria futbolística suele ser corta, lo cierto es que el ‘9’ de San Mamés está experimentando una segunda juventud desde que regresó a Bilbao. Una segunda juventud evidenciada por los números, que nunca mienten. Las últimas temporadas han sido las más exitosas a nivel personal, ampliando año tras año la cifra de goles anotados, hasta llegar la pasada temporada a los 36 tantos. Y a sus 35 años. Y es que, en ocasiones, la veteranía no significa vejez, sino experiencia, hecho que fue clave para que disputara a esta edad su primera Eurocopa.    

Pese a que consigue marcar goles de mil maneras, no cabe duda de que la faceta que más domina es el juego aéreo. Su principal rugido. En las últimas ocho temporadas el delantero rojiblanco ha anotado un total de 31 goles de cabeza, cinco de ellos la pasada campaña. Un punto fuerte que ha exhibido a lo largo de su carrera deportiva y que de sobra conocen los aficionados valencianistas de cuando este león cazaba por Mestalla.

Por todo esto, la defensa blanquinegra tendrá que saber domar el próximo domingo al rey de los leones, que no tendrá piedad de su anterior equipo en la que es su selva preferida, San Mamés