Parejo lleva la batuta

El jugador de Coslada ha cambiado completamente su actitud con respecto a la pretemporada pasada, en la que llegó a forzar al club para marcharse, para convertirse, un año más, en una pieza indispensable del conjunto che.

Parejo lleva la batuta
Parejo celebra su gol frente al Werder Bremen | Fuente: valenciacf.com

Dani Parejo es un hombre nuevo. No hay ni rastro de aquel jugador que fue apartado de sus compañeros por Ayestarán en Inglaterra, por forzar al club a que aceptase una oferta del Sevilla. El madrileño siente que es una pieza fundamental del equipo con Marcelino y, lo más importante, cree en la idea de juego que intenta implantar el nuevo cuerpo técnico.

Siempre discutido por la grada de Mestalla, por cometer pérdidas de balón en zonas prohibidas, acusado de no correr y con aventuras nocturnas que dañan la imagen del club. Sin embargo, su fútbol arriesgado y tranquilo al mismo tiempo es el único que hace jugar al Valencia, y las estadísticas aseguran que el de Coslada es uno de los jugadores que más kilómetros recorren de la plantilla valencianista.

Además, Parejo siempre ha sido indiscutible para todos los técnicos que han pasado por el banquillo che, y no han sido pocos. Desde Emery, pasando por Pellegrino, Valverde, Djukic, Nico Estévez, Pizzi, Nuno, Neville, Ayestarán, Prandelli y Voro. Y este año lo seguirá siendo para Marcelino. Por lo visto en pretemporada, parece que el actual entrenador valencianista va a ser uno de los que mejor rendimiento saque del centrocampista madrileño, como ya lo hicieran sus predecesores Valverde y Nuno, con los que Parejo ofreció su mejor versión. De hecho, con el técnico portugués el de Coslada se convirtió en el máximo goleador blanquinegro en Liga, con 12 goles en su haber.

El entrenador asturiano confía plenamente en el creador de juego, tanto que fue el cuerpo técnico quien eligió a Parejo como capitán valencianista, a quien consideran “una clara referencia dentro del vestuario”.  El de Coslada se ha hecho con la batuta che y no parece que vaya a soltarla, ni que haya nadie en el vestuario capaz de arrebatársela. Por tanto, un año más, ante la ausencia de fichajes y de jugadores realmente determinantes en ataque, el Valencia jugará cuando Parejo lo haga, como viene ocurriendo estos últimos años. Si sigue igual de fino que esta pretemporada, en la que ha anotado un golazo de falta y ha repartido varias asistencias, hay motivos para ilusionarse.

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