La maldición amarilla

El Submarino empata en casa ante el Deportivo de la Coruña tras un partido que aparentemente parecía controlado.

La maldición amarilla
La maldición amarilla / Web oficial Villarreal CF

Lo que parece una bendición para los jugadores como es jugar en casa, para los integrantes del conjunto amarillo se ha convertido en una maldición. Son ya muchos los partidos en los que la afición del Villarreal se vuelve a casa sin los tres puntos al completo. Desde el 5 de noviembre ante el Málaga, el Estadio de la Cerámica es incapaz de hacer que los jugadores ganen sus encuentros. Con el empate del domingo, ya son tres los partidos en los que el Submarino Amarillo pierde puntos en su propio estadio. Derrotas contra el Barcelona y el Sevilla y el empate ante el Deportivo de la Coruña han hecho que los primeros puestos de la tabla se sigan resistiendo para el Villarreal.

Todo parecía bajo control

El partido ha comenzado con dominio amarillo sobre el campo, siendo las primeras llegadas a red por parte del conjunto local. Sin embargo, el equipo gallego no ha tardado en llegar y ha tenido diversas oportunidades durante la primera media hora. En el minuto 29 y tras un pase filtrado de Jaume Costa para Bacca, este ha dado el pase de la muerte a Unal que sólo ha tenido que empujarla al fondo de la red para anotar el primer gol de la jornada. Tras el gol, llegadas peligrosas al área de ambos equipos que no han dado sus frutos. Primera parte de intensidad, que ambos guardametas han sabido afrontar bien. Tanto Sergio Asenjo como Ruben Martinez se han mostrado seguros durante todo el partido, protegiendo las red ante buenas llegadas por parte de los dos conjuntos. 

Con el comienzo de la segunda parte, el Dépor se mostraba ofensivo, con una intensidad  superior a la del Villarreal. Con el minuto 59, ha llegado el primer cambio para el equipo gallego, se retiró Carles Gil y entró Emre Colak, y poco después realizaba su primer cambio el equipo amarillo, entraba Chéryshev y se retiraba Samu Castillejo. El Sumbarino no se daba por vencido y seguía atacando con fuerza con algunos intentos de gol por parte de Fornals y Castillejo. Los minutos seguían subiendo en el marcador y el Villarreal tenía la victoria cada vez más cerca.

La tensión se palpaba en el ambiente, donde ninguno de los dos equipos quería irse a casa sin puntos en el marcador.  Tensión que acabó con tarjetas para Sidnei y Bacca por un rifirrafe. Tras varias jugadas salvadas una vez más por el guardameta, jugadón de Sidnei que daba el primer gol al equipo gallego. El central cogió el balón en su campo, fue avanzando hasta llegar al pico del área donde ha puesto el centro medido a la cabeza de Florin Andone para que el rumano lograse las tablas en los minutos finales. En los últimos minutos de partido, el Villarreal ha buscado el gol pero la defensa del Dépor lo evitaba con autoridad. Final del partido en el Estadio de la Cerámica con empate a uno, que hace que el conjunto castellonense continúe con su mala racha en casa y se marche con un punto que le sabe a poco.

Mirada fija en los próximos partidos

El Villarreal se marcha una vez más con un punto, lo que les hará replantear su estrategia en casa. Tras dos derrotas y un empate, eso sí ante equipos como el Barcelona y el Sevilla que ocupan puestos altos en la tabla, el Sumbarino se centra en el próximo partido de copa ante el Leganés el próximo miércoles. El Villarreal se marcha a descansar y se centra ahora en otros partidos con los que espera acabar con el sabor agridulce de jugar en casa.