Ibn Firnas, el ícaro de al-Ándalus

Ibn Firnas abarcó todas las disciplinas de la época. Destacó en poesía, astrología y, sobre todo, en la creación de diferentes artilugios. Uno de ellos le permitió volar. Fue el ícaro de al-Ándalus.

Ibn Firnas, el ícaro de al-Ándalus
Ibn Firnas. Foto de Oras Al-Kubaisi (Pinterest)

Uno de los objetivos más perseguidos por el ser humano a lo largo de la historia ha sido, sin duda alguna, la posibilidad de poder volar. Este sueño fue alcanzado por uno de los personajes de mayor originalidad del mundo medieval andalusí, Abu Al Kasim Abbas Ibn Firnas Ibn Wardas, conocido popularmente como Ibn Firnas.

Su gesta fue conseguida en el 875, seiscientos años antes de que Leonardo da Vinci diseñara su máquina voladora, 900 años antes de que los hermanos Montgolfier construyeran su globo y mil años antes de que los hermanos Wright diseñaran el primer avión a motor. En España se pudo contemplar una hazaña similar en el año 1793, siendo esta protagonizada por un burgalés llamado Diego Marín.

Ibn Firnas nació en Ronda en el año 810 y, siendo muy joven, se instaló en la ciudad de Córdoba, capital del Emirato. Según Ibn Hayyan trabajó al servicio de tres emires, al-Hákam I (796-821), Abd al-Rahmán II (821-852) y Muhámmad I (852-886).

Mezquita de Córdoba. Foto A. Reyes.
Mezquita de Córdoba. Foto A. Reyes.

Según los anales de la historia, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que Ibn Firnas abarcó todas las disciplinas conocidas de la época, destacando en materias como la poesía, la astrología y, especialmente, en la creación de todo tipo artilugios.

Entre sus principales contribuciones científicas se puede destacar el diseño de una clepsidra mediante autómatas, que regaló al emir para que este pudiera saber las horas de la oración sin necesidad de mirar al firmamento.

Creó un astrolabio esférico para representar el movimiento de los astros y una representación del firmamento, con planetas y estrellas e incluso con sonidos que simulaban el zumbido de los truenos. También está considerado como el primero en desarrollar la técnica de talla del cristal de roca.

Aunque si por algo es conocido es por el vuelo que realizó a las afueras de la ciudad, en la almunia Al-Rusafa. Aunque las fuentes conservadas no aportan demasiada información al respecto, se sabe que fabricó unas alas utilizando distintos materiales y, según indica Ibn Hayyan, consiguió mantenerse en el aire durante un cierto tiempo,  cayendo finalmente de manera violenta contra el suelo. Muchos cordobeses fueron testigos del acontecimiento, invitados previamente por el propio Ibn Firnas.

Ibn Said cuenta: "Se las ingenió para que su cuerpo volara. Se  revistió con plumas sobre tiras de seda. Entonces, le fue posible dar un salto en el cielo de la zona de la Rusafa, alzarse por el aire y planear sobre él hasta que cayó a una considerable distancia". Al Maqqari señala las causas de los fallos en el aterrizaje: "El ingenio no se sirvió en la caída, porque se dañó el trasero. No tuvo en cuenta que el ave solamente cae sobre arranque de su cola y no se fabricó ninguna".

Su caída fue motivo de sátira por parte de su principal adversario el poeta Mumin Ibn Said:

"¡Quiso aventajar al grifo en su vuelo,
y sólo llevaba en su cuerpo
las plumas de un buitre viejo!".

No se sabe si las consecuencias de esta caída impidieron nuevos intentos de vuelo o si incluso pudieron acarrear su muerte, ocurrida unos años después, en 887.

Su figura y su obra está más valorada en los países árabes que en Occidente, especialmente en Irak, donde uno de los principales aeropuertos del país lleva su nombre y además tiene una estatua en la que aparece representado con sus alas. La ciudad que le vio volar le dedicó un puente sobre el rio Guadalquivir, diseñado por el arquitecto José Luis Manzanares, siendo inaugurado el 14 de enero de 2011.

Puente de Ibn Firnas | Foto: Wikicommons
Puente de Ibn Firnas | Foto: Wikicommons

 Bibliografía.

·Aragón Huerta, M. «Abbas Ibn Firnas, de personaje histórico a personaje literario, en la obra narrativa de Zakariyyá Támir». Al-Andalus Magreb. Estudios árabes e islámicos, 7 (1999), pp. 21-41.

·Elías Terés Sábada. E. «Sobre el "vuelo" de 'Abbas Ibn Firnas. Al-Andalus». Revista de las Escuelas de Estudios Árabes de Madrid y Granada, Vol. 29, Nº 2, (1964), pp. 365-370.

·Hinojosa, I; Manzanares, J.L.;  Molina, A.J. «Diseño del puente Abbas Ibn Firnas sobre el rio Guadalquivir en Córdoba». Informes de la Construcción, 65, 532 (2013), pp. 407-420.

·Romero Carrillo, P.; Dorado Vicente, R.;  Díaz Garrido, F. A.; Rafael López García, R. «Ibn Firnas Una figura olvidada en la historia de la ciencia de las máquinas, los mecanismos y la fabricación». Revista Dyna, 89, Nº 3, (2014), pp. 287-290.