FC Barcelona - Rhein-Neckar Löwen: por una remontada que vale una Final Four

La sección de balonmano del FC Barcelona se creó un 29 de noviembre de 1942. Por aquel entonces el balonmano era un deporte que se jugaba 11 contra 11, sobre césped, en estadios de fútbol y con porterías del mismo tamaño. En esa época la historia de la sección empezó a escribirse con letras de oro: ganaron 6 Campeonatos de España entre 1945 y 1957. En los años 50 empezó a cambiar el escenario; el balonmano en pista empezó a ganar protagonismo y el Barcelona entró de lleno en el proyecto del nuevo deporte.

En sus 51 años de vida el equipo azulgrana ha ido cosechando éxitos hasta convertirse en el club de balonmano más exitoso de España y Europa, lo que en este deporte es sinónimo de mejor club del mundo. Sus vitrinas enseñan 21 trofeos de Liga (incluyendo la ganada recientemente), 17 Copas del Rey, 9 Copas ASOBAL, 8 Ligas de Campeones y 5 Recopas de Europa, entre otros muchos títulos.

Y a lo largo de estas cinco décadas el Barcelona se ha hecho un nombre, no sólo por lo que ha ganado, sino también por protagonizar momentos mágicos. Esto es precisamente lo que necesitará vivir el conjunto catalán este sábado a partir de las 20:15. Los de Xavi Pascual necesitan otro de estos episodios heroicos para remontar la eliminatoria de cuartos de final contra el Rhein-Neckar Löwen, después de caer derrotados hace apenas cinco días en Mannheim, por 38-31.

En busca de un año histórico

El FC Barcelona llegaba a la eliminatoria de cuartos de final como claro favorito y con la moral por las nubes. La gran plantilla que manejaba ya el Barça la temporada pasada, que le valió para llegar a la final de la Champions (perdió contra el Hamburgo), fue retocada en verano con la llegada de dos jugadores superlativos, de los mejores del mundo en su puesto: el lateral zurdo Kiril Lazarov y el jugador más mediático y determinante de la última década, el francés Nikola Karabatic.

La temporada hasta esta eliminatoria está siendo de '10'

Todo hacía indicar que el Barcelona 2013/14 sería el rival a batir en España y en Europa. En el ámbito nacional nadie ha conseguido hasta la fecha con ellos y están protagonizando una temporada inmaculada, con pleno de victorias y convirtiéndose en campeones de Supercopa, Copa ASOBAL y Liga ASOBAL (son favoritos claros también en la Copa del Rey).

El Barça ya es campeón de Liga. Foto: Germán Parga.

Pero el gran reto de la temporada era la Champions, esa que la campaña anterior se había escapado de forma cruel en la prórroga de la gran final, esa de la que el propio Barcelona es el máximo vencedor con 8 ediciones, esa que no levanta el capitán culé desde el año 2011.

Tras un empate inicial en Macedonia contra el Vardar, los catalanes arrasaron en la fase de grupos, venciendo en dos ocasiones en el esperado duelo contra el PSG de Mikkel Hansen y Daniel Narcisse. Al final, el balance de 8 victorias, 1 empate y 1 derrota (intrascendente contra el Metalurg en la última jornada) le daba la primera plaza del grupo y la sensación de cumplir con los pronósticos: el Barcelona parecía el equipo más en forma de Europa.

La eliminatoria de octavos de final le midió contra el Aalborg danés. Los blaugranas vencieron sin problemas la ida (22-29) y la vuelta (31-20), casi sin despeinarse, dando la impresión de no haberse esforzado al 100%.

Un rival de primer nivel

El sorteo emparejó para la ronda de cuartos al Barcelona y al Rhein-Neckar Löwen. El alemán es un conjunto temible, de primera línea europea. Prueba de ello es que se trata del actual campeón de la Copa EHF, el segundo trofeo europeo en importancia. La temporada pasada vencieron en la final al Nantes de tres campeones del mundo como Valero Rivera, Jorge Maqueda y Alberto Entrerríos.

Landin es el portero más en forma. Foto: EHF.

Del Barcelona se dice que goza de una plantilla difícilmente igualable, con dos jugadores superlativos por cada puesto. Pero el grupo de jugadores que conforma el equipo germano no tiene a priori mucho que envidiarle. En sus filas está el portero en el que todos piensan cuando hablan del portero del futuro, el danés Niklas Landin. El joven arquero se disputa con el barcelonista Sterbik el título oficioso de mejor guardameta del mundo, y en el partido de ida demostró por qué.

Pero el gran arma de los alemanes son sus extremos. Los teutones Uwe Gensheimer y Patrick Groetzki son los termómetros del equipo. Su equipo es, quizás junto al propio Barcelona, el más temible de Europa a la contra, y ellos dos son los estiletes en estas acciones. El primero sobre todo, tiene una velocidad inalcanzable y una técnica exquisita para la definición. Gensheimer es uno de esos jugadores que han sido tocados con una varita, capaces de sorprender con acciones inverosímiles. En el partido de ida protagonizó una de las exhibiciones más impresionantes de los últimos años. Anotó 14 goles en sus 14 primeros lanzamientos del partido, y fue el artífice de la victoria germana.

Landin, Gensheimer y Groetzki lideran un equipazo

Pero la temible velocidad del ataque alemán no sería posible sin una defensa sólida, que le permitiera robar muchos balones y forzar malos lanzamientos del contrario. Los líderes del entramado defensivo son Gedeón Guardiola y Nikola Manojlovic. El petrerí y el serbio son los dueños del centro de la defensa 6:0 de los 'leones' (que eso significa 'löwen') de Mannheim.

El gran conjunto se completa con dos laterales extraordinarios, como son el sueco Kim Ekdhal du Rietz y el islandés Alexander Petersson. El escandinavo parece que se consolida como el gran jugador que apuntaba desde los Juegos Olímpicos de Londres, donde lideró a su selección hasta la medalla de plata. El zurdo, por su parte, es uno de los laterales derechos más consolidados del último lustro.

Myrhol es un pivote de gran movilidad. Foto: Mika Volkmann.

Otra de las mejores armas ofensivas de los alemanes es el pivote Bjarte Myrhol. El noruego es uno de los jugadores más móviles en su posición y a menudo complica la existencia a las defensas rivales.

La solidez del equipo se completa con grandes jugadores suplentes, que pueden aportar al equipo sin que baje el nivel del mismo. Sergei Gorbok e Isaías Guardiola son las piezas más destacadas del banquillo alemán.

Todos ellos compiten bajo la batuta del islandés Gudmundur Gudmundsson. El histriónico técnico de 53 años, próximo seleccionador danés, es uno de los más polémicos de Europa. Hace pocas fechas tuvo un feo rifi-rafe con Talant Dujshebaev en la eliminatoria de octavos que les enfrentó con el Kielce. Pero es un entrenador que cosecha grandes éxitos. Entre ellos destaca la mencionada Copa EHF de la pasada temporada y la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Beijing, cuando entrenaba a la selección de Islandia.

Temporada plagada de éxitos de los 'leones'

La gran calidad de la plantilla del Rhein-Neckar Löwen, unida al gran trabajo que están realizando, les está llevando a una temporada excepcional. Los 'leones' están en disposición de ganar su primera Bundesliga, pues a cinco jornadas del final del campeonato son colíderes junto al THW Kiel, con el gol average ganado sobre los 'zebras'. Vencer la que es considerada, con diferencia, la mejor liga del planeta sería una buena muestra de la calidad y la capacidad de esta plantilla.

El camino del equipo de Gudmundsson en Champions hasta llegar a este partido ha sido igualmente brillante. En la primera fase quedaron encuadrados con el Veszprém húgaro, un equipo que está en disposición de llegar a la Final Four, ya que en el partido de ida de los cuartos de final vencieron en París al PSG por 26-28. En dicha fase de grupos el Rhein-Neckar fue segundo, a sólo un punto de los magiares.

En la ronda de octavos protagonizaron la eliminatoria más bonita e igualada. Se enfrentaron al Kielce polaco, un equipo que terminó tercero la pasada edición de la Champions League y que se había reforzado con uno de los mejores jugadores del mundo, el pivote Julen Aginagalde. Polacos y alemanes lucharon en dos partidos llenos de intensidad. En la ida, los de Talant Dujshebaev consiguieron imponerse por 32-28, después de ir dominando el partido hasta por 8 goles. Pero en el encuentro de vuelta los germanos, liderados por un gran Groetzki, vencieron por 27-23. La eliminatoria estaba empatada a 55 goles, pero el mayor número de tantos anotados fuera de casa clasificó a los 'leones' para los cuartos de final.

Partido de ida para enmarcar

Con el favoritismo para el FC Barcelona pero los alemanes creyendo en sus posibilidades llegó el partido de ida. Todo lo que podía salir bien para los alemanes, salió bien. Desde el principio hicieron gala de una agresividad en defensa encomiable y Gensheimer comenzó en ataque con su particular espectáculo.

Todo lo que podía salir bien para los alemanes, salió bien

El Barcelona realizó, de largo, su peor partido de la temporada. Por momentos pareció que a los pupilos de Xavi Pascual les superaban los acontecimientos y la situación, algo inexplicable conociendo la experiencia de los jugadores blaugranas. Pero lo cierto es que la defensa no estuvo tan contundente como en ella es habitual y los robos de balón brillaron por su ausencia. Al Rhein-Neckar le costaba muy poco anotar, y casi cada ataque terminaba con un tiro claro. Para rematar el mal día, Saric estuvo desacertado en portería y apenas tocó un par de balones.

Los alemanes siguieron el guión de partido que habían soñado. Defendieron de forma intensa, Landin acompañó desde la portería, pudieron correr al contraataque y en el ataque estático jugaron a la perfección con la movilidad de su pivote Myrhol.

El plato resultante de todos estos ingredientes fue un claro 22-14 al descanso. Gensheimer, con 10 goles, había dado un clinic en los primeros treinta minutos.

En la segunda mitad aumentó la sangría y el equipo germano alcanzó una diferencia de 11 goles pocos minutos después del descanso. Entonces llegó la mejora del Barcelona, que poco a poco fue recortando distancias, con Sterbik aumentando las prestaciones de la portería azulgrana y con Lazarov definiendo en ataque, sobre todo desde los siete metros.

Al final, el resultado de 38-31 dejaba a los 'leones' en una buena posición de cara al partido de vuelta y a los culés obligados a una nueva remontada en el Palau.

El Rhein-Neckar siempre ha sido peligroso

No es el equipo alemán un plato fácil para los catalanes. Los precedentes anteriores al 38-31 de la ida fueron en la temporada 2010/2011. Los 'leones' quedaron encuadrados en la primera fase con los de Xavi Pascual. En el primer partido, disputado en el Palau, los teutones sorprendieron con una victoria ajustada, por 30-31.

El balance en cuatro partidos es de dos victorias alemanas, un empate y una victoria culé

En la vuelta disputada en Mannheim los dos equipos volvieron a protagonizar un encuentro igualado. Al final el marcador fue de empate a 38, con una gran polémica final. Víctor Tomás anotó sobre la bocina un postrero gol que daba la victoria al Barcelona, pero el delegado de la EHF consideró que el tiro había sido fuera de tiempo, con el consiguiente enfado de los españoles. Justo la misma situación que se produjo hace una semana, con ese gol de Lazarov al que los árbitros no dieron validez.

Aquella fue la última ocasión en que el Barcelona recibió 38 goles en un partido, precisamente la misma cifra de goles que encajaron el pasado fin de semana.

La temporada continuó para ambos equipos, que fueron superando rondas en la Champions League y finalmente se clasificaron para la Final Four de Colonia. Los dos equipos quedaron emparejados en semifinales, y entonces el Barcelona tomó cumplida revancha y venció por 28-30. La victoria le clasificó para la gran final, en la que se deshizo del Ciudad Real por 27-24 para ganar su octava y última Liga de Campeones.

Un protagonista llamado Gensheimer

Gensheimer es una pesadilla para el Barça. Foto: EHF.

Si el balance con el Rhein-Neckar Löwen es hasta la fecha desfavorable, en gran parte es por culpa de un jugador especial. La exhibición que dio el extremo Uwe Gensheimer en el partido de ida, con sus 14 goles, ya la había repetido antes. Es más, la había superado. Fue en aquel partido que terminó en empate a 38. Entonces, el excepcional jugador teutón se descolgó con 15 dianas.

El dato se completa con 12 goles más en los otros dos partidos. En total, 41 tantos en 4 encuentros, una media de 10,25 por tarde. Está claro que el Barcelona es la víctima preferida de Gensheimer.

Necesitados de la 'magia' del Palau

En los 51 años de vida del equipo de balonmano del FC Barcelona se han ganado el respeto de toda Europa. Y lo han hecho a base de hazañas como la que ahora necesitan: remontadas imposibles, goleadas inverosímiles y triunfos y más triunfos. Por eso el Rhein-Neckar Löwen no puede confiarse lo más mínimo, ni pensar que tienen encarrilada su clasificación para el fin de semana final.

No hay que remontarse mucho en el tiempo para encontrar la última. Hace un año, en la misma ronda, en los cuartos de final, el Barcelona se vio obligado a remontar la eliminatoria contra el Atlético de Madrid. En el partido de ida habían caído en Vistalegre en un partido para el recuerdo, con las gradas a reventar y la afición llevando en volandas a los colchoneros. Finalmente los rojiblancos ganaron por 25-20 y viajaron a la Ciudad Condal con esperanzas de repetir presencia en la Final Four, puesto que en la temporada anterior habían sido finalistas.

La última remontada imposible fue el año pasado contra el Atlético de Madrid

Pero si espectacular fue el ambiente en Madrid, la afición de Barcelona no se quedó atrás. El Palau Blaugrana se vistió de gala para llevar a los suyos a tan difícil empresa, la de remontar cinco goles al subcampeón de Europa. Y lo lograron. El bosnio Saric en portería y el bielorruso Rutenka lideraron una tarde mágica, en la que avasallaron al Atlético desde el principio. Pero el equipo que entrenaba Talant Dujshebaev empezó a remontar gracias a Julen Aginagalde, hasta prácticamente igualar la eliminatoria. Finalmente el Barcelona culminó la machada y se impuso por 32-24. El éxtasis de la afición blaugrana adornaba un ambiente de fiesta.

Hace dos campañas los culés también tuvieron que apelar al calor de su gente para superar una eliminatoria. En aquella ocasión fue en octavos de final. En la ida cayeron en Montpellier por 30-28, contra un equipo que por entonces lideraba el hoy barcelonista Karabatic. En el partido de vuelta dieron la vuelta a la eliminatoria de manera contundente, venciendo por 36-20 y clasificándose para cuartos de final. Lamentablemente, en esa ronda fueron eliminados por el AG Kopenhagen de Mikkel Hansen.

Hace más tiempo, en la temporada 2007/2008, durante la segunda fase, el Barcelona ganó en el Palau el partido decisivo contra el Svendborg por 29-24 y se clasificó para semifinales. En ellas caería contra el THW Kiel.

El 'Dream Team' cimentó allí sus éxitos

Precisamente el equipo 'zebra' fue la víctima de la anterior proeza azulgrana en el Palau. Fue en la temporada 2000/2001. El Barcelona del 'Dream Team' daba sus últimos coletazos. El equipo de Valero Rivera había ganado las cinco ediciones anteriores de la Champions League y se plantaba una vez más en semifinales. En el primer partido, disputado en Kiel, los locales se llevaron el gato al agua por un interesante 28-24. Pero en la vuelta el Barça consiguió remontar y vencer por 33-28. Por un solo gol de renta, aquel histórico Barcelona se plantaba en su sexta final consecutiva. Finalmente no pudieron completar la proeza, pues en la final cayeron contra el Portland San Antonio de Pamplona, entrenado por Zupo Equisoain y liderado en la pista por Jackson Richardson.

El histórico 'Dream Team' de Valero Rivera tuvo que remontar en el Palau en múltiples ocasiones

En la temporada anterior los mismos protagonistas se jugaron el título. Los alemanes vencieron en la ida de la gran final en su pista, por 28-25. Pero el Barcelona se rehizo y en la vuelta se impuso por 29-24, levantando el quinto trofeo de campeón consecutivo y el sexto en su historia.

Durante la campaña 1998/1999, el Palau Blaugrana de Barcelona fue más determinante que nunca. En cuartos de final, semifinales y final, los azulgranas tuvieron que rematar en casa sus respectivas eliminatorias. En cuartos de final se enfrentaron al Veszprém, con el que empataron en Hungría a 29. En la vuelta se impusieron por 29-24. En semifinales fue más complicado. Los de Valero Rivera volvieron de Eslovenia con una derrota en el saco, por 35-32 en la pista del Celje. Pero una vez más el Palau realizó su magia y los catalanes le dieron la vuelta a la situación, con un 30-26 que les clasificaba para la gran final. En ella se midieron al Badel 1862 de Zagreb, con quienes empataron en la ida a 22 en Croacia. En el partido decisivo, arropados por su gente, ganaron por 29-18 y se proclamaron campeones de Europa.

Para ser coronados en la temporada 1997/1998 tuvieron que remontar en el Palau en la ronda de cuartos de final. En ella también esperaba el Veszprém húngaro. Los magiares vencieron en el primer partido por 33-28, por lo que los culés se vieron obligados a remontar en la vuelta. Entonces los azulgranas se impusieron por 32-27 y el resultado final agregado fue de 60-60, pero el mayor número de goles anotados fuera de casa dio la clasificación al Barça. Posteriormente, en la final también se enfrentaron al Badel 1862 Zagreb, al que vencieron con facilidad para convertirse en campeones.

La primera vez que el Barcelona se convirtió en rey de Europa fue en la temporada 1990/1991. En ella empezó a forjarse la mística europea del Palau. Fue en la final de la competición. El rival, el Proleter Zrenjanin. En el partido de ida, disputado en la ciudad yugoslava (hoy en día serbia), los locales se llevaron un disputado duelo por 23-21. En la vuelta el equipo barcelonista dio un extra de competitividad ante su gente y consiguió la victoria por 20-17, justo el resultado necesario para levantar el trofeo de mejor club de Europa, por entonces llamado EHF Copa de Europa.

El equipo está convencido

Tomás y Pascual ponen el rostro al equipo. Foto: FCB.

Lo primero que se necesita para llevar a cabo una proeza es creer en ella. Los jugadores del FC Barcelona han hecho su tarea y se han autoconvencido de que son capaces de lograr la remontada. Las declaraciones de los protagonistas van en esa dirección, empezando por su capitán, Víctor Tomás: "No vi la eliminatoria perdida porque creo que nuestro equipo tiene mucha calidad y porque el Palau será el de las grandes ocasiones. No puedo darla por perdida llevando la camiseta que llevamos. Rotundamente no. Lucharemos hasta el final".

Su entrenador, Xavi Pasucal, también cree en la remontada y pide apoyo a su afición: "Mañana espero seis goles del Palau. El Barça triplica su rendimiento cuando el Palau 'peta' y mañana ‘petará’".

Los dos líderes del equipo afirman también saber en qué fallaron en el partido de ida y admiten que el rival les pasó por encima. Ambos coinciden además en considerar un "fracaso" que el Barcelona no estuviera en la Final Four de Colonia.

Otro de los pesos pesados del vestuario, el lateral Rutenka, también ha demostrado su convicción: "Hemos cambiado el chip y tenemos en mente que vamos a pasar. Tengo toda la confianza del mundo en el equipo. Lo podemos hacer". Además, el bielorruso ha pedido la ayuda de la afición: "Los necesitamos, ellos son la fuerza, son los goles, son las paradas..., con ellos lo haremos posible".

Los Guardiola conocen bien el Palau. Foto: petreraldia.com.

El Rhein-Neckar tiene entre sus filas a varios jugadores que conocen bien la dificultad de jugar en el Palau. Son los gemelos Gedeón e Isaías Guardiola. Los petreríes han actuado muchas veces en el Palau, con los distintos equipos de ASOBAL en los que han militado. El pivote avisó de lo que espera cuando visiten la cancha del Barcelona: "Mis compañeros no son tan conscientes, como Isaías o como yo, de la magia del Palau, del ambiente que se crea favorable a sus jugadores. Tanto mi hermano como yo sabemos que el Palau es un apoyo muy grande para el FC. Barcelona en este tipo de partidos. Es un campo muy bonito en el que se han logrado remontadas históricas en Europa, donde se han levantado muchos títulos y han jugado grandísimos jugadores. Nosotros sentimos respeto hacia el Palau y hacia el FC Barcelona, por supuesto".

La gesta que buscan es complicada, pero está al alcance de estos jugadores. No en vano todos los integrantes de este FC Barcelona son de los mejores del mundo en su posición. La historia culé busca escribir otro capítulo glorioso.

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