Pastel de lagarto

La lógica se impone. La lógica impera. La lógica es suprema. Cualquiera de las tres anteriores frases podría servir para definir la eliminatoria que Jaén Paraíso Interior y ElPozo Murcia disputaron en La Salobreja, pero, ¿qué lógica? Los charcuteros eran evidentes favoritos por escudo y trayectoria (lógica 1), pero en las últimas temporadas no fueron capaces de ganar a los andaluces en su casa (dos empates) y cayeron en la Copa de España de Ciudad Real (lógica 2). El ambiente era magnífico, de aquellos que gusta "resentir" a cada segundo y el aficionado jiennense daba vueltas a la posibilidad de que su equipo fuera el primer andaluz en llegar a las semifinales de la Copa del Rey.

Todo duró cinco minutos

Lo que se demoró en llegar el 0-2. Y merecidamente. ElPozo expuso desde el primer momento —y hasta el último— una concentración propia de lo que es: un campeón. Más rápidos, más ágiles y con las ideas más claras. La primera jugada, a los treinta segundos, en la que se vio cabalgar a Miguelín por el costado y remachar al pecho de Dani Cabezón —que sacó casi todo lo que le llegó a su arco, que es muchísimo—, fue un déjà vu continuo durante los cuarenta minutos. A los dos del arranque, el propio Miguelín cortó por el centro y la zaga jiennense, con los alas muy abiertos, no acertó a hacer el cambio de marca de forma precisa. Entonces el balear encontró una autopista donde romper las nubes y adelantar a los suyos.

Tres minutos después, un córner corto encontró el disparo inesperado de Lolo Suazo para ampliar la ventaja. Dos bofetones y la sensación de que la orilla se localizaba a diez millas para los locales. El Jaén FS no exponía una salida de balón fructífera, aunque fuera fluida, y ElPozo se encontraba muy cómodo en una presión sin demasiado desgaste. Es más, los murcianos hallaban la espalda de su rival con demasiada facilidad, como si uno cogiera un cuchillo y cortara la mantequilla: no había mucha resistencia. Los murcianos lo remataban todo, finalizaban jugada y sus transiciones terminaban con un disparo. Desviado o certero, pero disparo.

El conjunto amarillo parecía somnoliento, inmerso en una hecatombe zombie. Sin reacción. Los balones largos le debilitaban y ni siquiera estaban seguros al corte, lo que posibilitaba una segunda opción para los visitantes, que aceptaban encantados el envite (casi siempre desbaratado por Dani Cabezón). A los ocho minutos y medio llegó el primer remate de Emilio y la cosa se envalentonó hasta el punto de que los locales tenían más cafeína que sangre en las venas. Empezaron a creerse ellos mismos y a encontrar puerta con más frecuencia. Entraron en calor, en otras palabras, con acciones de Cuco, Carlinhos, Eloy Rojas o José López. Entre medias, algún que otro susto charcutero, pero nada tan preocupante como los inicios. Volvía "el" Jaén.

Fueron cinco minutos que el público agradeció porque les permitió entrar en el partido. Animar y presionar, especialmente lo segundo, lo que mejor define a esta grada. El Jaén llegó a las cinco faltas cuando quedaban seis minutos y media, lo que propició que los aficionados utilizaran cualquier pretexto para distorsionar las decisiones del árbitro. Su equipo lo entendió y mostrón más ímpetu que acierto. Ya era un progreso. Dos palos de Miguelín, que incluso cuando se ducha debe estar disparando botes de champú, metieron el miedo a los locales, quienes vieron la cuesta arriba con el tercero de Álex. El ciezano robó un balón en el centro del campo a José López, quien buscaba el imposible, y acribilló a Dani Cabezón desde los diez metros. Bebe, al filo del descanso, estrelló otro balón en la escuadra, a modo de aviso.

En la segunda parte se vio un poco más de intención en los movimientos jiennenses. Era preciso un gol que recortara distancias, aunque un cráter mental les impedía embocar. Lo intentaron en algunas acciones y era el destino el que les denegaba su petición una y otra vez, como en la acción en la que Cuco filtró un balón en el área como el que intente meter un melón en un botellín —cosa que consiguió— y entre Solano y Dani Martín estrellaron la pelota en el palo. El cansancio por la insistencia pareció hacer mella en los locales, que volvieron a dejarse llevar durante algunos minutos, en los que Miguelín completó su hat-trick de maderas. Casi se lleva el poste firmado por sus compañeros.

Sin nada que hacer, el tiempo pasó por la pista hasta el minuto 32, cuando algo se movió. Más transiciones de ataque y más desorden defensivo, la mezcla perfecta para el aficionado. Idas y venidas de ambos. Dani Martín, por descontado, el más voluntarioso de todos los amarillos, tuvo dos ocasiones para anotar el primer gol local, pero Rafa no permitió penetraciones en sus dominios. Lima, por otro lado, encontró el palo en un reverso sin angulo más propio de Houdini que de un simple mortal. Dani Rodríguez dispuso a Eloy Rojas como portero-jugador a falta de cuatro minutos, pero eso no cambió la historia. José Ruiz, en un contraataque conducido por Marinovic, puso el cuarto y cerró el círculo de la primera lógica, la verdadera.

De esta forma, ElPozo Murcia accede a sus sexta semifinal de Copa del Rey, es decir, todas las que se han disputado, y completa uno de sus mejores partidos de la temporada en una cancha complicada. Especialmente para ellos. El Jaén Paraíso Interior, por tanto, debe centrar sus esfuerzos en buscar la Copa de España sin distracciones. Ahora tiene la mente ocupada únicamente en esa carretera.

Los entrenadores analizaron el partido

Duda dio su versión del partido: "Creo que hemos empezado muy bien, nos hemos puesto por delante en el marcador muy rápido y en el primer o segundo córner conseguimos otro gol. Eso nos dio mucha seguridad y generó dudas en el rival, algo que nos estaba faltando en los últimos partidos, que teníamos muchas ocasiones y no acertábamos. Hemos dominado muy bien la primera parte. En la segunda apretaron más y tuvieron más oportunidades. Es normal, sobre todo a balón parado. Hemos aguantado bien el marcador con la distancia". Preguntado sobre la concentración de su plantilla, contestó: "El equipo vino muy concienciado porque sabíamos la dificultad de la pista. El Jaén tiene muy buena plantilla y está más abajo de lo que debería estar en la Liga. La estrategia salió bien, pero el juego son muchos factores que te hacen ganar y eso nos ha ayudado a ganar hoy porque estuvimos acertados".

Rehuyó a usar el término "plácido" para definir la victoria, aunque sí el marcador. "Es cierto que no es lo mismo ganar 3-0 que ir 2-1 perdiendo al descanso. En ningún momento hemos tenido descanso o nos hemos sentido superiores o hubo relajación", concluyó.

Dani Rodríguez analizó lo que fue la eliminatoria para él: "Intentamos llegar al final con opciones, como siempre decimos, y no lo hemos cumplido. Las dos veces que han llegado han tenido mucha efectividad, la que no tuvieron en Liga. A partir de ahí, han llegado más sueltos y lástima ese gol, faltando un minuto, que sentenciaba la elminatoria". "Creo que no estaban más mentalizados que nosotros. Mi equipo ha salido bien, lo que ocurre es que recibir un gol al minuto y medio es complicado. Se hace el partido cuesta arriba, más cuando en la siguiente jugada de estrategia anotan otra vez", continuó.

Aseguró que no le preocupa que su equipo vuelva a encajar gol en los primeros minutos, sino que lo que lo hace es perder. "El equipo estaba algo cansado, teníamos un día menos de recuperación y hay jugadores que tienen muchos minutos en las piernas. Lástima que el partido se haya decantado tan rápido. Con jugadores tan rápidos y dejando tantos huecos... Creo que hemos hecho una buena segunda parte, donde un gol nos hubiera metido en el partido. Hemos tenido alguna ocasión y palo. Cuando no quieren entrar y tienes un rival tan bueno es normal. Cuando vamos por detrar en el marcador y hay que abrir espacios, te las crean. En los primeros minutos tuvimos ese pequeño desliz. Además, ElPozo domina la estrategia y llegar una décima tarde provoca eso. No hay más historia", aseveró.

Por último, preguntado sobre los árbitros, se mostró irónico: "Los colegiados estuvieron perfectos, todavía no entiendo cómo nos han dejado ganar una Copa de España. No lo tengo que decir yo, creo que hay gente suficiente que lo ve. Gracias a Dios que el resultado ha sido suficientemente amplio para no venir aquí a hablar de ellos".

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