Intolerancia a la derrota

El Ave Fénix no se dejó caer por La Salobreja y nadie resucitó. El Jaén Paraíso Interior sigue sumido en una nesfasta dinámica —ya van ocho jornadas sin ganar en las que únicamente acumuló tres puntos— y ante el Barça Lassa, que se mostró muy sólido, no pudo competir sin que una losa le aplastara el corazón. Los catalanes, casi a medio gas, expandieron en todo momento la sensación de que su pegada, a pesar de no contar con Sergio Lozano ni Ferrao, es demoledora.

Los primeros cinco minutos contra el equipo de Marc Carmona siempre son importantes. De ahí brota la posibilidad de ganar o perder confianza. Entorpecer la maquinaria culé asegura minutos de buena autoestima para el rival. Y el Jaén, ya sea cuestión mental por la temporada que arrastra o por causas que escapan a los dioses cancheros, no aguantó. A los cuatro minutos Aicardo recogió un rechace de la defensa jiennense después de una brillante salida de balón de Dyego. Pocos segundos después, el gaditano pudo completar el doblete en un pase de la muerte que Campoy salvó cuando el cuchillo ya le rozaba el cuello. El Jaén no acusó el tanto en contra y con acciones de Dani Martín y Solano comprobaron que el Barça había traído a su arquero (y qué portero). Paco Sedano ofrece el mismo efecto que un muro cayendo sobre uno mismo: no hay escapatoria alguna.

Hubo un momento en el que el Barça se conformó con el disparo exterior y el Jaén, con el juego de pívot. La elaboración visitante era escasa, bien porque no la necesitaba o bien porque aprovechaba pérdidas del Jaén para construir contragolpes, mientras que la salida de balón jiennense era sucia y, al llegar a medio campo, circulaba el balón sin que hubiera verdadera intención de dañar. Un buen bloqueo de José López al defensor de Solano permitió al cordobés —el mejor amarillo— despegarse del contrario como si tuviera muelles y confirmar que sí, que el Barça puso bajo los palos a un portero.

El Barça seguía nutriéndose de los errores del rival para generar peligro y a veces parecía dejarse ir monte abajo, sin desgaste. En una acción incomprensible, Eloy Rojas y Chema Mella no se comunicaron bien y Wilde, que presionaba al gaditano, logró meter la puntera para que Mella interviniera y dejara el balón franco a Dyego. La metió y así encontró premio a su buen quehacer en los primeros minutos. El Jaén no quiso darse cuenta del resultado y prosiguió con el amasamiento de bola, sin encontrar buenos resultados. El problema (otro más) estaba en la retaguardia: la movilidad barcelonista siempre encontraba espacio y líneas de pase para llegar hasta Mella. El gol de Lin, el tercero, fue una combinación de tres o cuatro pases que acabaron con un disparo y posterior remate culé. Sencillo. Parecía un guión ya anticipado, una película que los de Marc Carmona ya conocían. Y una pesadilla para los jiennenses, puesto que se trató del 17º partido que comenzaban por detrás en el marcador de los 23 jugados. Es decir, en el 74% de los encuentros de esta temporada han debido remontar.

Una pequeña luz se arrojó por un recoveco del pabellón cuando Gabriel introdujo en su portería un saque de esquina de Solano. La grada se reactivó con el tanto y comenzó a "presionar" a los rivales con silbidos. Al poco tiempo la luz se apagó en el momento que Víctor Montes fue expulsado de la cancha tras agredir a Wilde. Esa superioridad la aprovechó el FC Barcelona Lassa para despreciar tres ocasiones de claridad y anotar su cuarto gol, por medio de Batería. Sí que hubo un punto de crueldad a estas alturas de la historia, ya que se produjo al borde del descanso.

La vuelta de los vestuarios fue de pesadumbre y se convirtió en velatorio con el gol de Wilde desde la frontal. A partir de ahí el Barça activó el modo automático y se centró en reducir esfuerzos. Ganó entonces posesión el Jaén, que quiso, quiso, quiso y no pudo. Hubo ímpetu, sobre todo en las acciones de Jordi Campoy o Dani Martín, pero este año hay una máxima en la categoría y es que el Jaén tiene que desesperarse primero y marcar después. Y la grada, anestesiada por las intenciones que caen en saco roto, incluso veía espejismos. Hasta tres cierres (Carlos Muñoz, Boyis y Murga) alineó Dani Rodríguez durante unos minutos de la segunda parte, los inmediatamente anteriores al juego de cinco (que ejecutó a diez minutos del final).

El juego de cinco, inefectivo, evidenciaba una de las carencias del equipo andaluz: la toma de decisiones. Apenas hay jugadores que seleccionen correctamente sus movimientos ofensivos. Eloy Rojas, Dani Martín o Jordi Campoy en el desborde eran las pocas acciones que se atisbaban útiles. El resto estaba contagiado de lentitud y poca confianza, que es el efecto impuesto por los culés. El portero-jugador amarillo dejó dos goles más en contra, obras de Wilde y Batería. Ya sin el quinto atacante, Dani Martín conseguiría un doblete de pegote para cerrar el marcador. Pudieron haber más, por un lado y por otro. A los blaugrana "les movieron la portería" en disparos sin protección y, por otro, Paco Sedano confirmó que siempre está ahí. Aunque casi no se mueva (o eso aparente).

El FC Barcelona Lassa sigue a la estela del Movistar Inter en la segunda posición y se enfrentará el martes al Peñíscola Rehabmedic. Por su parte, el Jaén Paraíso Interior, al que sólo le distancia un punto del Elche, jugará este sábado en Antequera uno de los partidos partidos más decisivos de la temporada. Los malagueños sólo han ganado un partido, el de La Salobreja. Ganar proporciona oxígeno. Perder será como respirar azufre.

Los entrenadores analizaron el partido

Marc Carmona se mostró sereno y "muy satisfecho" con el encuentro de sus jugadores. "Para mí, esta es una pista muy difícil. Creo que Jaén es mucho mejor equipo de lo que refleja la clasificación. Hasta hoy había encajado muy pocos goles, tenía valores de goles en contra de los equipos que estamos arriba. Creo que hemos hecho un muy buen partido. Hemos tenido, sobre todo en la primera parte, buena posesión de balón, con equilibrio entre posesión y profundidad, hemos defendido bastante bien situaciones de balón parado. En líneas generales, solidez delante y detrás. Hemos tenido también acierto cuando hemos llegado arriba. Algunos goles han llegado fruto de la presión defensiva y el equipo ha trabajado mucho con buena actitud y mentalidad. Creo que la victoria es justa", aseveró.

Preguntado por la "suerte" de empezar el partido con dos goles de ventaja gracias a errores del rival, matizó: "Yo creo que la suerte está en la lotería. El primer gol es una buena acción defensiva y el segundo es una acción magnífica de Wilde. Es un juego y hay un factor de azar que no podemos descartar, pero creo que es mérito de Wilde robar ese balón. Hay que valorar el trabajo defensivo que propician estos goles". "Si algo nos ha faltado este año es regularidad. Necesitamos hacer 15 partidos consecutivos como este para ganar confianza y competir. Hay que cerrar el trabajo la semana que viene y después del Europeo, según como venga la gente, ya veremos. Los equipos que tenemos muchos internacionales no nos podemos quejar. Hace ocho años, en el Barça no había ninguno y no teníamos ese 'problema' porque éramos de media tabla. Egoístamente no nos gusta estar cuatro semanas con la mitad de la plantilla, pero estamos contentos de que nuestros jugadores represente a la selección", añadió. Sobre la lesión de Aicardo, desveló: "Ha tenido un pinchacito en la parte anterior del muslo y mañana, cuando estemos en Barcelona, se le harán pruebas, pero la sensación no es muy buena. Depende de la magnitud hablaremos con Venancio y que lo miren para decidirlo".

Antes del inicio de la rueda de prensa de Dani Rodríguez se escucharon gritos del entrenador jiennense, dirigidos hacia los árbitros: "Habéis venido aquí a lucirse", a la vez que daba dos palmadas. Ya ante la prensa, afirmó: "Como todas las semanas, estamos muy contentos con el arbitraje y otro equipo que se va feliz de La Salobreja". Respecto al encuentro, resumió: "Ha sido un querer y no poder contra un equipo que tiene mucha pegada y creo que han sido superiores a nosotros a partir del 1-4. Los primeros minutos han sido muy igualados y siempre que han llegado han tenido acierto. El primer y segundo gol son errores nuestros —en el segundo incluso me atrevería a decir que era falta— y a partir de la expulsión de Montes el Barça tiene mucha calidad para manejar los tempos del partido. Nada más empezar la segunda parte, ese gol ha sido un jarro de agua fría. Si este equipo sólo ha perdido un partido es por algo".

Ante una aparente mejoría, sobre todo en los disparos a puerta, el entrenador explicó: "Creo que era muy difícil e insisto, cuando haces cómputo global de un partido es fácil quedarse con el marcador, pero hay momentos puntuales del partido que declinan el resultado. Si nos quedamos con 1-3 un par de minutos más hubiera cambiado la cara del partido porque estábamos jugando bien. Es difíci sobreponerse a algunas circunstancias. En las últimas semanas estamos siendo valientes y nos falta el gol. Ya está. El equipo tiene que estar contento". "Nos falta ese partido que sea un punto de inflexión. Pensamos que iba a ser el Levante y no lo fue. También hay que ver que hemos jugado contra ElPozo en su casa y con el Barça. El de Antequera es un partido vital porque está todo muy igualado y cualquier punto suma. Hay que conseguir puntos donde sea. Creo que no va a ser definitivo en el plano negativo y sí en el positivo. El equipo está capacitado para conseguir puntos contra cualquier partido menos con los tres colosos", continuó.

Cuestionado sobre la lesión de Cuco y próximas incorporaciones desveló que Cuco podría forzar para disputar minutos ante el equipo universitario: "Fichar a un jugador depende de muchas circunstancias. Se están mirando jugadores, pero es complicado. Un jugador no cambia la dinámica del equipo", finalizó.

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