El debate: ¿quién ganará en Heinz Field:
Patriots o Steelers?
Este será el sexto partido en los últimos cinco años // Foto: Pittsburgh Steelers

El debate: ¿quién ganará en Heinz Field: Patriots o Steelers?

Ambos equipos vienen de caer y necesitan del triunfo para enfilarse rumbo al campeonato de su división.

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Adrián Hernández

No son rivales divisionales, pero en los últimos años los New England Patriots y los Pittsburgh Steelers han disputado duelos memorables que han quedado en la historia de la NFL.

En la semana 15 de la temporada regular, una vez más se volverán a ver las caras, aunque bajo una panorámica diferente a como aconteció el año pasado. Esta vez no se juegan el liderato de la Conferencia Americana, pero si lo hacen en la búsqueda de la victoria que los acerque a playoffs.

Los New England Patriots vienen de caer en la última jugada 34-33 ante los Miami Dolphins. Un triunfo combinado con un descalabro de los Dolphins propiciará que una vez más el equipo de Bill Belichick se lleve la división este de la Conferencia Americana.

En cambio, los Steelers llevan una racha de tres derrotas en fila y solamente tienen ventaja de medio juego sobre los Baltimore Ravens, por lo que la victoria es más que urgente para tranquilizar la situación y llegar de mejor forma al partido contra los New Orleans Saints.

La última vez que se enfrentaron fue el 17 de diciembre del 2017 con aquella jugada polémica de la no recepción de Jesse James que, a la postre, la intercepción de Ben Roethlisberger terminó por definir la victoria de New England 27-24.

Foto: Usa today
Foto: Usa today

A continuación, te decimos el porqué New England podría ganar o porqué los Steelers regresarían a la senda del triunfo.

Los New England Patriots siempre atacan el duelo más favorable dentro del partido (Christian Torres - @ctsportssarg)

Esta es una de las mayores virtudes que tiene la franquicia de Boston y una de las razones por la cual son uno de los mejores equipos de la historia de NFL. Tanto el entrenador en jefe, Bill Belichick, como su mariscal de campo, Tom Brady, siempre encuentran el lado más débil de la defensiva rival y lo atacan hasta el hartazgo. Sus esquemas ofensivos varían constantemente según lo que las defensivas rivales les ofrezcan.

Tener a Tom Brady como mariscal de campo, es sinónimo de grandeza y excelencia. Poseer en los comandos a uno de los mejores mariscales de la historia de la NFL y único mariscal ganador de 5 Súper Bowls es un plus que ningún equipo en la NFL puede gozar.

Asimismo, desde que Brady pertenece a la franquicia cuyo dueño es el magnate millonario Robert Kraft, los Patriots y los Steelers se han enfrentado en 15 oportunidades, de los cuales New England ha ganado 12 juegos y solo han perdido tres. De las victorias conseguidas, tres fueron en la final de la Conferencia Americana. En otras palabras, Brady sabe cómo ganarle a los Steelers, especialmente en partidos definitorios como el del domingo.

Foto: NFL
Foto: NFL

Otra gran cualidad que tiene New England es que saben hacer los ajustes defensivos necesarios para minimizar las mayores virtudes del rival. En esta temporada hay varios ejemplos que demuestran estos ajustes. Un ejemplo que señala esto y que puede suceder el próximo domingo es que, a uno de los mejores dúos de receptores como son Steffon Diggs y Adam Thielen, la defensiva sólo les permitió 77 yardas combinadas. Diggs y Thielen son el arma principal en la ofensiva de los Vikings y la defensiva de New England realizó los ajustes necesarios para silenciarlos.  Seguramente contra Pittsburgh harán los mismos ajustes para silenciar a los receptores Antonio Brown y Juju Schuster-Smith, que al igual de Diggs-Thielen en Minnesota, son la principal arma ofensiva que tiene el conjunto liderado por Ben Roethlisberger.

El sistema por encima de los jugadores. Los New England Patriots saben a qué juegan y como se juega. No importan los nombres, pueden no estar en el emparrillado Julian Edelman, Rob Gronkowski, Sony Michel o el mismo Tom Brady y su sistema de juego logrará lo necesario para llevarse el juego. En los Steelers en cambio, la semana pasada fue el fiel reflejo que los jugadores están por encima del sistema y sino están uno o varios jugadores pueden sucumbir ante cualquier contrincante. El domingo pasado jugaron contra un rival débil como son los Oakland Raiders y cuando se quedaron sin Ben Roethlisberger por una lesión en costilla, la ofensiva no pudo mover las cadenas. Además en este partido tampoco jugó el running back titular James Conner y Pittsburgh en ningún momento pudo correr con el balón de manera adecuada.

El entrenador en jefe Bill Belichick es muy superior al entrenador de los Steelers, Mike Tomlin. Acá surge una de las mayores ventajas en este enfrentamiento. Al “monje”, como se le denomina al entrenador de los Patriots, nunca se la escapa nada y pocas veces toma malas decisiones y cuando decide mal, lo admite sin ningún problema. Mike Tomlin todo lo contrario, ha sido sumamente cuestionado porque casi siempre la decisión tomada es la incorrecta y encima es muy soberbio para admitir su error. Un claro ejemplo fue en el partido comodín de los playoffs del año anterior, ya que una mala decisión (intento un onside kick en último cuarto) provocó que los Jaguars generasen una diferencia irremontable para los Steelers. Otro ejemplo más reciente fue en que el partido de la semana anterior, pensando que su defensiva iba a frenar a la ofensiva de los Raiders jamás pidió un tiempo fuera para frenar el reloj.  Esto tuvo como consecuencia que su ofensiva tuviera solo 30 segundos para revertir el partido.

Esto no exclusividad de los Patriots, pero también va a influir para que estos últimos sean los ganadores del cotejo. Los Steelers vienen de tres derrotas consecutivas y con una crisis interna muy importante. Se vive muy mal clima en Pittsburgh y eso se ve reflejado en los malos partidos que están realizando.

Por todo esto analizado, es muy posible que los Patriots se lleven el triunfo en el Heinz Field de la ciudad Pittsburgh.

Pittsburgh mantendrá la cima de la AFC Norte (Adrián Hernández - @jahr12)

Si hay algo hermoso de este deporte es que no está nada escrito y en la NFL hasta el último segundo cobra importancia pues podría cambiar el rumbo del partido.

Hay un aspecto bipolar en los Steelers, ya que son de esos equipos que se crecen ante un rival poderoso, pero también pueden bajar su nivel ante un sinodal más débil, por lo que Pittsburgh saldrá motivado en búsqueda de la victoria y así, darle fin a la seguidilla de juegos que no le han podido ganar a los Patriots.

En la liga son la cuarta mejor ofensiva total, principalmente por el ataque aéreo comandado por Ben Roethlisberger, donde son el segundo mejor en la NFL bajo este rubro. Además, anotan en promedio por partido 28.2 puntos, siendo el cuarto mejor y, de los seis partidos que han disputado en el Heinz Field en esta temporada, en cinco de ellos han cosechado 30 o más puntos.

La variedad de receptores con los que cuenta Ben Roethlisberger también los hace un equipo peligroso, principalmente por Antonio Brown y Juju Smith-Schuster, aunque también pueden aparecer elementos como Ryan Switzer o Vance McDonald, quienes podrían convertirse en piezas fundamentales en el esquema ofensivo.

Foto: NFL
Foto: NFL

Una de las claves será darle la protección adecuada al “Big Ben”, mientras no sea presionado, la ofensiva de los Steelers podrá moverle el balón a los Patriots. La creatividad en las jugadas podría ser un “as bajo la manga”, donde Pittsburgh ha tenido buenos dividendos en los últimos años.

Al principio de la temporada los castigos habían perjudicado al equipo, pero han venido a menos en los últimos partidos propiciando que el ataque pueda avanzar para realizar ofensivas más sostenidas, prueba de ello es que son el séptimo mejor equipo al conseguir 45.3% en terceras oportunidades aunado a que son el quinto mejor en lograr first downs con 310.

Es probable que James Conner no pueda participar el domingo, donde Pittsburgh sufrió en demasía para moverle el ovoide a los Raiders, por lo que Jaylen Samuels y Stevan Ridley tendrán que mejorar su nivel aunado a la realización de jugadas que puedan sorprender a los ‘Pats’ por la vía terrestre.

Cabe destacar que New England cuenta con récord perdedor como visitante (3-4), agregando que tienen la defensiva total 22 de la liga, la décima peor por la vía aérea admitiendo un mínimo de 259 yardas por juego. Además son la décima peor recibiendo first downs, aunado a que permiten al oponente un 40.5% de sus jugadas en terceras oportunidades, dato muy elevado en la NFL.

En los juegos perdidos, los Patriots en tres de los cuatro enfrentamientos han tenido menos de 300 yardas totales y no han podido correr más de 60 en estos partidos. De igual forma, salvo en el juego contra Miami, el tiempo de posesión ha sido menor a los 30 minutos, provocando que el legendario “número 12” esté en el partido desde la banca.

Otro de los puntos clave será la presión que puedan ejercer sobre Tom Brady, ya que la “cortina de acero” es la mejor en cuanto a capturas en la campaña con 45 y, entre más se pueda incomodar al multicampeón, será más factible que no tome buenas decisiones ante su poca movilidad. En total, son la séptima mejor defensiva de la NFL, donde gran parte de su poderío está en poder frenar el ataque, ya que en promedio han permitido menos de 100 yardas por juego.

Este es el momento clave de la campaña para los Steelers, por lo que no les queda de otra que sacar la victoria para perfilarse rumbo a playoffs.

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