La historia poco conocida de Bruce McNall
Bruce McNall, una de las piezas clave de la NHL en su crecimiento. -  Getty Images

La historia poco conocida de Bruce McNall

Wayne Gretzky en Los Ángeles, los Anaheim Ducks y Gary Bettman. Estas son algunas de las obras más conocidas de Bruce McNall.

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Tomás Fernandez

Puede ser posible que un productor de Hollywood haya sido una de las personas más influyentes en el crecimiento de la NHL? No se sorprendan si la respuesta es “sí”. El 9 de Agosto de 1988 los Edmonton Oilers enviaron a Wayne Gretzky, Marty McSorley y a Mike Krushelnyski a Los Angeles Kings a cambio de Jimmy Carson, Martin Gelinas, $15 millones de dólares en efectivo y tres first round picks (1989, 1991 y 1993).

Detrás de uno de los negocios más impactantes de la liga se encontraba Bruce McNall. Un productor de cine de 38 años y dueño de los Kings.

Su Ascenso a la Fama

Criado en Arcadia, California, McNall tenía un fuerte interés en coleccionar monedas y artefactos antiguos. Aseguraba ser un niño prodigio, diciendo que empezó  a estudiar en la universidad de Oxford a los 16. Logro convertir su hobby en su primer negocio, logrando convencer a las personas adineradas para que compren monedas antiguas.

Con capital en su bolsillo, se aventuró en las carreras de caballos y luego en la industria del cine. Como productor, McNall fue responsable de películas como War Games y Weekend at Bernie’s en 1989. Con su fama y su fortuna en aumento, McNall se enfocó en un nuevo objetivo: tener una franquicia deportiva.


Fue el impulsor de abandonar los colores tipo Lakers y adoptar los actuales negro y plata Durante este tiempo, los Kings eran propiedad de Jerry Buss. En 1979 Buss había adquirido al equipo del dueño de los Lakers, Jack Kent Cooke. Por ese entonces el hockey era muy difícil de vender en el sur de California y Buss no tenía interés alguno por el deporte, aun así, McNall quería ser parte. En el ‘86 compró el 25% de las acciones de los Kings, al año siguiente compró un 24% más, dejándolo como el mayor inversor del equipo. Luego, en 1988, se convirtió en el dueño definitivo de equipo.

Antes de saltar a la fama por ser quien logro traer a Gretzky a Los Ángeles, McNall decidió reemplazar los colores “estilo Lakers” de los Kings por el negro, blanco y plata. Había nuevas expectativas para el equipo y pronto, jóvenes jugadores como Luc Robitaille, Bernie Nicholls y Steve Duchesne se convirtieron en celebridades.

La llegada de Gretzky disparó la popularidad del hockey en Los Ángeles casi de forma inmediata. De repente, las celebridades empezaron a asistir a los partidos. Personalidades como Kurt Russell, Goldie Hawn y Sylvester Stallone estarían en el Forum alentando por los Kings. McNall también fue una celebridad en el roster, es sabido que solía viajar con celebridades en su jet privado a los partidos de visitante durante las finales de la Stanley Cup en 1993

Su Aporte a la NHL

Todo marchaba bien para los Kings y para McNall, tan bien que fue incluido en la Junta de Gobernadores de la NHL en el ‘92, con tal solo 41 años. Bill Wirtz, dueño por ese entonces de los Chicago Blackhawks decidió renunciar al cargo de presidente de la Junta para cederle el lugar a McNall. Ya instalado en su nuevo rol, el dueño de los Kings se puso como objetivo tratar de conseguir un nuevo contrato televisivo. En su mente, McNall creía que la NHL podía competir con la NBA y la NFL.

Además, una de sus primeras órdenes como presidente fue encontrar al primer comisionado de la NHL. La liga quería asegurarse un nuevo contrato televisivo y quería expandirse a nuevos mercados, y para lograrlo se necesitaba un ejecutivo que compartiera esa visión.

Para lograrlo, McNall fijó su atención en la NBA. Admiraba enormemente el trabajo David Stern. Stern tuvo una reunión con McNall quien le recomendó a un joven llamado Gary Bettman. Poco tiempo después, Bettman fue nombrado comisionado de la NHL.

Como dueño, McNall también fue el primero en organizar partidos de pretemporada en mercados no tradicionales. Organizó partidos en Las Vegas, Dallas, Phoenix, Miami y Tampa Bay. Viendo que cada uno de estos partidos fue un éxito, McNall y compañía empezaron a apostar por estos estados para ser sedes de futuros equipos.

Mientras la leyenda de McNall crecía en el mundo del hockey y en Hollywood, logro convencer al CEO de Walt Disney, Michael Eisner, de que había lugar para otro equipo en el sur de California. Así fue entonces como nacieron los Mighty Ducks de Anaheim. Disney tuvo que pagar US$ 50 millones, que US$ 25 millones fueron al bolsillo de McNall por estar en terreno de los Kings. Pero todo ese dinero fue utilizado para pagar deudas bancarias que lo atormentaban, los problemas recién empezaban para Bruce McNall.

Su Caída

Con un currículum tan impresionante uno pensaría que Bruce McNall terminaría en el Hockey Hall of Fame. Desafortunadamente, Bruce tuvo varios problemas con la ley. Dejó de pagar un préstamo de US$ 90 millones y el Bank of America amenazó con forzar a los Kings a la bancarrota si no se vendía el equipo. El equipo tuvo años difíciles luego de eso y eventualmente, Gretzky fue enviado a los St. Louis Blues.

Así, el imperio de US$ 200 millones que construyó a través del fraude bancario se derrumbó. En 1994 se declaró culpable de dos cargos de fraude bancario y un cargo de fraude y conspiración. McNall pasó 70 meses en prisión y hasta la fecha le debe dinero al banco. Encima de todo, McNall también confesó haber traficado artefactos antiguos a los Estados Unidos, sus estudios universitarios en Oxford también eran falsos. Fue puesto en libertad en 2001.

Por su parte, Wayne Gretzky, Luc Robitaille y Rob Blake se mantuvieron cercanos a McNall al punto que lo visitaban en prisión. Gretzky le prohibió a los Kings retirar su número si McNall no estaba en la ceremonia.

Su Impacto en el Hockey

A pesar de sus problemas legales, es imposible ignorar el impacto que Bruce McNall tuvo en el deporte. Antes de ser dueño de los Kings, el único equipo en al oeste de St. Louis eran los Kings. Ahora, la NHL tiene equipos en ciudades que eran consideradas como mercados no aptos para el hockey. La influencia de McNall hizo del hockey algo menos regional en los Estados Unidos. Es difícil pensar en dónde estaría la NHL si no fuera por este hombre, sus ideas y sus contribuciones al deporte.

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