Historias de la LNHH. Capítulo I: antecedentes históricos
HC Madrid (negro) contra HC Milano (Blanco) en Davos 31 de diciembre de 1924

Historias de la LNHH. Capítulo I: antecedentes históricos

A pocos días de la finalización de la temporada regular de la campaña 2018-19 pretendemos recoger en una serie de capítulos la historia del campeonato de liga de hockey sobre hielo en nuestro país. 

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Curro RodriguezdeRivera

Antes de escribir sobre los primeros campeonatos de liga no se puede evitar remontarse al inicio del desarrollo del hockey hielo en España. Para ello debemos retroceder hasta la tercera década del siglo XX.

El 30 de octubre de 1922, el rey Alfonso XIII inauguró en Madrid la primera pista de hielo artificial, el Palacio del Hielo y del Automóvil, construida a instancias del dueño de los hoteles Palace y Ritz de Madrid y Bruselas, Georges Marquet. El Palacio, diseñado al estilo renacentista francés, se encontraba ubicado en la calle Duque de Medinaceli, a espaldas del Hotel Palace y a pocos pasos del Congreso de los Diputados y de la Basílica de Jesús de Medinaceli. Su uso como pista de hielo cesó en 1926 por escasa afluencia de público y tras varios cambios de dueños, incendios y reformas, hoy en día el edificio alberga la librería científica del CSIC.

El primer encuentro allí celebrado sería el día de su inauguración entre el Club des Patineurs de París y el Bruxelles IHSCEl, habiendo de esperar hasta el 18 de enero de 1923 para ver la disputa del primer encuentro entre equipos españoles, el Club Alpino Español frente al Real Club Puerta de Hierro.

Estos dos clubes, junto al Azul Hockey Club y el Castilla, dieron nacimiento a una asociación que formaría parte de la Federación Española de Hockey. El diez de marzo de 1923, España se unió a la Federación Internacional de Hockey Sobre Hielo (IIHF).

En ese 1923, estos cuatro equipos disputaron la que puede considerarse primera competición oficial de nuestro hockey. El Azul Club Hockey, liderado con diez goles como máximo goleador de la competición por el otrora famoso dramaturgo Edgar Neville y por el canadiense J. Hollis, dominaría la competición ganando todos sus encuentros. El club alemán Eis Hockey Club también iba a participar inicialmente en el torneo, pero se retiró tras ganar por 10-0 al Castilla.

Edgar Neville, al igual que los hermanos Ángel, Juan y Ricardo Arche del Club Alpino Español, había aprendido a jugar al hockey en Suiza, donde le llevaba de vacaciones su madre. El origen aristócrata de su madre, de la que heredaría el título de Conde de Berlanga de Duero, le hizo relacionarse con la clase alta de la época haciendo amistad a Buñuel, Dalí, y Charles Chaplin, de cuya mano daría el paso posteriormente como guionista a Hollywood.

Además de Neville y los hermanos Arche, también destacaban los hermanos Muguiro, del Azul Hockey Club. Santiago, Fernando y Miguel Ángel Mugurio habían jugado antes en el Madrid Club de Fútbol.  Fernando era el mejor de los tres jugando al hockey.

Con Aquilino Sobrino (Club Alpino Español) en portería, Neville, Ángel Arche y sus hermanos y Fernando Mugurio, se formó un equipo que entre 1923 y 1926 intentó competir sin éxito en Europa. Primero en torneos de clubes como Hockey Club Madrid y posteriormente como selección nacional en el europeo de 1926.

Sin embargo el espejismo acabó pronto. Inicialmente el público del Palacio de Hielo se nutría de las fortunas y aristócratas europeos que habían huido de la I Guerra Mundial y se habían asentado en nuestra capital. Los partidos eran más acontecimientos sociales que eventos deportivos, y nunca llegó a convertirse en un deporte popular que alcanzara otros extractos sociales, como sí había hecho el fútbol. Según la estabilidad volvía al resto de Europa, estos espectadores volvieron a sus hogares. Así los siguientes tres años el campeonato se convirtió en un doble partido entre el Azul Hockey Club y el Club Alpino Español, que ganaría este último en esas todas sus ediciones, para finalmente desaparecer en 1926 junto con el Palacio de Hielo.

Para volver a oír hablar del hockey sobre hielo en nuestro país, hay que viajar hasta la década de los 40 y los lagos helados del pirineo catalán. En esa época, el Valle de Nuria se había convertido en un destino turístico de lujo y escenario de deportes como el esquí y patinaje sobre hielo. En el invierno de 1946, un grupo de estos deportistas contrató los servicios de Walter Foeg, entrenador austríaco, para que les iniciara en la práctica del hockey hielo.

Los primeros partidos fueron en la pista de hielo natural del Hotel Puigmal. Los equipos estaban formados por esquiadores, clientes y personal del hotel. Esta es la semilla que llevó a la creación del equipo de hockey del Club Alpino Núria. En 1948, la pista del Hotel Puigmal acogió el primer torneo internacional, que ganó el conjunto del Kusnatch de Zúrich. Participaron el Club Alpino Núria, con Walter Foeg como mejor jugador, el Atlético de Madrid y el Sils-Tirol, un equipo austríaco.

En los años cincuenta se creó el Comité Nacional de Hockey Hielo, dependiente de la Federación Española de Patinaje, y esto dio lugar a la celebración de la I Copa del Generalísimo de Hockey Hielo en 1953, que se disputaría en la pista de hielo del hotel Puigmal. Los equipos participantes fueron el Atlético de Madrid, el Torb, el Club Alpino Nuria y el Colegio Valldemia, ganando la final el Atlético de Madrid al Club Alpino Nuria por 13-0.

Durante varios años más se disputarían estos campeonatos, siendo dominados por el Club Alpino Nuria (4 títulos; 1955, 1956, 1960 y 1961) y el club madrileño FEMSA (2 títulos; 1954 y 1957).

Los años 50 también sería el origen del Club Gel Puigcerdà. En 1955, uno de los jugadores y promotores del equipo de Nuria, Pere Dosta, se trasladó a Puigcerdà. Dosta contactó con las Escuelas Pías y promovió la formación del equipo de Alta Montaña de las Escuelas Pías de Puigcerdà.

En 1956 se convocó el primer partido en la superficie helada del lago de Puigcerdà, que enfrentó al equipo de los escolapios con el Club Alpino Núria, que se impuso por siete goles a dos. Un año después se construyó una pista de hielo natural en el campo del Sedó, junto al lago. La instalación se inauguró en 1958 en el marco del I Festival Internacional de Hielo de Puigcerdà, y esa fecha se da como fundacional del club. Inicialmente el equipo de hielo formó parte del Centro de Iniciativas Turísticas, por lo que era conocido como CIT Puigcerdà, no tomando el nombre de Club Gel Puigcerdà hasta 1982.

Referencias

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