Los Chicago Blackhawks se vuelven "malotes"
Dylan Strome carga contra un rival | Foto: Chase Agnello-Dean/Getty Images

Jeremy Colliton sigue imprimiendo su sello personal en los Chicago Blackhawks en su primera temporada completa dirigiendo al equipo. Uno de los primeros cambios ya implementado la temporada pasada, fue el cambio de la defensa al hombre de la era Joel Quenneville a la defensa zonal, pero en esta 2019-20 en los pocos partidos disputados por los de Illinois se ha podido ver un incremento en la dureza física de su juego.

Esa impresión visual que se ha percibido por los seguidores habituales de Chicago, se ve refrendada por las estadísticas. Los Blackhawks que en 2017-18 ocuparon el puesto 29 en la liga en hits con una media de 16,8 por partidos y en la pasada temporada un aún más bajo puesto 30 con 16,5 choques de media, han pasado en este inicio de temporada a un segundo puesto con un significativo aumento del cien por cien ya que acreditan una media de 33,0 hits por partido.

La vuelta de Andrew Shaw, la llegada de agentes libres como Zack Smith y Ryan Carpenter ya apuntaban que la idea de endurecer el juego del equipo ya rondaba la cabeza de Colliton en la preparación de la temporada. Pero no solo los chicos duros se encargan del trabajo sucio. En la defensa a Connor Murphy se le ha unido Brent Seabrook que también ha doblado su número de choques e incluso jugadores de las primeras líneas como Alex DeBrincat y Drake Caggiula han hecho de la parcela física uno de sus atributos como jugador.

Seabrook el pasado 14 de octubre frente a Edmonton | Foto: Chase Agnello-Dean/Getty Images
Seabrook el pasado 14 de octubre frente a Edmonton | Foto: Chase Agnello-Dean/Getty Images

Los jugadores respaldan a su entrenador, y las palabras de elogio no vienen necesariamente de los jugadores que en el juego físico encuentran su elemento, si no de aquellos en los que el patín y la habilidad con el stick son sus mejores armas, como Patrick Kane. “No sé si es a causa de los jugadores que disponemos o de si es el camino por el que queremos ser competitivos y ganar partidos”, afirmó el de Buffalo, “Pero hemos dado muchos golpes y hecho un despliegue físico que ha subido la moral del banquillo y eso es genial”.

Desde el equipo el comentario es que más que convertir el juego físico en la seña de identidad del equipo, sería un arma más en el arsenal para sacar adelante los partidos. Eso es algo que quiere dejar claro Jeremy Colliton. “No se trata de ir por ahí buscando choques para apuntarlos en la hoja de estadísticas, se trata de desplegar el juego físico cuando sabemos que nuestros rivales no están preparados y podemos forzarles a perder el disco y contraatacar, tenemos jugadores a los que le gusta esa clase de juego y eso es de ayuda para el equipo”.

El resto de la liga queda advertida, Chicago añade el guante de hierro a la mano de seda, solo queda ver si da el resultado deseado, que los Hawks sean unos de los 16 protagonistas de la postemporada.

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