La NHL se enfrenta a restricciones económicas a corto plazo a causa de la COVID-19
El servicio de limpieza realizando su trabajo en un United Center vacío / West Hawaii Today

Con la lógica incertidumbre que envuelve a la pandemia, Larry Quinn no puede prever con exactitud que tan graves serán las pérdidas en lo económico para la NHL. Sin embargo, el antiguo miembro de Buffalo Sabres sí hace una predicción poco halagüeña al menos a corto plazo.

En sus palabras: “Tienen grandes retos por delante, y el problema es que no sabes las respuestas a las preguntas que tienes que hacerte".

La NHL espera concluir la temporada 2019-20 con unos playoffs ampliados que incluirán a 24 franquicias. Sin embargo, no hay un calendario claro de cuando iniciar la próxima campaña. Podría ser tan tarde como en enero de 2021, aunque el comisionado Gary Bettman ha dicho que la nueva temporada regular constaría de los 82 partidos habituales.

Muchos problemas de la NHL son similares a los de otras ligas profesionales de Norte América. Uno importante tiene que ver con cuándo se permitirá a los espectadores acudir a los estadios y pabellones. En cambio, otros problemas son más específicos de la mejor liga de hockey hielo del mundo, tal como el efecto que la caída del dólar canadiense tendrá sobre una liga con siete de sus 31 equipos con sede en Canadá.

La NHL era un negocio de $2,3 billones con un límite salarial para las franquicias de $39 millones tras el cierre patronal que canceló la temporada 2004-05. De ahí ha experimentado un crecimiento que la ha llevado a romper la marca de los $5 billones en la 2018-19 y a llegar a un salary cap de $81,5 millones para esta temporada que aún no se ha dado por concluida.

Quinn cree que después de este duro golpe que tendrá que encajar la liga, sus datos económicos podrían reducirse a la mitad, eliminado las ganancias obtenidas desde que propietarios y jugadores alcanzaron el acuerdo de reparto de ingresos tras el lockout de 2005.

Larry Quinn con el comisionado de la NHL, Gary Bettman / The Business Journals

Las restricciones debido a cuestiones económicas ya han hecho su aparición. Al menos 10 equipos han despedido empleados o han anunciados permisos indefinidos, con muchos ejecutivos bajándose el sueldo. Por ejemplo, los Sabres hicieron varios movimientos en este sentido al despedir a su general manager, Jason Botterill, y sus asistentes, 12 de sus 21 ojeadores y a todo el cuerpo técnico de su filial. El propietario, Terry Pegula, habló de tiempos de incertidumbre por la pandemia, y del deseo de operar de una manara "más ágil" y "más eficiente".

Mientras tanto, los jugadores se preparan para perder parte de sus salarios. Por ejemplo, podrían perder la parte de los salarios que se reserva en una cuenta de depósito, y que se trasferiría  a los propietarios si los ingresos no alcanzan las proyecciones. Los jugadores han perdido más del 10% de los pagos en depósito en las últimas siete temporadas, y parece que será un problema importante en próximas conversaciones laborales.

Por su parte, el ex ejecutivo en la liga que ahora ejerce de comentarista televisivo, Brian Burke, cree que el golpe será sentido de igual manera por equipos y jugadores. Además, añadió: "Dije hace siete semanas que si perdíamos esta temporada y parte de la siguiente, se podría prever un tope salarial de $40 millones. No creo que se vaya a llegar a ese punto. Y sé que una opción que se está discutiendo es el aplazamiento de alguno de estos salarios y ver qué sucede, y cuando los ingresos se recuperen se podrían completar los pagos".

En lo que respecta a lo que supone la presencia de público en los partidos, Bettman dijo recientemente que el dinero de las entradas, aunque significativo, no representa la principal fuente de ingresos de la liga.

Efectivamente, la mayor parte del pastel sale de los acuerdos televisivos. En Estados Unidos, la NHL tiene un acuerdo de 10 años por valor de $2 billones con la NBC, que finaliza después de la próxima temporada. En Canadá, el acuerdo actual es con Rogers TV, y su valor es de 5,2 billones de dólares canadienses por 12 años (empezó en la 2014-15). En comparación con la principal liga de hockey, la NFL (fútbol americano) gana más de $5 billones anualmente provenientes de acuerdos de derechos televisivos.

El dólar canadiense juega un rol principal en las finanzas de la NHL. Los jugadores de la misma son pagados con la moneda estadounidense. La diferencia en las divisas de ambos países no fue un problema en 2007, cuando el dólar canadiense brevemente se situó por encima de su par, lo que se reflejó en la subida del salary cap que protagonizó su mayor incremento en un período dos años, desde los $44 millones en la 2006-07 a los $56,7 millones en la 2008-09.

Esa no es la situación hoy, puesto que el dólar canadiense está en el rango de los 75 céntimos. Las siete franquicias canadienses esperan perder $400.000 cada vez que el dólar canadiense baja un céntimo su valor, lo que pone a prueba la capacidad de esos equipos para competir por o retener grandes talentos. ¿Tendrá esto algo que ver con que ningún equipo canadiense gane la Stanley Cup desde 1993?

Las siete franquicias de la NHL con sede en Canadá / Mysteries of Canada 

En cualquier caso, la incertidumbre ha llevado a que todos los general managers sean incapaces de evaluar sus plantillas y nóminas más allá de esta temporada. El GM de Washington, Brian MacLellan ha reflexionado: "¿Qué pasará con el límite salarial? ¿Disminuye porque los beneficios van a disminuir? ¿O lo mantienen artificialmente como está ahora? Son sólo preguntas abiertas, y las discutimos, pero no encontramos ninguna respuesta".

Por si fuera poco, los problemas derivados de la pandemia han retrasado las negociaciones sobre un nuevo acuerdo de negociación colectiva (CBA), y el acuerdo actual expira en septiembre de 2022. El director ejecutivo de la asociación de jugadores (NHLPA), Don Fehr, ha comentado: "¿Cuáles serán los ingresos el próximo año? Si me lo dices, la negociación es bastante fácil. Si no lo sabes, se convierte en algo más complicado".

Se teme que la afluencia de público a los pabellones no alcance niveles similares a los que había antes de la crisis sanitaria hasta que no esté disponible una vacuna. Otros puntualizan que los aficionados no tendrán los mismos ingresos disponibles para lujos como asistir a partidos de hockey. Para Burke: "(el deporte es) la primera víctima de los tiempos económicamente difíciles, así que habrá aforos limitados o partidos sin público".

El abogado Irwin Kishner, quien ha representado a numerosos equipos y ligas, dijo que la NHL debe considerar novedades promocionales para generar ingresos. Lonas en asientos vacíos con logotipos de patrocinadores, patrocinios en camisetas y/o, tal vez, revivir el torneo de la Copa Mundial de Hockey, que se celebró por última vez en 2016 y generó unas ganancias estimadas de $40 millones. Para Kishner: "esto también pasará. La cuestión es ¿cómo desarrollas estos canales alternativos para generar ingresos?"

Para acabar, una pincelada de optimismo. Burke expresó su confianza en que la NHL disfrute de una rápida vuelta a la normalidad. "Lo superaremos. Creo que, en todo caso, esta pandemia ha demostrado lo mucho que la gente ama el juego y cuánto lo extrañan. Los próximos 18 meses serán difíciles. Pero creo que estaremos bien después de eso", comentó Burke.

Brian Burke / Trail Daily Times
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