Mireia Belmonte, a 23 centésimas de engordar la leyenda
Fuente: Twitter (@depominoritario)

Mirando a ambos lados de la calle, para no perder noción de lo que ocurría en la piscina olímpica, Mireia Belmonte intentó luchar por la medalla tan duramente como pudo. Sin embargo, tras una dura temporada, alejada durante largos tramos del olor a cloro y el tacto del trampolín, no llegó a alcanzar el podio. 23 centésimas la apartaron del bronce, en una frenética jornada en Tokio.

El tiempo de Mireia fue de 4:35.13, un marcador envidiable en esta final de 400 estilos, que supera todas las expectativas existentes. El oro lo consiguió la japonesa Yui Ohashi (4:32.08), mientras la plata fue para la favorita, Emma Weyant (4:32.76). La pelea por el bronce, reñida hasta el último segundo, la venció Hali Flickinger (4:34.90), que consiguió parar el cronómetro un parpadeo antes que Mireia Belmonte

La catalana sorprendió a todos al colarse en la final con el cuarto mejor tiempo, después de estar sumida en numerosos problemas físicos. Ha dicho la nadadora tras la carrera, en unas declaraciones para Radio Marca, que no se pueden hacer milagros con solamente dos meses de entrenamiento. Está claro que los milagros no existen, pero ha demostrado tesón y fuerza de sobra como para colocarse entre las mejores del mundo, nadando contra ellas y contra los contratiempos.

La carrera empezó sin mucho sobresalto en el Centro Acuático de Tokio. La plusmarquista mundial, Katinka Hosszu, relegada a la primera calle, peleó con Flickinger y Ohashi en mariposa para llegar a espalda siendo tercera, dándole la vuelta a las malas sensaciones del día anterior. Mireia, en la calle contigua a Wilmott, pasó con un parcial de 1:03.10, más que suficiente para seguir en la lucha.

La espalda, el estilo más duro para la abanderada española, fue algo peor, con un parcial de 36.04 en los primeros 50 metros. Este fue el momento en el que Ohashi empezó a despuntar, mientras Wilmott y Weyant comenzaban a irse. Llegó Mireia a la braza con algo menos de tres segundos por encima de la japonesa, preparada para la remontada.

La nadadora local, una de las mejores bracistas, ya se postulaba como campeona, mientras los ojos de todos los españoles madrugadores se fijaban en Belmonte, recortando posiciones. Weyant y Hosszu completaban un podio del que se alejaba Wilmott, superada por la española. 

Katinka, Hali y Mireia. Los tres nombres propios que, al llegar al crol, se disputaban el bronce. Ohashi muy adelantada parecía asegurar un oro que huía de la estadounidense, y Wilmott despedía a cada brazada su podio olímpico

Un segundo era lo que debía recortar Belmonte. Un segundo lo que debía aguantar Hosszu. En silencio, Flickinger luchaba su propia batalla contra las dos veteranas rivales acuáticas. Superando 7 décimas a Katinka, el bronce de Belmonte se veía cerca. 

Únicamente unas pocas brazadas para llegar a la pared, unos segundos de lucha. Yui ya parada, Emma frenándose, y el bronce no estaba decidido. A dos brazadas de parar el tiempo, Flickinger remó más rápido que Belmonte

Ahora, visto el potencial de aquella mujer que llevó la bandera de España, de aquella mujer que tantas emociones y alegrías ha dado a la natación española, no es momento de bajar los brazos más que para remar dentro del agua. Los 800 libre y los 1.500 libre serán las dos pruebas restantes de Mireia. 

'Citius, altius, fortius', es el lema de los Juegos Olímpicos. Acorde con él, Mireia ha demostrado ser más rápida de lo que el mundo esperaba; tener unos estándares de competición más altos que los que el mundo esperaba; y ser una deportista mucho más fuerte de lo que el mundo, y quizá ella misma, esperaban.

Mañana, lunes 26 de julio, Mireia Belmonte nadará las series eliminatorias de los 1500 libres a las 13:32 horas (horario peninsular español).

VAVEL Logo