Exactitudes, cuando todos somos iguales
Serie Mohawks (Rotterdam, 1998)

Exactitudes, cuando todos somos iguales

Los fotógrafos holandeses Ari Versluis y Ellie Uyttenbroek llevan veinte años fotografiando grupos sociales con los mismos modos de vestir para animar a la sociedad a respetar la diversidad. El pasado febrero publicaron su sexto libro, con dieciocho nuevas series.

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Alejandra García de la Maza

El estilo individual ha muerto. O quizá nunca existió.

Durante los últimos 20 años, los fotógrafos holandeses Ari Versluis y Ellie Uyttenbroek han estado trabajando en una serie de fotografías que reflejan las distintas formas de vestir de más de 150 distintos grupos sociales. “La clave es observar. Después de mirar y analizar un entorno específico, elegimos qué estética es representativa del lugar y merece la pena ser inmortalizada” explicaba Versluis a la revista S Moda.

Todo comenzó en 1994, cuando una empresa de telecomunicaciones les encargó un proyecto que pretendía documentar la estética de la juventud holandesa del momento, en particular del movimiento 'gabber'. De pronto se encontraron con una serie de fotografías de individuos prácticamente iguales: chicos jóvenes con la cabeza rapada y chándales de colores chillones aficionados a la música techno. Y sin embargo, pese a que todos ellos tenían la misma apariencia, al mismo tiempo eran únicos en sí mismos. El éxito del encargo dio paso a una segunda serie, Casual Queers, que fue la que marcó definitivamente el inicio de este gran proyecto que les ha llevado a recorrer el mundo en busca de patrones de estilo. Su título, Exactitudes no es sino una contracción de las palabras exact (exacto) y attitude (actitud), términos que ilustran a la perfección la manera en la que las series transmiten esa sensación de uniformidad social. “Adoramos la belleza formal de la repetición y la agrupación de los retratos“, aseguran ellos. Y es que las diferentes fotografías no solamente muestran a las personas vestidas prácticamente igual, sino que sus posturas son también las mismas, remarcando las similitudes entre los diferentes individuos.  

Serie 'Musulman' (Casablanca, 2000)

A través de sus fotografías, los holandeses ejercen una labor casi antropológica. Al mismo tiempo que analizan los patrones de las diferentes sub-culturas urbanas, muestran el efecto que la globalización ejerce sobre los individuos. Tal y como contaban a la revista The Cut  “En Europa, puedes ir a Copenhague o Roma o Berlín o Madrid, y la gente joven se ve igual hoy en día. No hay casi verdadera subcultura. Todo está conducido por el Internet. Nos hemos empezado a concentrar más en gente mayor para nuestras series, porque es difícil obtener un contrlar la situación de los jóvenes”.

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Serie 'Muazh!' (Rotterdam, 2012)

"En Europa, puedes ir a Copenhague o Roma o Berlín, y la gente joven se ve igual hoy en día. No hay casi verdadera subcultura. Todo está conducido por el Internet."

Las compras por Internet, donde todo está al alcance de un click, y la prensa de masas ha hecho que la gente se vista prácticamente igual en todo el mundo, por lo que la creatividad a la hora de expresarse mediante la vestimenta se ha visto enormemente reducida. Es por ello por lo que aseguran, cada vez les resulta más difícil encontrar grupos que verdaderamente estén al margen de estas influencias,  gente que tenga algo distinto que ofrecer. Porque tal y como ellos afirman, únicamente plasman en sus fotografías las modas que “cambian el comportamiento social”. Tratan de obviar las tendencias pasajeras, aquellas que no dicen nada representativo de la persona o del ambiente en el que ésta se mueve. Un ejemplo de estas tendencias que muestran el entorno de una persona se puede observar en su serie Omen, en la que fotografiaron una serie de chicos en Viena que mezclan el estilo gótico con el deportivo, añadiéndole toques futuristas, reinventando el “estilo Matrix”.

Serie 'Omen' (Ámsterdam, 2014)

Sin embargo, tampoco por ello han dejado de prestar atención a la importancia de las redes sociales en nuestra sociedad actual y al tirón que ejercen sobre nosotros, tanto en la forma de pensar como en nuestro modo de vestir. Su serie Muzah! así lo demuestra. Para hacerla, contactaron con las chicas a través de Facebook, algo que no acostumbran a hacer, pero que resultó bastante exitoso. Y es que, para ellos, el contacto directo con la gente es algo primordial.Empiezas por observar, básicamente. Simplemente es sentarte en un banco y observar. Empezamos a mirar y a hablar, intentando reconocer patrones y ver si se trata simplemente de una tendencia o si dice algo más interesante sobre la identidad o el estilo de vida” comentaban en una entrevista a The Cut. Una vez decidido el grupo al que retratar, generalmente eligen a una persona que resulte representativa del grupo y la invitan al estudio, donde hablan sobre su estilo y su modo de vida. Según ellos, llega un momento en el que la persona acaba adoptando una cierta actitud de “así soy yo”. Esa suele ser la postura con la que retratarán al resto aunque ambos reconocen que si no funciona “hay que repetirlo todo otra vez”.

Todas sus fotos se han recogido varios libros, el último de los cuales recoge dieciocho nuevas series. El mensaje que pretenden transmitir con todos y cada uno de sus trabajos es rotundo: “Nunca juzgues a los demás, respeta y acepta la diversidad. Es lo que queremos contar con nuestras fotos”. Y la verdad es que siendo nosotros mismos, siempre conseguiremos ser un poco distintos del resto.

Serie 'Pin-ups' (Londres, 2008)

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