El espíritu revanchista de Versalles
El Congreso de Versalles Fuente: WikiComons

El espíritu revanchista de Versalles

¿Hasta qué punto fue injusto el tratado de Versalles para Alemania? La situación de Alemania se debilitó en muchos sentidos, empezando por la devaluación de su moneda, que pasó a conformarse de papeles moneda.

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Isabel Portela Díaz

 El tratado de Versalles dio lugar a una hiperinflación que tuvo varias consecuencias desastrosas. Tenían que tener en cuenta la especulación de productos a nivel internacional que les afectaba de forma directa y en muchas ocasiones, coincidiendo con los puntos más altos de la inflación, se encontraban con la falta de productos básicos. Esto significa que los precios de los alimentos ascendieron de manera desorbitada y subían cada vez más con el paso de las semanas, lo que hacía muy difícil mantener en Alemania un nivel de vida por encima de la pobreza.

La clase que se vio más afectada fue la clase media que en algunos momentos, a partir de 1923, cobraba sus sueldos dos veces al día y se veía en la imperante necesidad de darle rápidamente una salida para que de esta manera no se viese sometido a la fluctuación constante de los precios, pudiera ser que dentro de unas horas, esos sueldos no sirviesen de nada. Se puede deducir, por lo tanto, que se vivía al día y no existía capacidad de recuperación a primera vista.
Sin embargo, hubo un hombre que fue capaz de mejorar, mediante brillantes políticas económicas y sociales, la situación en la que Alemania se encontraba en esos momentos.

Su nombre es Hjalmar Horace Greeley Schacht y fue capaz de incrementar los puestos de trabajo mediante las obras públicas, sobre todo orientadas al sector de la construcción civil. Cabe destacar que, al mismo tiempo, llevó una estricta política de control de precios y también de cambios. Mirando también de cara al contexto social, se produjo o se había ya producido durante la guerra una incorporación de la mujer al trabajo,  ya que de alguna manera era necesario cubrir las bajas que dejaban todos aquellos hombres que se desplazaban al frente.​ ​​ ​​ ​

Horace Greeley Fuente: Wiki Commons
Fuente: Wiki Commons

Las mujeres se convirtieron en el motor del país durante estos años, lo que comportó una futura incorporación al mundo laboral. Esto rompió los esquemas que el capitalismo había seguido hasta ese momento, ya que esta incorporación en masa de las mujeres supuso la destrucción del monopolio masculino con respecto al desarrollo de los diferentes sectores económicos.

Surgirán nuevas fortunas que estarán relacionadas con la producción de armas y la especulación de víveres. Por lo tanto, la resurrección de la economía va de manera muy acusada encaminada a una nueva guerra. Comienza lo que podemos denominar una carrera armamentística que tendrá su salida para su utilización en la Segunda Guerra Mundial.

Por primera vez en Alemania se produjo una fuerte agitación social relacionada con el hecho de que la capacidad económica de los obreros había descendido y se encontraba en una situación bastante precaria, ya que parte de su sueldo era extraído para poder pagar la ingente cantidad de dinero que debía. Las diferencias entre las pocas clases sociales que hay se ven cada vez más acrecentadas, ya que se enriquecen de manera desmesurada los grandes productores de armas y víveres, mientras prácticamente el total del resto de la población se puede incluir en una situación de pobreza.

Ciertas decisiones llevarán a que, entre 1924 y 1929, Alemania viva ciertos momentos de estabilidad. Se devalúa la moneda y el precio de la vida baja. La sociedad se ve obligada a vivir en estos nuevos parámetros y por supuesto se produce una adecuación a esta nueva situación. El llamado plan Dawes influye también en este proceso de estabilidad y es que las potencias vencedoras se involucran también para seguir cobrando su deuda, pero al mismo tiempo aportar a la estabilidad de Alemania. Se trata básicamente de conseguir equilibrar el presupuesto alemán para no interrumpir la deuda y no producir una gran inestabilidad.

Este plan será llevado a cabo por el ministro estadounidense, Charles G. Dawes. De nuevo se realiza un proceso de benevolencia por parte de Estados Unidos que demostrará su cooperación para con la desbastada Alemania.

El tratado de Rapallo influyó también en este nuevo orden. En este caso fue Rusia quién se comprometió con Alemania. Se trata del establecimiento de unas relaciones que la República de Weimar ansiaba llevar a cabo después de la catástrofe. Una serie de vínculos comerciales que le permitiesen empezar a crear su propia economía y hacerse de nuevo a ellos mismos.

De la misma manera influyó el tratado de Locarno, que supuso un pacto de respeto entre las grandes potencias en el que a pesar de lo sucedido respetarían su integridad física y las delimitaciones de sus fronteras. Está claro que esta breve estabilidad daría un respiro a Alemania, para coger fuerzas y llevar a cabo su venganza de la mano de Hitler, quién cumpliría las previsiones que ya se temían tras finalizar el tratado de Versalles. 

Es importante tener en cuenta el punto de vista francés, para intentar responder a la pregunta sobre si realmente fue justo para Alemania, junto al resto de opiniones, la mayoría en contra. Gran parte de los trabajos de investigación acerca de qué fue lo que llevó a las grandes potencias a tomar esa decisión, definen el comportamiento para con Alemania como una decisión absolutamente errónea.

Muchos historiadores y antropólogos opinan que se debería haber previsto una reacción vengativa por parte de Alemania, ya que el tratado fue tan agresivo que supuso una humillación y un retroceso para el desarrollo económico y social del país. Entre tanto rechazo a los términos del tratado, ha sido calificado como uno de los mayores errores diplomáticos de la historia, que dio paso a una guerra que superó con creces a la anterior. Teniendo en cuenta que no solo fue más larga, sino que además movilizó a muchos más hombres y se utilizó un armamento más especializado. 

Sin embargo, Francia tenía claro en ese momento lo que Alemania se merecía. Es necesario entender que fue en territorio francés donde se libraron la mayoría de las batallas de la Gran Guerra y por lo tanto quedó económicamente dañada, así como a nivel estructural. Perdió aproximadamente 1,5 millones de soldados y se calcula que en torno a 400.000 civiles.

La clase dominante francesa busca venganza tras las secuelas provocadas por el ejército alemán y la prensa de esta época es pagada para denostar la imagen alemana. Se podría decir que se prepara psicológicamente al pueblo para que Alemania represente algo negativo, a lo que, por supuesto, no es necesario tener lástima.

George Clemenceau presidía el país y fue el encargado de liderar una política realmente agresiva hacia Alemania, que buscaba su hundimiento tanto militar como política y económicamente. Lo que Clamenceau buscaba con esta política de agresión era evitar invasiones futuras por parte de Alemania. He aquí una de las mayores paradojas jamás acontecidas, aquello que en ese momento Francia quería evitar, era justo lo que estaba fomentando. 

Como objetivo principal se pretendía recuperar los territorios que resultaban beneficiosos económicamente como eran Alsacia y Lorena, ya que tenían abundantes reservas de carbón. Pero, este no será el único beneficio económico que obtendrán, ya que de la misma manera le cobrarán una cuantiosa cantidad de dinero.

Es importante conocer a qué nivel Francia sufrió pérdidas durante la guerra, que fueron mayores a las de Gran Bretaña y por supuesto a las de Estados Unidos, que no sufrió ninguna. Esto puede marcar unas pautas a cerca del porqué de su política agresiva y sobre todo, aunque no pueda servir como justificación, permite hacerse una idea general de la devastación, no siendo Alemania la única afectada.

Lo más sensato a la hora de juzgar un hecho histórico es conocer bien los datos y no afirmar verdades absolutas, sino aportar un opinión personal y contrastada.

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