Crítica de 'Tully': te echábamos de menos Jason Reitman
Foto: universalpictures.es

A finales de 2014 llegó a nuestras pantallas ‘Hombres, mujeres y niños’, una película que tenía un estilo de telefilme malo de la década de los 2000. Esa fue la última vez que supimos algo de Jason Reitman, el director que había triunfado con Juno y Up in the Air. Parecía que poco a poco se había ido desinflando y que, sus dos últimos trabajos eran, sin duda, lo peor de su filmografía.

Después de un necesario descanso, Reitman ha vuelto junto a la guionista Diablo Cody, con quien forma un buen tándem. Tully nos cuenta la historia de una mujer con tres hijos, que es incapaz de lidiar con su bebé recién nacido. Por ello contrata a Tully, una niñera con la que rápidamente desarrollará una conexión especial.

El largometraje nos brinda unas brillantes interpretaciones de Charlize Theron y Mackenzie Davis y nos ofrece una mirada divertida y penetrante al sacrificio que supone el criar a tus hijos. Entretiene al mismo tiempo que te hace reflexionar gracias al carisma de sus personajes y su capacidad de combinar el humor con temas serios.

La labor de la dirección es excelente, con unas secuencias de montaje maravillosas, que hacen que el espectador pueda empatizar con la cinta y capte su mensaje a la perfección. Realmente, Tully quiere que el espectador se dé cuenta de las mentiras que nos contamos a nosotros mismos para seguir cuerdos.

Tully es una comedia inteligente, que invita al espectador a reflexionar en una historia oscura con una gran carga profunda y más dramática de lo que parece. La conexión entre Theron y Davis es perfecta. Los tres años y medio de espera para que Reitman sacara una nueva cinta han merecido la pena. El director ha renovado sus ideas y ha vuelto más filosófico y profundo que nunca.

Valoración: 4/5

Lo mejor: La química que desprenden Charlize Theron y Mackenzie Davis

Lo peor: Cierto exceso en su conjunto, lo que puede provocar angustia en el espectador

VAVEL Logo