Hitchcock, más que una silueta
Fotografía: Genial.guru

Hitchcock, más que una silueta

Todos conocemos la silueta del maestro del suspense, pero ¿realmente conocemos la figura de Alfred Hitchcock?

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Patricia Ferrer

Para Hitchcock el suspense era algo muy importante en sus películas porque decía que con el suspense el espectador participa en la escena. Él no ofrecía sorpresa, él ofrecía suspense en estado puro, de ahí que hoy en día se le considere el maestro del suspense. Otra peculiaridad que tenía el director era el protagonismo de mujeres rubias porque según dijo el propio Hitchcock estas eran más misteriosas. Tippi Hedren, Grace Kelly o Ingrid Bergman fueron sus más famosas rubias.

Sus cameos también le dieron bastante fama hasta el punto de que la gente se preocupaba más por su aparición que por la propia película. Su cameo más famoso es en la película “Náufragos” ya que aparece en un anuncio de tallas grandes en un periódico.

39 ESCALONES (1935)

Richard Hannay está en un music-hall londinense. De repente, suena un disparo y comienza una pelea. En medio del tumulto, una chica asustada le pregunta si puede ir con él. Richard accede y la lleva a su apartamento...

La primera película que incluye el MacGuffin, un recurso de guion capaz de engañar al espectador, para luego provocar un giro basado en el. Es un recurso que Hitchcock utilizaría en sus posteriores películas.

REBECA (1940)

Al poco tiempo de perder a su esposa Rebeca, el aristócrata inglés Maxim De Winter conoce en Montecarlo a una joven humilde, dama de compañía de una señora americana. De Winter y la joven se casan y se van a vivir a Inglaterra, a la mansión de Manderley, residencia habitual de Maxim. La nueva señora De Winter se da cuenta muy pronto de que todo allí está impregnado del recuerdo de Rebeca.

Rebeca se caracteriza por ser una película basada en un juego psicológico que parece que la muerta está viva. La primera película del maestro que contó con un gran reparto, ya que en los papeles principales contó con Sir Laurence Olivier y Joan Fontaine, que posteriormente volvería a trabajar con el director.

SOSPECHA (1941)

Un atractivo vividor coincide en el tren con una joven ingenua que acabará teniendo que pagarle el billete. Más adelante, vuelven a encontrarse en una fiesta y, tras un breve romance, ella decide casarse con él, a pesar de la oposición de su padre. Considerada por todos, incluida su familia, una solterona, está empeñada en demostrarles que alguien la puede amar.

En esta película vuelve a contar con Joan Fontaine, y en este caso con uno de sus actores preferidos, Cary Grant. Este film nació como una adaptación de un libro con un final que Hitchcock tuvo que cambiar, ya que no podían mostrar a un galán de la talla de Grant, como un asesino.

LA SOMBRA DE UNA DUDA (1943)

A casa de sus familiares, en el tranquilo pueblo de Santa Rosa, llega un día el encantador tío Charlie (Joseph Cotten), un seductor criminal que viaja de Filadelfia a California y al que la justicia va pisando los talones. Su sobrina Charlie, a pesar de que no sabe nada de sus actividades, no tardará en sospechar que su tío es el misterioso asesino de viudas al que la policía anda buscando.

En esta película ya se puede apreciar la figura del asesino con una psicología digna de estudio, algo que veríamos una y otra vez en sus siguientes películas.

NÁUFRAGOS (1944)

Durante la Segunda Guerra Mundial, ocho supervivientes de un barco que ha sido torpedeado comparten un bote salvavidas. También recogerán a un nazi que está a punto de ahogarse, lo que provocará diversas tensiones entre los tripulantes.

Su película más propagandística, en plena II Guerra Mundial, nos muestra su lado más bélico. Aun así, aunque se aleja un poco del tipo de películas que realizaba el director, tuvo bastante éxito.

RECUERDA (1945)

En el centro psiquiátrico donde trabaja la psicoanalista Constance Petersen (Ingrid Bergman), el Dr. Murchison (Leo G. Carroll) anuncia su retiro de la dirección, en cuyo reemplazo llegará el eminente Dr. y escritor Anthony Edwardes, a quien, justamente, Constance admira muchísimo aunque no le conoce... pero, el mismo día en que el joven y apuesto director (Gregory Peck) es presentado ante los directivos, la psicoanalista comenzará a observar signos de un oculto trauma en el nuevo personaje que, enseguida sabremos, también sufre de una grave amnesia. Esta película cuenta con unas de las secuencias más famosas del cine y es la del sueño surrealista creado por Salvador Dalí.

Ingrid Bergman será la primera “rubia hitchcockniana” por la que sentía fascinación. Además, esta película cuenta con una de las escenas más famosas del cine, una escena onírica creada por el mismísimo Salvador Dalí.

ENCADENADOS (1946)

Tras la II Guerra Mundial, el padre de Alicia Huberman, un espía nazi, es condenado por traición contra los Estados Unidos. Después del juicio, Alicia da una fiesta en la que aparece un apuesto desconocido llamado Devlin. Se trata de un agente de los servicios de Inteligencia que reclama su colaboración para atrapar a Alexander Sebastián, el cerebro de los nazis en Brasil.

Segunda película de su actriz preferida, que en este caso comparte protagonismo con Cary Grant, actor que se convertirá en fundamental para Hitchcock. Además, en esta película vuelve a utilizar el recurso del MacGuffin, con el famoso uranio.

LA SOGA (1948)

A casa de dos estudiantes van llegando los invitados a una especie de fiesta de fin de curso. El invitado que más temen es su tutor y profesor, un astuto criminólogo que sostiene que el crimen perfecto no existe, aunque ellos se han propuesto demostrar lo contrario. En efecto, con su llegada crece cada vez más la tensión y el nerviosismo de los jóvenes. Y no es para menos, porque tienen un cadáver encerrado en el arcón que sirve de mesa para la cena.

"La soga" es la primera película de Hitchcock rodada en color, y constituye un ejercicio de estilo. Toda la película está grabada en una sola toma, compuesta por once planos largos, cuyos cortes se realizaban a través de los actores que se ponían delante de la cámara. Entre sus actores cuenta con Farley Granger, que volvería a actuar a las órdenes de Hitchcock en "Extraños en un tren", y con otro actor fetiche para Hitchcock, James Stewart.

EXTRAÑOS EN UN TREN (1951)

Durante un viaje en tren, Guy, un joven campeón de tenis (Farley Granger), es abordado por Bruno (Walker), un joven que conoce su vida y que, inesperadamente, le propone un doble asesinato, pero intercambiando las víctimas con el fin de garantizarse recíprocamente la impunidad. Así podrían resolver sus respectivos problemas: él suprimiría a la mujer de Guy y, a cambio, Guy debería asesinar al padre de Bruno.

Inspirada en la novela homónima de Patricia Higsmith, aunque el director la adaptó a su forma y estilo, está considera una de las grandes películas del director, que volvió a contar con Granger como actor protagonista.

YO CONFIESO (1953)

Un sacerdote escucha la confesión de un criminal. Cuando las circunstancias implican al cura, y las sospechas de la policía recaen sobre él, entonces tendrá que afrontar una espinosa situación: no puede contar lo que sabe; tiene, pues, que encubrir al culpable porque está obligado a respetar el secreto de confesión.

En esta película podemos ver la fe que profesaba el director, ya que es su película más religiosa y en la primera en la que plasmaría ese sentimiento de culpabilidad.

CRIMEN PERFECTO (1954)

Tony Wendice (Ray Milland), un frío y calculador tenista retirado, planea asesinar a su bella y rica esposa (Grace Kelly) porque sospecha que le es infiel, pero sobre todo porque desea heredar su gran fortuna. Para llevar a cabo su plan, chantajea a un antiguo camarada del ejército y lo convence para que, en su ausencia, entre en la casa y mate a su mujer.

La primera película con una de sus nuevas musas, Grace Kelly, tras la pérdida de Bergman, que decidió dejar a Hitchcock para irse con Rossellini.

LA VENTANA INDISCRETA (1954)

Un reportero fotográfico (Stewart) se ve obligado a permanecer en reposo con una pierna escayolada. A pesar de la compañía de su novia (Kelly) y de su enfermera (Ritter), procura escapar al tedio observando desde la ventana de su apartamento con unos prismáticos lo que ocurre en las viviendas de enfrente. Debido a una serie de extrañas circunstancias empieza a sospechar de un vecino cuya mujer ha desaparecido.

De nuevo el director cuenta con Grace Kelly en el papel de la esposa de James Stewart, que hace un increíble papel como el incapacitado que acaba descubriendo un asesinato en el piso de enfrente. En esta película volvemos a ver ese tema que tanto le gustaba a Hitchcock incorporar en sus películas, el vouyerismo, que más tarde volvería a  utilizar en "Psicosis".

ATRAPA A UN LADRÓN (1955)

A pesar de que John Robie "El Gato" (Cary Grant) ha abandonado su oficio de ladrón de joyas, se convierte en el principal sospechoso de una serie de robos de piedras preciosas en los más lujosos hoteles de la Riviera francesa; así que no tendrá más remedio que demostrar su inocencia. Cuando conoce a una caprichosa heredera (Grace Kelly), ve la oportunidad de desenmascarar al misterioso ladrón, utilizando como señuelo las fabulosas joyas de la madre de la joven.

La tercera colaboración con Grace Kelly. En este caso el papel de protagonista masculino recayó en otro de sus actores preferidos, Cary Grant. No es el mejor trabajo de Hitchcock, pero cuenta con un final muy interesante.

EL HOMBRE QUE SABIA DEMASIADO (1956)

Una familia americana, compuesta por el doctor Ben MacKenna (James Stewart), su mujer (Doris Day) y su hijo Hank, está pasando unas vacaciones en Marruecos. Tras la muerte de un espía en brazos de Ben, mientras visitaban el mercado de Marrakech, el matrimonio descubre que su hijo ha sido secuestrado. Sin saber en quién confiar, los MacKenna se ven envueltos en una angustiosa pesadilla que tiene que ver con una operación de espionaje internacional.

Remake de la versión británica. Cuenta con unas actuaciones increíbles de Doris Day y James Stewart.

FALSO CULPABLE (1956)

Manny es un músico de jazz que vive en Nueva York con su esposa Rose y sus dos hijos pequeños. En una aseguradora, una empleada lo confunde con un ladrón que había robado allí unos días antes y lo denuncia a la policía. Comienza entonces para él una angustiosa pesadilla: es detenido y acusado de una serie de hurtos perpetrados en el barrio. Lo terrible es que todos los testigos y las pruebas caligráficas corroboran su culpabilidad. Tras salir bajo fianza, intentará demostrar su inocencia. Mientras tanto, su esposa sufre una aguda crisis nerviosa y es internada en un psiquiátrico.

Después de utilizar este argumento en varios trabajos, era hora de que el maestro del suspense creará una película en la que todo gira en torno a la falsa culpabilidad de un hombre que verá como su vida se pone patas arriba cuando es acusado de un delito que no ha cometido.

VÉRTIGO (DE ENTRE LOS MUERTOS) (1958)

Scottie Fergusson (James Stewart) es un detective de la policía de San Francisco que padece de vértigo. Cuando un compañero cae al vacío desde una cornisa mientras persiguen a un delincuente, Scottie decide retirarse. Gavin Elster (Tom Helmore), un viejo amigo del colegio, lo contrata para un caso aparentemente muy simple: que vigile a su esposa Madeleine (Kim Novak), una bella mujer que está obsesionada con su pasado.

Está considerada la mejor película del mundo. Esta película nos muestra una compleja intriga psicológica a través del personaje de Stewart, obsesiones, vértigos, símbolos fálicos, y una banda sonora increíble. En el papel femenino Hitchcock quiso contar con Vera Miles, pero esta, al estar embarazada, prefirió no correr riesgos, por lo que Kim Novak fue finalmente la elegida para el papel de Madeleine.

CON LA MUERTE EN LOS TALONES (1959)

Debido a un malentendido, a Roger O. Thornhill, un ejecutivo del mundo de la publicidad, unos espías lo confunden con un agente del gobierno llamado George Kaplan. Secuestrado por tres individuos y llevado a una mansión en la que es interrogado, consigue huir antes de que lo maten. Cuando al día siguiente regresa a la casa acompañado de la policía, no hay rastro de las personas que había descrito.

La película es toda una experiencia de acción, falsos culpables, huidas disparatadas y espías. Además, contiene una de las escenas más retratadas fuera del cine, en la que Cary Grant huye por un campo ante los disparos que está recibiendo por parte de una avioneta. A destacar el gran trabajo de la pareja protagonista Cary Grant y Eva Marie Saint.

PSICOSIS (1960)

Marion Crane, una joven secretaria, tras cometer el robo de un dinero en su empresa, huye de la ciudad y, después de conducir durante horas, decide descansar en un pequeño y apartado motel de carretera regentado por un tímido joven llamado Norman Bates, que vive en la casa de al lado con su madre.

Cuando hablamos de "Psicosis" hablamos de la película más famosa de Hitchcock. La escena de la ducha es la más famosa del cine clásico y del cine de terror en general. Nunca una escena que constaba de 52 planos ha dado tanto miedo a la gente de la época y a la de generaciones posteriores.

Hitchcock compró todas las novelas en las que se basó para hacer esta película, porque no quería que nadie supiera de la película hasta su visionado, por eso durante la proyección prohibió que la gente entrara una vez estuviera empezada.

Matar a la protagonista a los cuarenta minutos de película no era algo muy normal en aquella época, lo que hizo junto con esa escena tan famosa una de las mejores películas de Hitchcock.

En esta película el director también nos engaña con el MacGuffin, haciéndonos creer que la película gira en torno al robo del dinero, aunque realmente no es el verdadero protagonista. Además, vuelve a utilizar esa fe cristiana en la culpa de Marion Crane por el robo, y cómo no el vouyerismo a través de Norman Bates, mientras espía a Marion en el baño.

LOS PÁJAROS (1963)

Melanie, una joven rica y snob de la alta sociedad de San Francisco, conoce casualmente en una pajarería al abogado Mitch Brenner. Él, que conoce por la prensa la alocada vida de Melanie, la trata con indiferencia y se va de la tienda dejándola bastante irritada. Ella, que no está acostumbrada a que la traten así, encarga unos periquitos y se presenta en la casa de la madre de Mitch, en Bodega Bay. En cuanto llega, los pájaros, enloquecidos, empiezan a atacar salvajemente a los habitantes del lugar. La situación se agrava a medida que avanzan las horas.

Otra de las más famosas películas del director. En este caso contó con Tippi Hedren para el papel protagonista, aunque en este caso el director no estaba muy conforme con la actriz, a la que hizo pasar un mal rato, pues en la escena en la que es atacada por los pájaros estos eran reales, no maquetas.

Pero esta no es la primera película en la que Hitchcok utiliza los pájaros. En "Psicosis", en la escena en la que Norman y Marion están hablando, podemos ver cómo el director utiliza las sombras para mostrarnos a Norman como un pájaro dispuesto a ir a por su presa, Marion, al que Norman se refiere diciéndola que come como un pajarito.

MARNIE LA LADRONA (1964)

Marnie (Tippi Hedren), embustera y ladrona compulsiva, se sirve de su trabajo como secretaria para robar. Cuando Mark Rutland (Sean Connery) la contrata, no sólo no abandona sus delictivos hábitos, sino que, además, se comporta de manera absolutamente desquiciada. A pesar de todo, Mark, cediendo a un impulso inexplicable, decide casarse con ella y averiguar las razones de su obsesivo comportamiento. Cuando un terrible accidente lleva a Marnie a una situación límite, Mark la obliga a enfrentarse a sus terrores cuyas raíces se hunden en el pasado.

De nuevo vuelve a contar con Tippi Hedren. Hitchcock quería a Grace Kelly para el papel protagonista, pero esta ya se había convertido en princesa de Mónaco y estaba mal visto que una princesa interpretara el papel de una ladrona, así que el Hitchcock no tuvo más remedio que contar con Tippi Hedren, y con una galán de la época como Sean Connery.

Libros, muñecos, documentales, biopic y mucho más han hecho la figura de este maestro del suspense.

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