Lugares nada comunes para sorprender en San Valentín
Venecia, ciudad romántica | Foto: Lucía Blázquez 

Lugares nada comunes para sorprender en San Valentín

Los clásicos Roma, París y Nueva York quedan desplazados por otros destinos igual de románticos y más novedosos.

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Lucía Blázquez Martínez

La época más apasionada llega otro año más. Probablemente los regalos más comunes del día de San Valentín sean los bombones, los peluches, una botella de champán o incluso algún reloj o joya. Si se busca algo más sorprendente este año para estar en pareja, una escapada romántica podría ser el mejor plan.

Tradicionalmente, los destinos más cotizados para esta fecha son París, Roma y Nueva York. Sin duda, son los clásicos que más gustan, pero hay una variedad mucho más grande de la que se piensa en cuanto a lugares románticos que no se pueden perder y que no estarán tan masificadas.

Brienz, Suiza

Brienz, Suiza | Foto: Mustafa Digital Arts (on Flickr)
Brienz, Suiza | Foto: Mustafa Digital Arts (on Flickr)

El pequeño y acogedor pueblo recibe este nombre por encontrarse al oeste del Lago Brienz. Su cercanía a estas aguas cristalinas hace del pueblo un lugar mucho más romántico y cautivador. Una de las zonas más atractivas es Bruhngasse, a la que se ha bautizado como el "callejón más bello de Europa" por sus casas del siglo XVIII decoradas con esculturas de madera.

Brienz ofrece una cantidad de actividades muy variadas. La época de San Valentín coincide con el frío invierno suizo, así que se puede escoger esquiar en la cercana región de Meiringen-Hasliberg. Si se prefiere, se puede realizar una excursión en barco de vapor por el lago natural Brienzersee, o subir en ferrocarril a la montaña Brienzer Rothorn para disfrutar de los tranquilos y pacíficos paisajes que ofrece Brienz. Un poco más alejadas se encuentran las cataratas Giessbachfälle. No hay que olvidarse de degustar una deliciosa fondue o de probar el famoso queso gruyer.

Múnich, Alemania

Múnich, Alemania | Foto: Lucía Blázquez
Múnich, Alemania | Foto: Lucía Blázquez

La capital de la región de Baviera es un lugar agradable para visitar en cualquier estación del año. El centro neurálgico de la ciudad es Marienplatz. Los ayuntamientos nuevo y viejo que se encuentran en la plaza, invitan a pasear por sus alrededores y a disfrutar de la arquitectura de la catedral de Múnich hasta llegar a Odeonsplatz y el palacio o Residenz. Para tomar un descanso si hace buen tiempo, se puede tomar asiento en el Englischen Garten observando a los surfistas del río que cruza el parque.

Si hay tiempo, hay lugares cercanos de visita obligatoria. El castillo de Neuschwanstein es uno de ellos. Quizás recuerde al castillo de Disney, porque es precisamente en el que el cineasta se inspiró para crear su especial sello. No dudar en tomar un vino caliente o un chocolate a la taza en sus aledaños.

Reikiavik, Islandia

Reikiavik, Islandia | Foto: Bryan Pocius (en Flickr)
Reikiavik, Islandia | Foto: Bryan Pocius (en Flickr)

Es la ciudad más al norte del mundo. A pesar de su pequeña magnitud y sus gélidas temperaturas, Reikiavik ofrece una gran cantidad de actividades de ocio nocturnas en su centro. Se pueden encontrar muchos bares y clubes en los que pasar la noche o ver un concierto.

Sin embargo, la faceta más romántica que tiene Reikiavik radica en sus imponentes paisajes naturales que no se podrán asimilar a ningún otro país del mundo. La ruta del Círculo de Oro pasa por la capital y otras ciudades cercanas. A través de ella se podrán conocer los increíbles fiordos, pasear por playas de arena volcánica, sorprenderse con la salida de los géiseres, observar maravillosas cascadas e incluso bañarse en un spa geotérmico como Blue Lagoon. Mientras las aguas en las que se nadan calmadamente se encuentran a 40ºC, fuera se respiran -10ºC. Pasar San Valentín observando las auroras boreales no tiene precio.

Rangún, Myanmar

Rangún, Myanmar | Foto: Rafael Narepa (en Flickr)
Rangún, Myanmar | Foto: Rafael Narepa (en Flickr)

Fuera de Europa, la antigua Birmania es una opción muy innovadora. Aún es un lugar muy desconocido, pero la arquitectura de las numerosas pagodas que se pueden hallar en la ciudad parecerán de cuento. La más grande es Shwedagon Paya, que recibe una gran cantidad de peregrinos budistas al año. Otros templos fantásticos son las reliquias de Sule y Botataung. Sorprenderá encontrarse estos relucientes edificios dorados en contraste con la arquitectura de rascacielos, e incluso con detalles ingleses de la época colonial birmana. De esta misma época también se encuentra en Rangún el Cementerio de Guerra de Taukkyan, donde fueron enterrados los soldados ingleses que fallecieron en la batalla de Burma durante la Segunda Guerra Mundial.

Kyoto, Japón

Kyoto, Japón | Foto: Marser (en Flickr)
Kyoto, Japón | Foto: Marser (en Flickr)

También en el continente asiático, Kyoto es una atracción muy romántica para San Valentín. Se encuentra en la isla de Honshu. La ciudad japonesa es todo un ejemplo de la tranquilidad y la paz. Sus impresionantes jardines y bosques envolverán en un aura de relax y calma. El Camino de los Filósofos tiene diferentes templos budistas a su paso y está rodeado de cerezos, lo que hace aún más increíble el paisaje.

Encantará pasear por el santuario Fushimi Inari-taisha, una suerte de túnel coronada por cientos de arcos "torii" anaranjados en medio del bosque. Sin duda, la imagen más conocida y brillante de Kyoto. Otra parada durante el viaje debe ser el bosque de bambú de Arashiyama. La altura de los bambús deja pasar unos pocos rayos de sol que hacen del camino un escenario de película. En el distrito de Gion se podrá comprobar que aún existe la cultura de las geishas de las que tanto se ha hablado a lo largo de la historia.

La Habana, Cuba

La Habana, Cuba | Foto: Allan Hopkins (en Flickr)
La Habana, Cuba | Foto: Allan Hopkins (en Flickr)

La Habana es una ciudad de contrastes, y sus habitantes adoran su ciudad con pasión. Aunque al principio parezca una ciudad en ruinas, esa es la belleza que desprende. Los edificios son totalmente originales y muchos de ellos están en restauración para mantener esa esencia propia que nos hace respirar la ciudad. Se puede comprobar paseando por las calles de La Habana Vieja, que combina las clásicas fachadas cubanas con los coches vintage típicos de la ciudad.

La capital cubana goza de una vida nocturna muy animada. La música es uno de sus centros más atrayentes. Se podrá encontrar cualquier estilo musical en un artista callejero o en un cantante dentro de un bar. Una recomendación que hará que San Valentín en La Habana sea muy especial es presenciar un bello atardecer en las playas del Malecón.

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