La I República Española, entre el mito, el progreso y el caos
Alegoría de la I República Española, Fuente: Wikicommons

La I República Española, entre el mito, el progreso y el caos

Este lunes se han cumplido 146 años desde la proclamación de la Primera República Española. Se trata de un periodo pequeño de la Historia de España, pues tan solo duró 11 meses, pero que muy pronto fue tema de estudio. En ocasiones se hizo como lectura la de una anarquía envuelta en el caos; otras, por el contrario, se mitificó como un anhelo democrático en la historia reciente de España. De cualquier modo, se trata de un episodio apasionante de nuestro pasado que merece conocer para poder valorar.

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Andrés MartínCárdaba

Desde el punto de vista de la Historia es tan objetivo decir que fue un periodo caracterizado por el liberalismo y democracia como por el caos. Un periodo de inquietud que continuaba desde aquella Revolución Gloriosa en 1868 que había hecho que Isabel II saliese de España. El proyecto fue increíblemente avanzado, se hicieron reformas importantes y existieron políticos a la altura. Desgraciadamente atravesaba una grave crisis política, social y económica que junto con la desunión política hicieron que el proyecto no pudiera llevarse a cabo. Tras dos golpes militares, el del general Pavía primero y el de Martínez Campos después, los Borbones volvieron a reinar en España.

La República Española nació en las Cortes un 11 de febrero de 1873, cuando unas tristes palabras Amadeo I de Saboya en hacían que éste renunciase al trono. El rey moderado que los diputados habían puesto años atrás al frente de la nación no pudo atajar los difíciles problemas del país, más aún cuando su poder estaba compartido con unas cortes en las que muchos diputados ni siquiera le querían. La carta de despedida con la que renunció destila un enorme sentimiento de cariño y respeto por el país que le había tenido como monarca, sentimientos que con las que las Cortes dijeron corresponderle en una carta escrita ese mismo día como contestación.

Ese mismo día el Senado y el Congreso se reunieron en sesión conjunta y en ella votaron la llegada de la república a España. Como deja vù a lo que pasaría casi 50 años después, ese día España se levantó monárquica y se acostó republicana. La república se proclamó por una mayoría abrumadora, 285 votos a favor con tan solo 32 en contra en un clima de constante tensión entre los diferentes diputados (incluidos del mismo partido).

Las posiciones en contra se inclinaban a señalar que los diputados habían sido elegidos en su cargo durante una monarquía y por tanto no tenían potestad para proclamar una república. Sin embrago, para muchos otros, tras la renuncia del rey se entendía que las Cortes asumían todos los poderes y por tanto podían elegir la forma del estado. Junto a ello estaba la presión política tanto dentro de las cámaras, por la existencia de un gran número de diputados de ideología republicana, como en el resto del país donde una parte de los sectores sociales apoyaba la llegada de la I República Española.

En la propia proclamación se eligió el primer presidente de la República: Estanislao Figueras. El periodo inmediatamente posterior a la proclamación dio lugar a una serie de transformaciones, el fervor republicano fue entendido en algunas regiones como un paso a medidas como el reparto de tierras o la supresión de las quintas. Figueras no pudo afrontar esta serie de problemas a los que se le unió la grave crisis económica. En este contexto el 11 de junio fue sustituido por Pi y Margall.

Fracisco Pi y Margall, segundo presidente de la república. Fuente wikicommons
Fracisco Pi y Margall, segundo presidente de la república. Fuente wikicommons

Durante el gobierno de Pi y Margall comenzó la redacción de la Constitución de 1873, sin embargo, tampoco pudo afrontar los difíciles retos a los que se enfrentaba el país. Durante su gobierno se recrudecieron los problemas en diferentes frentes; como la Guerra Carlista, potenciada por aquellos que abogaban por la subida al trono de los herederos del hermano de Fernando VII, y el estallido de la insurrección cantonal. Por ello, poco más de un mes de ser elegido presidente renunció a su cargo, siendo sustituido por Salmerón el 18 de julio.

El gobierno de los dos últimos presidentes, Salmerón y Castelar (desde el 7 de septiembre) aunque estuvieron teñidos de un cariz ideológicos muy diferentes atravesaron problemas similares. Tuvieron que hacer frente a la insurrección Cantonal, especialmente en Murcia, donde en Cartagena se existía un gobierno independiente, a la cada vez más importante Guerra Carlista, que tenía partidarios en el norte y Cataluña, la inestabilidad en las colonias así como la división interna entre los republicanos entre partidarios de una república federal o unitaria

El fin de la república llegó cuando el general Pavía, el 3 de enero de 1874 dio un golpe de estado. Esto abrió la puerta a un periodo de transición y desconcierto político dirigido por el general Serrano hasta que el 29 de diciembre de ese año el general Martínez Campos dio un nuevo golpe de estado. Martínez Campos restauró en el poder la monarquía, esta vez en Alfonso XII.

Este periodo ha dado lugar a multitud de interpretaciones. De cualquier modo se trata de un periodo de gran inestabilidad donde los problemas estructurales del país como la crisis económica y la deuda se unieron a los problemas políticos como fueron la insurrección de las colonias, el cantonalismo, la desunión entre los republicanos o la guerra carlista. Sin embargo, junto con esto se pretendió iniciar una época de reformas que abriese un nuevo periodo en el país como así se refleja en el Proyecto constitucional de 1873, una constitución inacabada que no pudo implementarse.

Asimismo, durante el resto del siglo XIX y gran parte del XX fue un mito, un anhelo de esperanza política que no se llevó a cabo por los diferentes problemas y la falta de entendimiento. Para la Historiografía sigue siendo punto álgido de un debate sobre si se trató se debate la idea de oportunidad perdida o un caos solo fruto de la anarquía tras la falta de gobierno de Amadeo I.

Fuentes:

Carta de despedida del Rey Amadeo de Saboya a las Cortes Españolas 11 de febrero de 1873, (2016/02/12), web Sociología Crítica. Disponible en: https://dedona.wordpress.com/2016/02/12/carta-de-despedida-del-rey-amadeo-de-saboya-a-las-cortes-espanolas-11-de-febrero-de-1873/

Mensaje de las Cortes Españolas al Rey Amadeo de Saboya en su despedida,  (2016/02/12), web Sociología Crítica. Disponible en: https://dedona.wordpress.com/2016/02/12/mensaje-de-las-cortes-espanolas-al-rey-amadeo-de-saboya-en-su-despedida/

La Primera República española (11 de febrero de 1873-4 de enero de 1874), la Monarquía Hispánica, Miguel de Cervantes, disponible en: http://www.cervantesvirtual.com/bib/historia/monarquia/republica1.shtml

LÓPEZ GONZÁLEZ, J. L., La Primera República Española: Desunión e inestabilidad políticas en el debate parlamentario, Revista de Estudios Políticos (Nueva Época) Núm. 78. Octubre-Diciembre 1992, disponible en: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/27185.pdf

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