Crítica de ‘El Gordo y el Flaco (Stan
& Ollie)’
Foto: filmaffinity.com

John S. Baird se encarga en su nuevo trabajo de algo que no es nada fácil: hacer cine dentro del cine. Además, se atreve llevando a cabo la biografía de Stan y Ollie, conocidos en castellano como el gordo y el flaco.

En la película, sus dos protagonistas se embarcan en su gira de despedida ahora que su época dorada parece haber quedado anclada en el pasado. Con la ayuda de sus respectivas mujeres, ambos logran conquistar al público de las salas de Reino Unido gracias a su peculiar manera de interpretar y de entender el mundo.

Este biopic ahonda de manera correcta en la personalidad de ambos personajes y en las circunstancias personales que les convirtieron en figuras cómicas de leyenda, la cinta está interpretada con mucha ternura por Steve Coogan y John C. Reilly, estando hecha con cuidado y afecto en todos los apartados.

El Gordo y el Flaco (Stan & Ollie) es una tragicomedia sólida, que busca explorar e ir más allá con unos personajes que dan mucho juego. Lejos de ser una comedia absurda, pretende revelar el impacto melancólico que sufrieron al darse cuenta de que sus carreras se acababan.

Un elemento muy importante para que el film funcione como lo hace es la increíble conexión que demuestran Coogan y Reilly, lo que es una oda a la amistad. Los dos ofrecen interpretaciones que son pura dinamita y con las que consiguen transmitir el tipo de expresión tanto humorística como física de estos cómicos sin caer en la caricatura.

La obra de Baird es un relato que debería ver todo el mundo que sea fan de la pareja y se haya reído a carcajadas con ellos. Un largometraje que no es ninguna obra maestra, pero sí bastante entretenido y que sirve para conocer a fondo a los dos cómicos por excelencia del cine.

Valoración: 3,5/5

Lo mejor: La conexión entre Coogan y Reilly

Lo peor: Es una película biográfica al uso

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