Mientras Sheene dominaba Europa, Roberts reinaba en Estados Unidos

Barry Sheene fue un piloto inglés que compitió en el Campeonato Mundial de Motociclismo entre 1971 y 1984 y debutó en 500cc con Suzuki en 1974. Durante sus primeras dos temporadas terminó en la sexta posición del campeonato.

En 1976 y 1977, a bordo de una Suzuki RG500 privada, logró los dos títulos mundiales consecutivos en la categoría reina, hechos que, junto a su carismática personalidad, hicieron de Sheene uno de los pilotos más destacados y populares de la historia. 

Sheene fue el primer piloto campeón en la historia de Suzuki y fue el único que repitió título con la marca nipona.

Por su parte, Kenny Roberts es un piloto estadounidense que inició su carrera en las pistas de tierra. En 1973 y 1974 fue el ganador del Campeonato Nacional AMA. 

A la par de que Roberts triunfó en las pistas de tierra estadounidense, compitió en competencias europeas como el Imola 200, el Trofeo Transatlántico y el Trofeo Turístico de Países Bajos. 

Aunque en 1975 fue campeón de la Indy Mile con su Yamaha TZ750, el déficit de caballos de fuerza y algunos problemas mecánicos de la moto limitaron su rendimiento, por lo que la marca japonesa le ofreció a Roberts un lugar en el Campeonato Mundial de Motociclismo de 1978. 

Una rivalidad que inició fuera de la pista

Al inicio, el piloto estadounidense se resistió a la idea, pero Barry Sheene fue clave para que Roberts aceptara. La razón fue que el británico y vigente campeón del momento manifestó en una columna para Motor-Cycle News que el dos veces campeón en pistas de tierra no sería una amenaza para su dominio en el Mundial.

Así que Kenny Roberts asumió el reto de pilotar la Yamaha en las categorías de 250cc y 500cc y así desafiar al piloto más importante del momento. Esta rivalidad entre Roberts y Sheene, que aún no se habían enfrentado en pista, incrementó la expectativa del Campeonato Mundial de Velocidad de 1978.

Barry Sheene dio el primer golpe de autoridad en la primera carrera en el extinto Gran Premio de Venezuela, una falla mecánica impidió que Roberts tuviera un buen debut en la máxima cilindrada, sin embargo sí pudo quedarse con la victoria en 250cc. 

El piloto inglés de Suzuki contrajo un virus que afectó su rendimiento deportivo en la primera parte de la temporada, situación que favoreció a Roberts que pronto pudo sumar podios y victorias. 

El piloto estadounidense sorprendió a los fanáticos de la época porque, además de lograr rápidamente su primera victoria en el Gran Premio de Austria, obtuvo consecutivamente dos triunfos en Francia e Italia. Para mediados de la temporada, Roberts era serio candidato al título, pues Sheene solo había conseguido una victoria y dos terceros puestos. 

Para la sexta y séptima carrera, Roberts y Sheene compartieron podio en el segundo y tercer lugar respectivamente. Pero, el piloto de Suzuki pudo resurgir y ganar el Gran Premio de Suecia, mientras que Roberts sufrió un accidente en su carrera de 250cc, una contusión cerebral lo relegó al séptimo lugar en la carrera de 500cc, situación que le permitió a Sheene acortar la distancia de puntos y apretar la lucha por el título. 

En el Gran Premio de Finlandia, ninguno de los dos pilotos pudo terminar la carrera, así que todo estaba dispuesto para vivir un desenlace de temporada apasionante.

Para el Gran Premio de Gran Bretaña solo tres puntos separaban a Roberts de Sheene, las fuertes lluvias que cayeron sobre el circuito de Silverstone incidieron en el resultado final de la carrera. Los anotadores oficiales no tuvieron certeza sobre cómo fueron los ingresos a boxes para los cambios de neumáticos. Al final dieron como ganador a Kenny Roberts, mientras que Barry Sheene fue tercero. 

Todo se tuvo que definir en la última carrera de 1978, en Nürburgring, Alemania. En este mítico circuito, Roberts logró terminar tercero y subirse al podio, mientras que su perseguidor terminó en la cuarta casilla, ubicación que dejó a Sheene a 10 puntos del ‘King’ Roberts.

Kenny Roberts se coronó campeón del Mundial de Motociclismo y se convirtió en el primer estadounidense en lograr esta hazaña que sería solo el inicio de una ola norteamericana de triunfos. 

La revolución de 'King' Roberts

El talento del piloto californiano hizo que lo denominaran como el Marciano, ya que, además de cortar con el bicampeonato de Barry Sheene, Roberts revolucionó el estilo de conducción de la época. Para ese entonces, los pilotos procuraban mantener la estabilidad y cuidar la tracción de las motos, evitando derrapar el neumático trasero. Sin embargo, la experiencia en las pistas de tierra fue fundamental para que Roberts fuera el ‘distinto’ entre los europeos. 

El ‘King’ Roberts impresionó con su estilo agresivo, fue el primero en utilizar su rodilla como parámetro para saber cuál era el límite de inclinación al que podía llevar su moto, además de deslizarse con su goma trasera e inclinar el cuerpo por fuera de la moto, dejando de lado las posturas erguidas que eran habituales en ese época. 

El gran duelo en Silverstone

En 1979, Silverstone fue el escenario que inmortalizó esta vibrante rivalidad del motociclismo. En el circuito inglés se corrió la undécima y penúltima fecha de la temporada. Para ese momento, Roberts lideraba el Mundial de Velocidad con 88 puntos y cuatro triunfos, mientras que Sheene solo había podido obtener dos victorias y 62 unidades.

Aunque todo apuntaba a que ‘King’ Roberts sería nuevamente el campeón de los 500cc, el objetivo de Sheene era ganarle en su casa, frente a su público en un circuito en el no había tenido mucha suerte. Además, esta carrera fue transmitida en vivo por la BBC, algo que no era común en la época, así que el icónico piloto inglés tenía la oportunidad de enseñarle su victoria a todo el Reino Unido. 

En la carrera, el bicampeón y el defensor del título lucharon rueda a rueda por el liderato, pero la victoria se definió en la última de las 28 vueltas. Roberts y Sheene se encontraron con pilotos rezagados, el estadounidense pudo esquivarlos con más facilidad que el inglés y obtuvo cierto margen de ventaja. Sin embargo, Barry Sheene aceleró y trató de adelantarlo por fuera en la última curva. 

La arriesgada maniobra dejó al inglés sin espacio y no alcanzó a cruzar la línea de meta antes que Roberts, quedando a solo 30 milésimas de su rival y marcando uno de los desenlaces de carrera más apretados de la historia. 

Con esta victoria, Kenny Roberts se consagró como campeón del mundial, gesta que repitió en 1980, año en el que obtendría el último título de su carrera. Barry Sheene, por su parte, decidió iniciar la década arriba de una Yamaha, marca con la que solo obtuvo una victoria en el Gran Premio de Suecia de 1981, el último triunfo de su carrera. 

Rivales solo en pista

El duelo entre el piloto estadounidense y el británico no solo representó el choque entre el estilo tradicional de pilotaje y el nuevo estilo exportado desde de las pistas de tierra, también le brindó a los fanáticos de la época intensas batallas de una rivalidad que solo era en pista. Fuera de ella, ambos pilotos se enfrentaron ante la Federación Internacional de Motociclismo, promotores y circuitos, alegando por condiciones de seguridad dignas para los pilotos. Incluso estuvieron cerca de constituir un campeonato mundial independiente de la FIM, la Serie Mundial. 

Aunque la idea no se materializó, la propuesta supuso un debate serio sobre la seguridad de las competiciones de motociclismo, aspecto que actualmente es fundamental para el deporte motor.