'Papi' Oviedo, llueven lágrimas de son en las calles de La Habana
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Sin duda la noticia del fallecimiento de Gilberto Oviedo La Portilla, ‘Papi’ Oviedo a consecuencia de una bronconeumonía supone otra gran pérdida para el son, para la música cubana. No en vano ‘el Papi’ era un importante eslabón de una cadena legendaria de grandes músicos, pues su padre Isaac –nacido en Matanzas y que vivió 90 años- fue otro enorme músico. ‘Papi’ comenzó a tocar el tres cuando tan solo tenía 15 años y acabó convirtiéndose en un grandioso tresero. Durante veintiún años formó parte del Conjunto Chocolate y durante otros dieciocho años de la Orquesta de Elio Revé, grupo que fusionó el changüí con el son.

El amo del tres

Para el lego en la materia en el mágico mundo de la música, los ritmos y la guitarra cubana, el tresero es el músico encargado de la ejecución del tres en una orquesta o agrupación musical. Siendo el tres un tipo distintivo de instrumento desplumado en la música cubana, una guitarra que cuenta con las mismas cuerdas que una española pero con tres órdenes de dobles o triples (incluso cuádruples) de cuerdas octavadas. Una distribución con la que se puede cambiar la afinación en dependencia de donde se encuentre pero que en su versión más moderna suele ser en Do mayor. Se da la circunstancia de que por sus características, por esos tres pares de cuerdas es un instrumento ciertamente complejo de tocar, por lo que además de magia y talento se ha de invertir mucho tiempo para dominar con destreza la técnica y convertir el sonido en algo natural. De hecho se considera que el son sin el tres no es son pues es el encargado de llevar la melodía y el ritmo. Además su padre Isaac logró conseguir un sonido con un sello personal, muy español y muy africano – muy cubano-. ‘Papi’ aprendió en una época en la que cada tresero tenía su propio sello, su propio estilo, luego casi todos comenzaron a imitar a Pancho Amat, por ello el menor de los Oviedo es ciertamente especial.

‘Papi’ Oviedo fue amo del ‘tres’ lo hacía de una manera prodigiosa siendo digno sucesor de su legendario padre Isaac. Nacido en La Habana en 1937 respiró música desde el primer día que vio la luz del mundo. Siguió la estela que le marcaba su padre haciendo del tres un sonido seductor, tremendamente rítmico y con un sabor acústico ciertamente especial. Empezó como percusionista en la banda de su padre, destacando en sus inicios como un gran baterista, pero interiorizando el ritmo hasta tal punto que tuvo que rendirse al tres. Siendo fundamental en ello la intervención de su padre, que la primera vez que le escuchó tocar le dijo “Yo te puedo enseñar si quieres, y puedes y debes aprender de otros también”.

‘Papi’ desde ese momento no dejó de evolucionar, de crecer, con su padre como maestro y referente asimiló también los grandes secretos de ese sonido escuchando a Arsenio Rodríguez, Nuñi Rivera y Rodolfo Oviedo. Uno de sus grandes logros es que supo mantener la fe en la tradición durante toda su existencia.

Como sucedió con tantos grandiosos músicos, cantantes y profetas del son se dio a conocer a nivel internacional acompañando al Buena Vista Social Club, agrupación con cuya gira prestigió el estilo del son cubano en escenarios de gran impacto mediático en Europa, Asia y América Latina. Durante la última etapa de su vida dedicó todos sus esfuerzos creativos y su incondicional amor a la música tradicional de su país interpretando su magisterio en la agrupación Soneros All Star, creada por la Empresa Provincial Co­mercializadora de la Música y los Espectáculos Antonio María Romeu.

Patrimonio de la música cubana

‘Papi’ Oviedo es otro pedacito de patrimonio de la música cubana que se marcha, de ahí la importancia de que los jóvenes recojan el testigo y sigan haciendo perdurar un estilo, una música que posee un sello inigualable y una historia absolutamente paralela e identificable con la de La Habana, sus calles y toda Cuba. Esta música que defendió ‘Papi’ y que siguen defendiendo tantos maravillosos artistas es el reflejo de la personalidad de todo su pueblo.

Omara Portuondo, gran diva y señora del son ha plasmado públicamente su sentir tras la triste noticia de la pérdida de ‘Papi’ Oviedo con estas palabras: “Hoy es realmente un día muy triste para mí y para todos los cubanos. Nos despertamos con la noticia de que Papi Oviedo nos ha dejado y tengo el corazón roto. No tengo palabras para describir lo que siento. Oremos todos juntos por su alma. Hasta siempre Papi”.

Llueven lágrimas de son en las calles de La Habana

Su cadáver está expuesto en la funeraria de Calzada y K, en La Habana, y su sepelio será en la Necrópolis de Colón a la 1:45 pm. Descansa en paz mago del tres, pues en cada rincón de Cuba suena hoy el tres con el dolor y la tristeza de las violetas amargas, absolutamente eclipsada, mitigada con la alegría y el color de ese tres, de esas manos de las que surgía la magia del gran ‘Papi’. Ese espigado, elegante y delgaducho músico que tocaba notas como gotas de lluvia caídas del cielo, que un segundo después de su marcha inundan de lágrimas de melodía y son las calles de La Habana.

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