Bill Belichick agranda su leyenda

El entrenador de los New England Patriots sumó en Denver la que fue su victoria número 270, empatando con Tom Landry en el tercer puesto de toda la historia.

Bill Belichick agranda su leyenda
Bill Belichick agranda su leyenda | Foto: NFL.com

Es un hombre de pocas palabras, pero los números hablan por sí solos. Afirmar que Bill Belichick acabará en el Hall of Fame prácticamente se nos queda corto, mejor deberíamos hablar de que estamos ante una auténtica leyenda de este deporte. El famoso encapuchado, tan querido por unos y detestado por otros, sigue colocando ladrillos en lo que es un legado absolutamente increíble.

Las 270 victorias como entrenador jefe —244 en temporada regular y 26 en playoffs— lo convierten, junto con Tom Landry, en el tercero que más partidos ha ganado, solo por detrás de Don Shula (328) y George Halas (318). Sus cinco temporadas en los Cleveland Browns terminaron con un balance de 36 victorias y 44 derrotas en temporada regular y un frío 1-1 en postemporada, pero no sería hasta su llegada a New England que su carrera se dispararía.

Belichick y Brady, una máquina imparable

Desde que Bill Belichick llegó a New England ha registrado unos números nunca vistos. El entrenador tiene un registro particular de 208 victorias por 73 derrotas en temporada regular y un récord de 25-9 en postemporada, lo que deja ambas cifras en porcentajes de victoria del 74% y del 73,5% respectivamente. Es decir, de cada cuatro partidos que han jugado los Patriots bajo las órdenes de Belichick han ganado tres.

La cifra no hace sino mejorar cuando aislamos a la pareja formada por Brady y Belichick, con un total de 215 victorias por 63 derrotas —un porcentaje de victorias del 77.3%—. De esas 215, 190 son en temporada regular. Muy atrás quedan las 116 victorias de Dan Marino y Don Shula, segundos en la lista de victorias conseguidas por una pareja de quarterback y entrenador. Si hablamos de porcentaje en temporada regular, Brady y Belichick han salido victoriosos del 77,8% de los partidos que han disputado juntos. Tom Landry y Roger Staubach tienen en su cuenta particular un envidiable 74,6% de victorias, pero se tendrán que conformar con el segundo escalón en la estadística.

Las cifras de postemporada con los Patriots son algo fuera de este mundo. Sus 26 victorias —una de ellas con los Browns— son un récord absoluto para un entrenador jefe, y ni que decir tiene que ninguna otra pareja de QB y entrenador jefe se acerca a las 25 que lucen Tom y Bill. Por si eso fuera poco, las cinco Super Bowls conquistadas por ambos los colocan como líderes históricos en esa estadística, una por delante de las cuatro de Terry Bradshaw y Chuck Noll.

El señor de los anillos

Debido a su gusto por las sudaderas con capucha, muchos aficionados han señalado durante los años el parecido entre Belichick y Darth Sidious, el malvado Emperador y antagonista de la conocida saga Star Wars. Aún así, no es la una franquicia cinematográfica con la que podríamos relacionar a Bill Belichick. Las dos victorias en la Super Bowl como coordinador defensivo de los New York Giants y las previamente mencionadas —y archiconocidas— cinco Super Bowls conquistadas con los New England Patriots le otorgan un total de siete anillos. Solo hay una sola persona en todo el planeta que iguale la estadística. Se trata de Neal Dahlen, que consiguió cinco anillos trabajando como administrativo en los 49ers y dos como mánager general en los Broncos.

Como peculiaridad, Bill Belichick es muy dado a navegar por la zona de Massachusetts en su tiempo libre. Para ello, dispone de un barco cuyo nombre es fiel reflejo del éxito deportivo del entrenador. Fue rebautizado por última vez en febrero de este mismo año tras la histórica remontada de la Super Bowl LI, portando en el casco un vinilo que reza "VII Rings", en referencia a los siete anillos conseguidos por Belichick. Con Brady decidido a jugar varios años más, quién sabe si para cuando los dos decidan dejarlo no estamos hablando de que al barco le falte casco para albergar el nombre —o que al propio Belichick le vayan a faltar dedos para sujetar tanta joya.