Claves para la victoria de los Vikings

Tras superar las lesiones de la mayoría de su ataque, Minnesota depende de Case Keenum para el primer divisional que disputa el equipo desde el año 2009.

Claves para la victoria de los Vikings
Keenum celebra con sus compañeros una victoria ante la mirada de Zimmer y Spielman. Fuente: Minnesota Vikings

Los Minnesota Vikings consiguieron un récord de doce victorias y cuatro derrotas en la temporada regular, consiguiendo el segundo puesto en la conferencia nacional y alcanzando el bye tras haberse lesionado Sam Bradford y Dalvn Cook en las primeras cinco jornadas, algo a lo cual, el equipo se recompuso dirigido por Case Keenum.

Mientras los Saints se disputaron la división hasta  la última jornada, Minnesota la ganó a falta de dos jornadas, permitiendo al equipo descansar a parte de sus titulares, lo cual añadido al bye ha provocado que varios jugadores como Pat Elfein vayan a disputar el encuentro del próximo domingo.

En un partido muy igualado en cuanto a favoritismo los Vikings confían en el US Bank Stadium y su afición para darles un empujón definitivo para lograr la victoria como han hecho durante toda la temporada. Los resultados avalan al equipo de Minnesota, el cual, en casa, lleva un récord de 7-1 solo siendo derrotados por los Lions el día de la lesión de Cook y habiendo ganado a Saints.

Case Keenum

En cualquier otra situación el QB es importante por el mero hecho de ser el que dirige el ataque, pero en este caso en especial es por su temporada histórica, en la cual ha logrado hacerse un nombre después de no ser drafteado y pasarse los últimos años a caballo entre los Rams y los Houston Texans. Llegó a Minnesota como tercer quarterback por detrás de Bridgewater y Bradford y ahora mismo nadie debate que el jugador tiene que jugar el domingo.

Pero para poder ganar Minnesota necesita que Case mantenga el nivel que le hemos visto en temporada regular especialmente al salir del pocket. Su juego de play action está siendo digno de los mejores jugadores de la liga a pesar de que dentro esté sufriendo en las últimas jornadas debido a las bajas en la línea ofensiva, bajas que no sufrirá para esta jornada. Pero aún así Keenum debe tener en su cabeza claro que él es un administrador de juego, no un creador.

Cuando hablamos de un partido con tanta igualdad y con un QB superior en el otro equipo, lo más importante al final es saber tus limitaciones y Keenum debe saberlas. Lanzar poco, arriesgar lo justo si el partido está igualado y jugar mucho con las piernas. Porque en cuanto a aguantar golpes, en cuanto a soltar balones en el lugar en el que tiene que hacerlo y en el momento en el que tiene que hacerlo se ha demostrado que es capaz. Si Keenum cree en si mismo, Minnesota tiene una oportunidad.

La defensa

En el último partido entre estos equipos, la defensa de Minnesota rompió por completo el sistema de los Saints evitando que la carrera consiguiese las suficientes yardas para ayudar a Drew Brees a asentar el juego de pase. La diferencia para Minnesota es que Ingram y Kamara ahora si son estrellas de la NFL mientras que Brees ha vuelto a ser el mejor pasador lejano.

Pero aún así la defensa de Minnesota puede ser capaz de frenarles tal y como hicieron con los Rams. Para ello el front seven tiene que empujar mucho para presionar a Brees e impedir protección para la carrera, lo cual necesitaría un esfuerzo tremendo de jugadores como Barr para presionar y Sendejo empujando la línea para romper las jugadas y obligar a Kamara e Ingram colocarse directamente como receptores.

En ese caso entrará en juego Harrison Smith, Xavier Rhodes y el resto de la secundaria, una de las mejores de toda la NFL. Sin provocar muchas intercepciones pero secando receptores Rhodes se está haciendo un nombre en la liga mientras que Waynes sigue mejorando y Smith puede jugar en cualquier posición del campo, lo cual provoca problemas en el QB rival. Si alguien puede frenar a estos Saints es la defensa sólida y agresiva que Zimmer plantea.

Adam Thielen

El receptor de Minnesota no es un jugador cualquiera y ha conseguido una enorme conexión con Case Keenum lo cual le permite estar cada vez más arriba en la lista de problemas de las defensas rivales. Su juego muy agresivo y luchador en la carrera, su velocidad en la salida y sus manos están haciendo que jugadores como Diggs y Rudolph pasen a segundo plano, lo cual es un beneficio tremendo para jugadas en las cuales se quedan solos.

Minnesota tiene delante el partido más importante en esta década y posiblemente esté preparado para ello, solo necesitan que Keenum se comporté como lleva todo el año y que la defensa de los Minnesota Vikings  siga al nivel que se espera. Es el día para intentar vengarse de la última final de conferencia de Minnesota, en la cual en 2009 los Saints eliminaron a Vikings con la posterior polémica del Bountygate.