La abstención de la CUP le da la presidencia a Quim Torra
La abstención de la CUP le da la presidencia a Quim Torra / FOTO: EFE

El ‘procés’ se estudiará dentro de unos años en los institutos como un desarrollo de hechos impredecibles, y no es para menos, porque si hace unas semanas prácticamente nadie conocía la existencia de Quim Torra, hoy el polémico candidato propuesto por Carles Puigdemont se ha convertido en el 131º presidente de la Generalitat gracias a las cuatro abstenciones de la CUP. Si en la primera sesión de investidura fuera rechazado por el Parlament, el de Blanes, gracias a la mayoría simple (66 votos a favor y 65 en contra) se ha convertido en el mandatario de la Generalitat con el objetivo de construir una república “de todos, de todos los derechos, donde todos gocen de la plenitud de los derechos”, según ha manifestado en su discurso. Ha recordado, eso sí, que el president “es Puigdemont”, que le ha telefoneado antes de que diese comienzo la sesión y poco después del fin del pleno el gerundense le ha agradecido su “serenidad, rigor y compromiso".

En un discurso de aproximadamente 45 minutos, ha pedido disculpas por antiguos tweets y escritos por los que ha sido criticado, e incluso clasificado de “supremacista”, ha asegurado serle “fiel” al mandato del 1-O y ha hablado de sus propuestas: salario mínimo llegando a los 1.100 euros brutos mensuales, la recuperación de la hacienda catalana tal y como existía antes de la aplicación del 155, apostar por el multilingüismo en la aulas y recuperar de las leyes anuladas por el TC a instancias del Gobierno mediante recurso, entre ellas la que establecía la renta garantizada de ciudadanía. Aunque el fin máximo de este proyecto pasa por “el espacio libre de Europa”, según ha declarado.

Además de ello, y aunque no ha dado muchos detalles sobre el asunto, ha reivindicado que las decisiones se tomarán tanto desde el Consejo de la República como desde una asamblea de cargos electos y ha llamado a la CUP a estar “atentos” para no caer “en el autonomismo”. Por último, se ha mostrado dispuesto a dialogar con Mariano Rajoy, pero también ha asegurado que gobernará “para todos” y que las amenazas del ejecutivo español “no me asustan”.

ERC vota a favor y la CUP se abstiene

Se podría decir que el objetivo que Esquerra Republicana buscaba desde hace meses se ha cumplido, porque ya hay president y el siguiente paso es formar Govern después de semanas de inmovilismo. El presidente del grupo parlamentario de ERC, Sergi Sabria, se ha mostrado satisfecho en ese sentido, que ha expresado que el nuevo Govern debe “ser una herramienta más para acabar con la represión". También se ha acordado de los presos y exiliados declarando que "hay que batallar con toda la contundencia para que los presos y los exiliados puedan volver a casa con sus familias" y ha recalcado que eso se consigue “en las urnas” y se defiende “en las instituciones”. Por último, ha defendido la independencia argumentando que quieren vivir en un país “democrático”, donde los policías “no peguen a los ciudadanos que van a votar”, olvidándose así de las violentas cargas policiales que acaecieron hace apenas un mes en diferentes puntos de Catalunya.

Por su parte, en el día de ayer el consejo político de la CUP decidió abstenerse en la sesión de hoy para facilitar la investidura de Quim Torra, un acto “anti-represivo”, según Carlos Riera, diputado de los anticapitalistas, que ha continuado diciendo que el fin es la “materialización” de la república”. Aún así, pasarán a la oposición “por lealtad al 1-O” y le han instado a recuperar la titularidad de servicios públicos y estratégicos. Quienes han sido críticos con la CUP por su abstención han sido los comunes, a los que Riera les ha preguntado a ver “de qué lado estarán” cuando el TC “impugne” las leyes que propugne el parlamento catalán.

65 votos en contra que no son suficientes para evitar la investidura

El líder de los comunes, Xavier Domenech, que no ha respondido al diputado de los anticapitalistas, si que les ha reprochado el apoyar a Quim Torra y no proponer un candidato más “progresista”. Se alegra, eso sí, de que haya un govern, pero ha criticado duramente al blandense. Le ha preguntado por cuestiones sociales y sus tweets, y lo ha tachado de “exclusivo y excluyente” al asegurar que Catalunya necesita “grandes alianzas”.

Ciudadanos, primera fuerza política en las últimas elecciones autonómicas del 21-D, se ha mostrado muy crítico con el nuevo president. Su lideresa, Inés Arrimadas, ha calificado la situación de “grave” y ha acusado a Torra de querer “cargarse” las instituciones catalanas por querer darle poder al Consejo de la República y a la asamblea de cargos electos, mientras le aseguraba que "ni usted ni nadie llevará Catalunya hacia una República". Asimismo, la lideresa del partido nacionalista español en Catalunya ha continuado comentando que "luchar contra el nacionalismo en la Europa del siglo XXI no es una opción, sino una obligación" y ha añadido que el candidato tiene una ideología basada en "una identidad excluyente, la xenofobia y el populismo". Por último, ha reprochado al gobierno español no haber actuado contra la “delegación” del voto de Carles Puigdemont. "Este señor ha dado un golpe de estado" ha concluido la representante del partido que se presento a unas elecciones europeas junto a Libertas.

Para finalizar, por una parte, el líder de los populares, Xavier García Albiol, ha advertido que está en las manos de Torra que el autogobierno “no se vuelva a suspender” y ha instado a que se abstenga de mantener conversaciones con Mariano Rajoy si su objetivo es “romper España”. Por otra parte, Miquel Iceta, líder de los socialistas, ha llamado al nuevo president a “no provocar” un nuevo 155 y le ha advertido de que "en el ordenamiento legal vigente, el Estatut y la Constitución, no tiene cabida ni el Consejo de la República ni una asamblea de electos".

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