Albert Ramos supera el primer obstáculo en Montecarlo
Albert Ramos supera el primer obstáculo en Montecarlo | Foto: Zimbio

Albert Ramos supera el primer obstáculo en Montecarlo

El catalán Albert Ramos inició correctamente su andadura en el Masters 1000 de Montecarlo, que abre la temporada de tierra batida. El de Mataró, defensor de una histórica final lograda aquí el año pasado, derrotó al estadounidense Jared Donaldson, debutante en el Principado, por un doble 6-3 en un choque que dejó varias notas interesantes. En la segunda ronda, Ramos se medirá al ganador del duelo entre Sandgren y Kohlschreiber.

franromanfraga9
Francisco Román

Vuelven los Masters 1000 y, con ellos, la tierra batida. La superficie más dura del mundo inicia su gira europea con la disputa, del 15 al 22 de abril, del Masters de Montecarlo; una gira europea que pasará por Madrid y Roma, entre otros, para desembocar en el segundo Grand Slam del año: Roland Garros. Especial emplazamiento, este de Montecarlo, para el tenis español; con Rafael Nadal como principal abanderado, diez veces campeón aquí, hombres como Ferrero, Moyá, Bruguera u Orantes también han celebrado en la ciudad monegasca, acostumbrada a múltiples conquistas de "La Armada".

Tras un 2017 inolvidable, en el que logró alcanzar la gran final, Albert Ramos vuelve a Montecarlo con mucha presión encima, y con una misión más que complicada: defender esos 600 puntos que consiguió la pasada campaña y que, de no reeditar, harían retroceder enormemente al español. Eliminado en la segunda ronda del torneo de Marrakech, de categoría 250, esta pasada semana, el de Mataró busca espantar los continuos fantasmas que le vienen atormentando, y que podrían condenarle en un más que complicado debut, en la pista central, ante Jared Donaldson.

Donaldson, por otra parte, todavía busca aclimatarse a la tierra batida, una superficie muy poco propicia, tradicionalmente, para el tenis norteamericano, que busca la potencia desde el servicio y un juego rápido y dinámico. A sus 21 años, Donaldson ocupa el 51º puesto en el ranking, y bien podría utilizar esta gira sobre arcilla para escalar varias posiciones, dado su escaso desempeño en esta superficie durante 2017, donde solo consiguió una victoria, en Madrid.

Ramos se lleva el baile de "break" en el primer set

El comienzo del encuentro siguió, en parte, el guión esperado por gran parte de los aficionados. Tenis lento, de tanteo, para cometer el menor número de errores posibles. En unos primeros juegos casi interminables, llenos de largos intercambios, Donaldson comenzaría el partido desperdiciando hasta cinco puntos de rotura que, posteriormente, lamentaría. Pese a mostrar un nivel más que notable con su revés, el estadounidense no lograría sellar su primer juego al servicio, viéndose con un 2-0 en contra. La irregularidad de ambos jugadores con el saque parecía no tener fin; Ramos, muy cómodo al resto, y castigando duramente a Donaldson con su poderosa derecha, obtendría dos quiebres consecutivos para poner el 4-1, después de haber cedido su saque, allá por el tercer juego, en el que suponía el único tanto en el marcador de Donaldson.

En un primer set decantado del lado de los restadores, y de su capacidad para contrarrestar la escasa potencia de los débiles saques del rival, el joven jugador norteamericano parecía recobrar la confianza en sí mismo en el séptimo juego, igualando los dos break logrados por Albert Ramos y recortando diferencias al 4-3; pese a ello, Jared Donaldson no pudo consolidar la rotura, sirviendo el primer parcial en bandeja de plata al español, que tuvo que sudar para anotarse el set en un noveno, y último juego, tan disputado como los anteriores. 6-3 tras 50 minutos de intensa batalla.

Un convulso segundo parcial cae del lado de Albert

Una vez superado el descanso entre el primer y el segundo set, ambos tenistas volvían al campo de batalla con una clara consigna: encontrar su pico de estabilidad con el servicio, lo que les haría dejar de depender tanto de su resto. En un arranque bastante más dinámico que el del anterior asalto, las dudas volvieron rápidamente a asolar a Jared Donaldson. El americano, acertado en sus subidas a la red, donde dejaba muestras de su calidad, no pudo mantener su saque más allá del tercer juego, concediendo una ligera ventaja a un Ramos que se valía de su experiencia para dosificar energías, y que ya se veía por delante, 3-1. En un momento de tenis magnífico para el de Mataró, superando a Donaldson en el apartado físico, al igual que en el mental, la estrategia sería evidente para el norteamericano: verse mucho más agresivo, más atrevido, ante el conservador juego que desplegaría el español, moviéndose como pez en el agua en la arcilla del Principado.

La anécdota llegó al cierre del sexto juego; en un servicio, cantado como bueno para Ramos, en un punto que suponía el 4-2 para el catalán, Jared Donaldson exigió, fuera de formas, que se le enseñase la marca de esa bola, que el americano entendía se había ido lejos del cuadro de saque, como, efectivamente, así fue. Ante las constantes dudas del juez de silla, Arnaud Gabas, el norteamericano se enfrentó al susodicho, pidiendo la comparecencia del supervisor del torneo, Lars Graff, para resolver lo ocurrido. Finalmente, y ante la amenaza del juez de silla de expulsar a Donaldson, se dio como válido ese servicio de Ramos, que ya lideraba por 4-2. A partir de ese momento, el factor emocional podría decantar la balanza, una balanza que empezaba a mirar hacia Albert.

Ese factor mental, minado claramente, fue un evidente handicap para el de Providence, Rhode Island, que no presentó una mayor batalla al español. Ya en el noveno juego, con 5-3 en el marcador, un insistente Albert Ramos empujó hasta el final, disponiendo de hasta cuatro bolas de partido; tras no aprovechar las tres primeras, el número cuatro nacional se benefició de una definitiva doble falta de Donaldson, que decía adiós al torneo en su primer partido en Mónaco, y sin dar la mano, al acabar, a Arnaud Gabas. Final: doble 6-3 tras poco más de hora y media de partido. Albert Ramos comienza con buen pie su andadura en el crucial Masters de Montecarlo; yendo de menos a más, y con un juego solvente desde el fondo de pista, el catalán espera rival para la segunda ronda, un rival que no será nada fácil, y que saldrá del choque entre Tennys Sandgren, reciente finalista en Houston, y Philipp Kohlschreiber, uno de los dos protagonistas en aquel inolvidable partido de Copa Davis, en Valencia, de hace unos días.

VAVEL Logo