¿Que diferencias existen entre las pistas de tierra batida y la hierba?

Analizamos las diferencias entre estos dos tipos de pistas, las cuales además tienen menos presencia y duración en el circuito.

¿Que diferencias existen entre las pistas de tierra batida y la hierba?
Foto: Zimbio

Finalizó Roland Garros y por lo tanto temporada de tierra batida para la mayoría de los tenistas. La próxima estación es Wimbledon y solo unos 15 días separan ambos torneos. La adaptación es díficil, pero necesaria para cambiar el 'chip'. 

Las diferencias técnicas entre una pista y otra afecta especialmente a los botes, tanto a la altura como a la velocidad. Si en tierra la pelota sale alta y lenta, en hierba desliza y sale a toda velocidad. Estos son los cambios que experimentan cada año los tenistas. La primera diferencia notoria entre ambas superficies es la forma de moverse. Sobre la hierba es básico manejar desplazamientos hacia adelante y hacia atrás. En cambio, sobre la tierra se utilizan más los movimientos laterales. Son las pistas más lentas, en las que destacan los tenistas físicos, capaces de aguantar peloteos largos, el mejor ejemplo en ello es Rafa Nadal.

En la hierba ocurre todo lo contrario, la pelota tiene un bote rapidísimo e imprevisible. Destacan los tenistas talentosos, que tienen gran precisión con sus golpes y que tienen la capacidad de subir a la red, pero también de recular para cubrir los huecos. En hierba los tenistas tienen totalmente 'prohibido' golpear a la pelota mientras derrapan, algo habitual en los partidos en tierra. Sobre la superficie verde lo recomendable es acompañar el golpeo con los últimos pasos de la carrera, aunque lo mejor es golpear con los pies apoyados. 

En tierra batida es necesario trabajar cuidadosamente los puntos hasta conseguirlos, mientras que en la hierba la inicitiva del punto es básico porque la superficie verde complica mucho las defensas. La mejor estrategia para ganar un partido sobre el la hierba es atacar constantemente y finalizar los puntos muy cerca de la red. El mejor ejemplo del manejo de las pistas de hierba es Roger Federer.