El éxodo de la WTA en la hierba

En un torneo sin precedentes con respecto a la eliminación temprana de las sembradas, solo una jugadora (Karolina Pliskova) del top ten sobrevivió al cuadro preclasificatorio para anotarse en la segunda semana de Wimbledon

El éxodo de la WTA en la hierba
Simona Halep la última salida sorpresiva de Wimbledon. Foto Zimbio.com

La edición del 2018 de Wimbledon será recordada por sus respectivos campeona y campeón pero además por la ausencia de cualquier precedente que hubiese podido vislumbrar el destierro tempranero de  las semillas. Las preclasificadas que una a una fueron de manera inesperada abandonando el código postal SW19 en Londres. 

La primera de ellas fue Sloane Stephens, preclasificada número cuatro, campeona del US Open y finalista de Roland Garros, quien caería a manos de la croata Donna Vekic. La segunda del día sería la preclasificada número cinco Elina Svitolina, quien sería víctima del momentum cosechado por Tatjana Maria en Mallorca.

La resurgente Belinda Bencic se desharía de Caroline Garcia. Pero, nadie estaba preparado para lo que vendría. Petra Kvitova, la gran favorita debutaría ante Aliaksandra Sasnovich. Sasnovich había tenido un torneo irregular en el año, pero en un partido espectacular logró derrotar a la gran favorita.

La derrota fue más que dolorosa para Kvitova, cuando en el tercer set perdió con un rosco (bagel). “Creo que lo quería demasiado, y los nervios no me permitieron llegar más allá”. Esta salida en primera ronda, sería la segunda salida en primera ronda en un Grand Slam en lo que va del 2018 (también sucedió en el Australian Open) para ella.

Pero las sorpresas no terminarían ahí. Ekaterina Makarova, se desharía de Caroline Wozniacki (segunda preclasificada) en un partido en el que las hormigas voladoras fueron las protagonistas. Wozniacki, estuvo a punto de volver en el tercer set, pero al final Makarova, repetiría lo hecho en el US Open del año pasado. 

Las sorpresas no acababan y el jueves, las semillas seguirían su éxodo. Esta vez, la belga Alison Van Uytvanck, quien nunca había ganado un partido en Wimbledon hasta este torneo, destronaría a Garbiñe Muguruza en la segunda ronda. Muguruza se vio desarmada y en tres  sets dijo adiós a la defensa de su título (7-5, 2-6, 1-6).

El sábado por la tarde aún permanecía la flamante número uno, Simona Halep, campeona de Roland Garros, quien de manera ajustada ganaría el primer set ante Su Wei-Hsieh. Pero en el segundo set Hsieh salvaría una pelota de partido, cuando Halep servía por el partido, en 5-4, Hsieh quebraría y la pesadilla de Halep empezaría. 

Halep quebraría y consolidaría una cómoda ventaja de cinco a dos, en el tercer set y nuevamente sirvió por el partido. Hsieh volvería a quebrar e igualaría a cinco los juegos de ambas, Hsieh tomaría la ventaja seis juegos a cinco, y serviría por el partido. Las sorpresas han sido tantas que no se pueden ni digerir. 

La única top. 10 que sigue en la competencia es la preclasificada número siete, la checa Karolina Pliskova, quien por primera vez en su carrera alcanza la cuarta ronda en Wimbledon. Pliskova, sin embargo, está en la parte del cuadro con Serena Williams, a quien pronostican como la finalista indiscutible. 

En la parte baja del primer grupo la siguiente semilla es la número once Angelique Kerber, finalista del 2016, quien enfrentará a Belinda Bencic, a quien nunca ha logrado vencer. ¿Quien será la ganadora de este torneo? Muchos ven un camino fácil para Serena Williams y su encuentro con su corona número ocho en Wimbledon.