Osaka: “Cuando era una niña pequeña, siempre soñé que jugaría contra Serena en una final de Grand Slam”

Naomi Osaka, a sus cortos 20 años, alcanzó su primera final de Grand Slam tras derrotar a la finalista del 2017 Madison Keys. Osaka se convirtió en la primera mujer que representa a Japón en una final de Grand Slam en la Era Abierta. En la final se enfrentará a la indestructible Serena Williams en un cruce de generaciones.

Osaka: “Cuando era una niña pequeña, siempre soñé que jugaría contra Serena en
una final de Grand Slam”
Osaka "Me siento un poco surrealista". Imagen: Zimbio

Osaka anoche en 85 minutos, trituró los nervios de Keys quien parece no tener un Plan B para jugar y cuando es presionada no soporta el ritmo y empieza a generar un sin un número de errores no forzados.

Ayer la japonesa jugo un tenis de alto vuelo y por ello fue de esperar que supere con facilidad a la norteamericana, tras el partido declaró: "Siento que todos los días que juego, siempre quiero seguir mejorando, así que nunca estoy segura de cuál es mi nivel más alto", dijo Osaka, durante su conferencia de prensa posterior al partido. "Pero estoy segura de que hoy jugué muy bien, y tuve que hacerlo porque [Keys es] un gran jugadora. Tiene un muy buen registro contra mí".

Osaka, fue inquebrantable, no se dejó en ningún momento arrebatar el saque, tomó los riesgos necesarios en cada punto de quiebre en su contra que tuvo y llegó a generar el llanto, en un pasaje del partido, en su rival.

"Las últimas veces que jugué ante Madison, he sido la que llevó la iniciativa", dijo Osaka. "Hoy estaba tratando de ser más paciente y tal vez ir a por ella cuando tuve la oportunidad. Así que no estaba tratando de alcanzar tantos ganadores ni nada. Hoy, supongo, también fue un día de oficina".

En su primera final de Grand Slam, Osaka enfrentará a Serena Williams, quien despachó a Anastasija Sevastova por 6-3, 6-0, en la otra semifinal. En su único enfrentamiento previo, Osaka derrotó a Williams, 6-3, 6-2, en la primera ronda del Abierto de Miami a principios de este año.

"Por supuesto que me siento un poco surrealista", admitió Osaka. "Incluso cuando era una niña pequeña, siempre soñé que jugaría contra Serena en una final de Grand Slam. Solo por el hecho de que esté sucediendo, estoy muy feliz por ello". "Realmente siento que no quiero pensar demasiado en este partido, así que no voy a pensar que soy mucho mejor que ella en Miami", continuó Osaka. "Voy a salir y jugar. Como ya sé que es una buena jugadora, no quiero sorprenderme si juega mejor o no".

Será la nueva reina de Manhattan, logrará quedarse con la gloria en los Estados Unidos, la japonesa tiene todo para hacerlo, por ello en un cruce de generaciones, será la que este más fuerte física y mentalmente la que se lleve la gloria.