Murray y Mattek Sands reinan en el dobles mixto del US Open

La pareja británico-estadounidense se hizo con el título de dobles mixtos del último Grand Slam de la temporada al vencer en la pista central Arthur Ashe a la polaca Alicja Rosolska y al croata Nikola Mektic por 2-6 6-3 y 11-9. Tercer Grand Slam en esta modalidad para Mattek-Sands y cuarto para Murray, que ya ganó el año pasado junto a Martina Hingis.

Murray y Mattek Sands reinan en el dobles mixto del US Open
Jamie Murray y Bethanie Mattek-Sands posan con el trofeo de campeones del dobles mixto. Foto: zimbio.com
Mattek-Sands/Murray
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Rosolska-Mektic

El británico Jamie Murray logró retener el título de campeón del dobles mixtos en el US Open, último Grand Slam de la temporada. Si el año pasado ya venció en Nueva York junto a la sempiterna Martina Hingis, en esta edición lo ha hecho al lado de otra de las grandes doblistas de los últimos años, la estadounidense Bethanie Mattek-Sands. Juntos doblegaron por 2-6 6-3 y 11-9 en la pista central Arthur Ashe a la dupla formada por la polaca Alicja Rosolska y el croata Nikola Mektic en una hora y 18 minutos de juego.

Les costó a los teóricos favoritos entrar en ritmo. Rosolska y Mektic, novatos en estas lides, no acusaron los nervios del debut y con una gran coordinación en pista se llevaron el primer set por 6-2. Claves fueron las tres situaciones de 'deciding point' o punto decisivo que fueron a parar a sus manos, dos con el servicio de Mattek-Sands y otra en el de la polaca. 

Pero en un formato tan rápido y electrizante como es el del dobles mixto las cosas pueden cambiar en cuestión de un par de puntos. Con una mayor fiabilidad al servicio, Murray y Mattek-Sands fueron igualando el partido hasta lograr el 'break' en el octavo juego, una rotura que hizo buena Murray con su servicio para poner el 6-3 en el marcador. Con un set iguales, llegaba el decisivo 'supertiebreak' a diez puntos. Rosolska y Mektic repitieron su buen inicio de partido y se fueron al primer cambio de lado con una ventaja de 4-2. Pero ahí llegó nuevamente la reacción de la pareja rival, que endosó un parcial de 5-0 para poner las cosas en su sitio (7-4). 

Mattek-Sands, hasta ese momento bastante desacertada, irrumpió en el momento decisivo con su habitual carácter y energía, contagiando a Murray que, a su vez, mostró su gran habilidad en la red. Con 9-6 a su favor, la final parecía vista para sentencia. Sin embargo, Rosolska y Mektic no habían dicho todavía su última palabra. Los centroeuropeos salvaron los tres puntos de partido llegando a empatar a nueve pero finalmente claudicaron en el cuarto. Con servicio de Rosolska, Mattek-Sands tiró fuerte al centro, lo que permitió a Murray rematar en la red con una volea lejos del alcance de Mektic (11-9).  

Este título es mucho más importante de lo que parece para Bethanie Mattek. Hace poco más de un año, durante el Grand Slam de Wimbledon, la estadounidense sufría una grave lesión de rodilla mientras disputaba un partido perteneciente al cuadro individual del torneo londinense. Dicha lesión la tuvo de baja casi un año entero y, de ahí, su efusiva celebración con su compañero tras ganar el encuentro. Con éste, ya son tres los trofeos de Grand Slam en esta modalidad para la tenista de Rochester, tras los conquistados en el Open de Australia 2012 y Roland Garros 2015. Para Murray es una más. El escocés ya tiene en su haber dos de Wimbledon, en 2007 y 2017, y otro US Open, el del año pasado junto a Hingis.