Paire adelanta a Francia en Lille

El tenista galo tuvo el debut perfecto en una Copa Davis al vencer por 7-5 6-1 y 6-0 al número uno español, Pablo Carreño, dando el primer punto a su país en las semifinales que se están disputando en el estadio Pierre Mauroy de Lille. Tras comenzar liderando el encuentro por 5-3 en la primera manga, Carreño se vino abajo y cedió 16 de los siguientes 17 juegos. Además, el gijonés acabó tocado físicamente de su muslo izquierdo, el mismo que ya lo obligó a abandonar el pasado US Open hace apenas dos semanas.

Paire adelanta a Francia en Lille
Benoit Paire celebra un punto durante el encuentro de hoy en Lille. Foto: daviscup.com
Benoit Paire
3 0
Pablo Carreño Busta

Muy mal han comenzado las cosas para el equipo español de Copa Davis en su intento de volver a una final de este torneo por primera vez en seis años. El número dos francés, Benoit Paire, derrotó por 7-5 6-1 y 6-0 al uno español, el gijonés Pablo Carreño Busta, en una hora y 54 minutos, dando el primer punto a su país en una eliminatoria disputada bajo techo en el estadio Pierre Mauroy de Lille. Tras un inicio esperanzador llegando a colocarse 5-3 arriba en el primer set, Carreño desapareció del encuentro y desde entonces sólo pudo sumar un juego a su casillero. Para colmo, el tenista español acabó con molestias en su muslo izquierdo, las mismas que experimentó en el pasado US Open, torneo en el que abandonó en segunda ronda por este motivo. 

Paire impuso su agresividad: 37 golpes ganadores por sólo ocho de Carreño. En errores no forzados, uno más para el francés, 37 por 36Al todo o nada, así juega Benoit Paire. Con sus virtudes y sus defectos, el galo nunca deja indiferente a nadie. Su plan consiste en no pensar ni dejar pensar, una montaña rusa permanente en la que se siente cómodo. Todo lo contrario que Pablo Carreño, un jugador más diésel, acostumbrado a un estilo más táctico y que siempre busca el mayor ritmo posible durante los peloteos. La complejidad a la hora de desplazarse sobre la pista dura de Lille pasó factura a ambos jugadores al comienzo. Daba la sensación de que costaba un mundo despegar las zapatillas del suelo y poder moverse con normalidad. 

El primero en golpear fue Carreño. En el quinto juego, el español aprovechó el primer momento anárquico de Paire al servicio (cometió dos dobles faltas seguidas) para romper y colocarse 3-2 arriba en el marcador. Con dos estilos totalmente contrapuestos y muchas opciones para ambos al resto, pero el asturiano parecía controlar mejor las emociones. En su constante pulso mental consigo mismo, Paire buscó el aliento de la grada para tratar de igualar la contienda. 

Hay una ley en el deporte que suele ser definitoria: si perdonas, lo pagas. Carreño no aprovechó su momento y dejó vivo a Paire que, en clara comunión con su público, salvó varias opciones de doble 'break' y tres más de set. En su tercera oportunidad, el francés conectó un resto ganador con su derecha e igualó a cinco el primer set. De estar con el set perdido y mentalmente superado por el escenario, el debutante hoy en la Copa Davis cambió las tornas y con otro 'break' consecutivo terminó con el set a su favor por 7-5 levantando al público local de sus asientos. 

Carreño pincha a nivel mental y físico

El tenis es un deporte de momentos, de detalles que pueden cambiar el rumbo de un partido en cuestión de segundos. Tras dejar escapar un primer set prácticamente hecho, Carreño, simplemente, se rindió. El español se vino tan abajo que ya no hubo partido, convirtiéndose el encuentro en un festival de Paire ante una grada totalmente volcada con su jugador. Nada le salía al español  y ya, a mediados del segundo set, comenzó a notar que algo no iba bien a nivel físico. No se impulsaba al servicio, ni era capaz de apoyarse bien a la hora de apretar con sus golpes y tampoco podía llegar a bolas que, en otro momento, no hubieran sido nada problemáticas. 

Tras el bajón mental y encajar un 6-1 en la segunda manga, Carreño salió al tercer set con un vendaje en su muslo izquierdo, el mismo que ya se dañó en el reciente US Open y que confirmaba esas malas sensaciones que estaba ofreciendo físicamente. Consciente de que ya nada podía hacerse salvo mantener el orgullo de acabar el partido, el español terminó su calvario particular recibiendo un rosco por parte de su rival, un Benoit Paire que seguramente había soñado durante toda esta semana con un debut como éste, superando sus propios fantasmas y demostrando a Yannick Noah que no se había equivocado al elegirlo en lugar de Richard Gasquet. 

Ahora llega el turno de Lucas Pouille y Roberto Bautista. Al castellonense, también entre algodones tras un verano con varios percances en forma de lesión, no le queda otra que vencer al número uno local para nivelar la balanza de un cruce que no podía haber comenzado peor para los intereses del equipo español.