Anuario VAVEL 2018. Novak Djokovic: de la nada al número uno
Foto: Getty Images.

Anuario VAVEL 2018. Novak Djokovic: de la nada al número uno

El serbio atravesó momentos muy duros al inicio de esta temporada pero poco a poco recuperó a confianza y comenzó a ganar torneos. Temporada histórica para Novak que ha logrado acabar la temporada como número uno. Djokovic no dejó de creer en sí mismo y obtuvo su premio.

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Gorka SaezdeAsteasu

El año de Novak Djokovic ha sido una auténtica montaña rusa, el tenista serbio ha pasado en este 2018 de sufrir para ganar partidos a ser prácticamente invencible. Djokovic ha logrado acabar el año como número uno del mundo tras una épica segunda mitad de temporada. El serbio dejó atrás sus problemas en el codo y ha sido capaz de regresar al trono mundial dos años después. Ahora nos disponemos a repasar la temporada de Novak de principio a fin, la quinta temporada en la que este gran jugador acaba como número uno del mundo.

Prontas eliminaciones a principios de año

El año de Djokovic empezó más tarde de lo normal, el serbio no disputó el torneo de Doha en la primera semana de 2018 (algo que llevaba haciendo estos últimos años) y decidió comenzar oficialmente su temporada en el Open de Australia. Novak jugó en Melbourne su primer torneo junto a Andre Agassi y Radek Stepanek como entrenadores. Sin embargo, no pudo pasar de los octavos de final. Djokovic cayó eliminado ante un Chung que jugó uno de los mejores partidos de su carrera deportiva y que fue un auténtico muro. La temporada no comenzó muy bien para el serbio que por segundo año consecutivo se marchaba eliminado antes de tiempo en Melbourne.

Djokovic felicita a Chung. Foto: Getty Images.
Djokovic felicita a Chung. Foto: Getty Images.
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Hasta el mes de marzo no volvió a jugar, en Indian Wells regresó tras no jugar un solo partido en el mes de febrero. Sin embargo, el serbio cayó derrotado a las primeras de cambio en el primer Masters 1000 de la temporada, además, lo hizo ante un jugador de experiencia limitada sobre pista rápida como era el japonés Taro Daniel. La historia se repitió en Miami donde Novak cayó derrotado también a las primeras de cambio por Benoit Paire. El serbio se fue sin victorias de dos Masters 1000 que los ganó durante tres años consecutivos en 2014, 2015 y 2016. El serbio estaba muy tocado y llegaba a la gira de tierra con tan solo tres victorias, la cosa no pintaba muy bien para él.

Regreso junto a Marian Vajda

La cosa no pintaba bien y por ello Djokovic decidió prescindir de los servicios de Agassi y Stepanek y volvió junto a Marian Vajda, su entrenador de toda la vida. Djokovic llegó a Montecarlo y logró una cómoda victoria ante su compatriota Lajovic, iniciado con muy buen pie su segunda etapa con Vajda. A pesar de todo, Novak también se tuvo que despedir antes de tiempo de este torneo, cayó eliminado en tercera ronda ante Dominic Thiem en un partido muy igualado. Una semana después, Novak probó suerte en el Conde de Godó pero fue eliminado de nuevo a las primeras de cambio por Martin Klizan. Al finalizar el mes de abril, Djokovic solo tenía cinco victorias en su haber, y el mismo número de derrotas.

Cierta mejoría sobre arcilla

En Madrid la cosa no mejoró, el serbio logró una buena victoria en la primera ronda ante Nishikori pero fue eliminado en la segunda por Kyle Edmund. A pesar de que esa derrota en la capital hispánica fuese muy dolorosa, Djokovic no perdió la esperanza ni la ilusión por volver a la élite y se marchó a Roma a probar suerte en el quinto Masters 1000 de la temporada. Hasta el momento estaba siendo el peor año de la carrera deportiva del serbio desde que se convirtió en profesional pero a partir de Madrid la cosa fue muy a mejor.

Djokovic se despidió antes de tiempo del Masters 1000 de Madrid. Foto: Getty Images.
Djokovic se despidió antes de tiempo del Masters 1000 de Madrid. Foto: Getty Images.

Roma fue uno de los puntos de inflexión del año de Djokovic, en la capital italiana finalmente logró alcanzar sus primeros cuartos de final y sus primeras semifinales de la temporada, pese a estar ya mediados del mes de mayo. Novak tuvo suerte con el cuadro y se llevó la victoria en un partido muy igualado ante Nishikori en los cuartos de final. No pudo pasar de semifinales ya que se topó con Rafa Nadal, el serbio dio guerra al rey de la tierra batida en el primer set pero no pudo hacer nada en el segundo. A pesar de caer de forma clara ante Nadal, la semana de Djokovic fue muy positiva ya que logró cuatro victorias más y un buen puñado de puntos.

En Roland Garros el serbio continuó mejorando su tenis, logrando victorias sencillas ante rivales como Dutra Silva, Munar o Verdasco. Novak sufrió en su partido de tercera ronda ante Bautista pero finalmente acabó sacando el partido adelante en cuatro sets, a base de creer en sí mismo y no rendirse se llevó un tercer set clave en ese partido, algo que le dio mucha moral en el futuro. Sin embargo, en los cuartos de final y contra todo pronóstico se acabó todo para él, Novak cayó derrotado ante Marco Cecchinato (que fue la sorpresa del torneo) en cuatro sets y desperdició una buena oportunidad en la capital francesa. Tras esa derrota Djokovic afirmó que estaba dudando si disputar la gira de hierba o no, finalmente unas semanas después dijo que sí y esa decisión fue una de las mejores que ha podido tomar en su carrera deportiva.

Resurrección sobre hierba

La hierba trajo la resurrección de Novak Djokovic, el serbio volvió a jugar su mejor tenis y a demostrar que no estaba muerto en los torneos de Queen´s y Wimbledon. Nole jugó su primera final de la temporada en Queen´s tras lograr cuatro victorias sencillas y sin problemas ante Millman, Dimitrov, Mannarino y Chardy. El serbio tuvo el título en su mano e incluso dispuso de una bola de campeonato pero finalmente Marin Cilic se repuso y lo acabó derrotando en tres sets. A pesar de todo las sensaciones fueron muy positivas ya que casi un año después volvió a jugar una final.

Las buenas sensaciones sobre hierba continuaron en Wimbledon, el serbio logró victorias en sets corridos durante toda la primera semana y hasta los cuartos de final no perdió ni un solo set. En las semifinales logró una victoria épica ante Rafa Nadal y logró meterse en la final. Final que ganó sin muchos problemas a Kevin Anderson y con la que se proclamó campeón de Wimbledon por cuarta vez. Por primera vez desde Roland Garros 2016, Djokovic ganaba un Grand Slam, el decimotercero de su carrera deportiva. Con este triunfo en Wimbledon, se confirmaba el regreso del mejor Novak Djokovic.

Djokovic ganó Wimbledon por cuarta vez en 2018. Foto: Getty Images.
Djokovic ganó Wimbledon por cuarta vez en 2018. Foto: Getty Images.

Entra en la historia del tenis tras ganar  en Cincinnati 

Tras un mes de descanso, Novak volvió a la acción en el Masters 1000 de Toronto pero desde el primer momento se le vio muy relajado y jugando a medio gas. El serbio logró dos victorias plagadas de dudas pero en los octavos de final cayó eliminado por Tsitsipas. Sin embargo, la semana siguiente en Cincinnati el nivel de Djokovic mejoró bastante y tras derrotar a Roger Federer (el tenista más exitoso de la historia de ese torneo) en la final se proclamó campeón del único Masters 1000 que todavía no había sido capaz de ganar previamente. Al ganar en Cincinnati, Djokovic se convirtió en el primer jugador en la historia del tenis en ganar los nueve torneos de Masters 1000.

Campeón en Nueva York

Dos semanas después Djokovic llegó al US Open como el principal favorito a la victoria final y cumplió los pronósticos. El serbio tan solo cedió dos sets en todo el torneo (los dos fueron además en las dos primeras rondas) y se llevó su tercer US Open y su decimocuarto Grand Slam al imponerse en la gran final de forma muy clara a Juan Martín del Potro. Durante la segunda semana el serbio fue una auténtica muralla de la que nadie era capaz de pasar.

Novak logró su decimocuarto título de Grand Slam en Nueva York y logró igualar a Pete Sampras en número de grandes ganados. En menos de cuatro meses Djokovic pasó de tener problemas para ganar partidos a ganar títulos de Grand Slam. El serbio estaba de vuelta e iba a ser muy complicado pararlo en lo que restaba de temporada. A pesar de haber jugado en la primera mitad de temporada un tenis para el olvido, los triunfos en Wimbledon, Cincinnati y US Open metían el serbio de lleno en la lucha por el número uno en el tramo final de año.

Djokovic levanta el trofeo de campeón del US Open. Foto: Getty Images,
Djokovic levanta el trofeo de campeón del US Open. Foto: Getty Images.

Regreso al número uno

Tras ganar el US Open, Djokovic se tomó otro mes de descanso y no volvió hasta el Masters 1000 de Shanghái, un torneo que siempre se le dio bien en el pasado. El serbio jugó su mejor tenis durante toda la semana y fue invencible, no perdió ni un solo set y no dio ni una sola oportunidad a sus rivales. Novak aprovechó el bajo nivel de rivales directos como Zverev, Federer y del Potro y se hizo con el título derrotando en la final a Borna Coric, una de las sorpresas del torneo. Djokovic alcanzó las 17 victorias consecutivas y se llevó su tercer título de forma consecutiva. Tras ganar en China, el serbio tenía a tiro el número uno del mundo.

Tres semanas después, en el Masters 1000 de París, el serbio logró volver al número uno del mundo tras ganar su partido de segunda ronda ante Joao Sousa. La renuncia de Rafa Nadal al torneo le dejó el regreso al trono mundial en bandeja. Djokovic logró alcanzar las 21 victorias de forma consecutiva en las semifinales del torneo al derrotar a Roger Federer en un partido eterno y muy duro de tres sets. Sin embargo, su racha de victorias llegó a su fin en la final del torneo ya que ahí fue derrotado por el ruso Karen Khachanov que ganó el título más importante de su carrera deportiva. Esa fue la primera derrota de Djokovic desde el ocho de agosto, donde cayó eliminado ante Tsitsipas.

Djokovic fue finalista en el Masters 1000 de París. Foto: Getty Images.
Djokovic fue finalista en el Masters 1000 de París. Foto: Getty Images.

Final de temporada agridulce

Djokovic se aseguró acabar el año como número uno del mundo al saber que Nadal renunciaba a las ATP World Tour Finals. El serbio consiguió acabar el año como número uno del mundo por quinta vez y recibió ese prestigioso trofeo antes de comenzar el torneo. Djokovic logró tres victorias sencillas en la fase de grupos de las finales ATP ante Isner, Zverev y Cilic. El serbio no perdió ni un solo set en la fase de grupos y tampoco lo hizo en las semifinales, en las que derrotó a Kevin Anderson cediendo tan solo cuatro juegos. Novak iba a jugar el último partido de la temporada ante Zverev en la final de las ATP World Tour Finals.

El serbio no pudo acabar el año con una victoria ya que acabó siendo derrotado por el tenista alemán que aprendió de su primera derrota ante el número uno y se llevó el título más importante de su carrera deportiva. Por segundo torneo consecutivo, Djokovic cayó derrotado contra todo pronóstico en la final. Novak se quedó sin ganar su sexto título y sin poder igualar a Federer (que ostenta seis títulos) como el tenista más exitoso de la historia de las finales ATP.

Djokovic alza el trofeo de finalista en Londres. Foto: Getty Images.
Djokovic alza el trofeo de finalista en Londres. Foto: Getty Images.

A pesar de acabar el año con una derrota, el año de Djokovic ha sido muy bueno, ha pasado de la nada a volver a ser número uno. Sin duda Novak volverá a ser el rival a batir en 2019 y será uno de los principales favoritos al título en el primer Grand Slam de la temporada, el Open de Australia. 2018 será un año para el recuerdo para el serbio ya que logró recuperar su mejor versión tras varios meses de sufrimiento y de frustraciones.

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