Un momento con David Goffin

Todo seguidor al tenis en España, y residente en la capital, Madrid, como es el caso de quien les escribe las siguientes palabras, entenderá, comprenderá y sentirá lo especial que es esta semana. La semana de la celebración del Mutua Madrid Open. Todo “loco” del deporte de la raqueta en España, ansía con muchas ganas que lleguen estos 10 días. La oportunidad de ver este precioso deporte en directo y observar cómo pegan a la pelota [email protected] mejores tenistas del mundo, es algo que no tiene precio y que hay que hacer cada año prácticamente de manera obligada.

Más allá del hecho de observar tenis en directo, lo cual por supuesto es maravilloso, lo que hace especial esa semana para todo transeúnte que se encuentre por las instalaciones de la Caja Mágica del barrio madrileño de San Fermín, es el mero hecho de compartir segundos, minutos, horas y días con sus personas más cercanas.

Porque sí. Es muy bonito observar en directo el impacto del elegante revés de Roger Federer. O la elasticidad y plasticidad de Novak Djokovic. O la lucha titánica de un Rafa Nadal gritando “¡Vamos!” cuando logra un punto importante con la Central Manolo Santana rendida a sus pies. O toda una pista Arancha Sánchez Vicario coreando el nombre de Carla Suárez. O quedarse impactado cuando Nick Kyrgios, John Isner o Karen Khachanov sueltan bombas en las pistas anexas a apenas dos metros de la pista.

Pero hay algo mucho más bonito que todo eso, y es compartir todos esos citados momentos con la gente más querida: familiares, amigos, periodistas, recogepelotas, voluntarios… Porque esta semana nada sería lo mismo si uno lo hace solo. Pasear por las instalaciones mientras un grupo de amigos decide qué partido o entrenamiento quiere ir a ver. Que tu [email protected] quiere ver a Nadal, Djokovic o Federer entrenar y hay que ir a la pista dos horas antes para poder tener sitio. La simple emoción de hacerte una foto grupal con un tenista… Todo eso tiene un valor incalculable para todo seguidor del tenis.

Quien os habla (permítanme que les tutee), un fiel apasionado de este deporte, os trae una historia que le ocurrió en el Mutua Madrid Open. Personalmente hablando, uno de los momentos más impactantes que me ha sucedido en mis siete años de asistencia a la Caja Mágica, ya que mi primera vez fue en el año 2013, y también la primera vez que veía tenis en directo.

La gente que me conoce (sobre todo la familia twittera, un abrazo para todos los que estéis leyendo estas líneas,  dice que me parezco enormemente al tenista belga David Goffin. Misma estatura, mismo pelo, mismo tono muscular (la verdad es que no), mismo físico, misma caída de ojos… En definitiva, como si fuese mi hermano mayor.

La historia que os voy a relatar a continuación sucedió un lunes 7 de mayo del 2018, es decir hace dos años, todo ello siendo espectador, no acreditado. Un muy buen amigo de Twitter @AlejandroPine, uno de los creadores del parecido de Goffin, un abrazo enorme amigo gaditano, me dijo en reiteradas ocasiones que buscase al tenista belga para hacerme la foto. La foto típica para hacer la gracia, y eso que a mí el belga y el tenis ATP no me llaman en exceso. Soy más de tenis WTA.

El caso es que yo me puse como objetivo buscar al belga y tratar de hacerme una foto con él. Fui a uno de sus entrenamientos (el sábado 5 creo recordar que fue) pero antes de llegar a mí, se me escapó y con él la ansiada foto. Sin embargo, el lunes 7 me comentaron que Goffin iba a hacer un acto de presentación de la campaña de SetCoin y pensé que esa era mi oportunidad.

Goffin con los miembros del evento | Foto: @David_Goffin (Twitter)
Goffin con los miembros del evento | Foto: @David_Goffin (Twitter)

Horas antes del evento, me acerqué al stand donde después aparecería el belga y pregunté la hora y si se iban a poder hace fotos. Me comentaron que no sabían exactamente la hora pero que sería sobre las cuatro de la tarde además de decirme que las fotos no iban a ser posibles ya que era un acto express.

Llegué al stand y esperé la cola siendo de los primeros en hacerlo. Iluso, y consciente de que me iban a decir nuevamente que no, me acerqué a la persona que era la jefa del evento. Le pregunté a ella si iban a ser posibles las fotos y nuevamente me comentó que no, que estaban prohibidas. Aún así, yo es que soy un poco cabezota, me quedé en la fila esperando hasta el final. Y de repente…

Sale la jefa del evento y se sucede la siguiente conversación:

Jefa: “Oye, perdona"

Yo: "Sí, dime"

Jefa: "¿Quieres pasar a hacerte una foto con él?”

Yo: “¿Me lo estás diciendo en serio?

Jefa: “Sí, claro"

Yo: ¡Claro que sí! ¡Me encantaría!”

Jefa: “Es que es que os parecéis un montón”

Yo: “Por eso mismo quiero hacerme una foto con él”

Jefa: “Pues corre, ven conmigo”

¿Cómo os habéis quedado? Seguramente igual de incrédulo que yo. Que quede constancia que en ningún momento utilicé la "excusa" de que me decían que éramos parecidos y ello provocó que la mujer se acercase. Salió todo de ella, yo no dije nada antes. Tras finalizar la conversación, me dirigí detrás de ella hasta llegar a la zona donde estaban los guardias de seguridad que en un principio me negaron la entrada, a lo que la jefa respondió: “No, no. Él puede pasar”.

La mujer que veis al lado de Goffin, es la jefa | Foto: padelspain
La mujer que veis al lado de Goffin, es la jefa | Foto: padelspain

En ese momento me sentía VIP y con ello, nervioso y temblando más que un flan, me dirigí hacia dentro del stand donde estaba el belga que nada más verme se sorprendió, lógicamente. La jefa del evento habló con él y le explicó la situación y el porqué yo estaba dentro.

El bueno de Goffin no tuvo inconveniente y se acercó a mí. Estreché su mano y mantuvimos una pequeña conversación (en inglés por supuesto. No es muy fluido, pero en lo básico me defiendo), todo ello mientras observaba la incredulidad de todos los que aguardaban la fila que me miraban con cara de mucha envidia y a la vez me sacaban fotos. ¡Me sentía jugador!

Goffin: “Hola, ¿Qué tal, cómo estás?

Yo: “Hola David. Encantado de conocerte. ¿Sabes? Mis amigos me dicen que me parezco mucho a ti”

Goffin: Mmm, a little bit” (“Un poco”). Todo ello mientras me miraba de arriba abajo como si de un robot se tratase y se reía del momento.

Tras finalizar esa pequeña conversación, nos hicimos la foto de rigor y nos despedimos con un estrechamiento de mano. También he de decir que sin barba y con el pelo corto, el parecido puede ser discutible. Cuando salí del stand, volví a darle las gracias a la jefa del evento y la gente me miraba y me daba la enhorabuena. Después me encontré con un buen amigo mío y nos empezamos a reír de todo lo que había pasado.

Foto propia
Foto propia de "archivo"

¿Increíble verdad? Yo todavía no me creo que esto sucediese, pero pasó. Hasta aquí una de las pequeñas andanzas de un loco de la raqueta y de la semana de tenis en Madrid. Muchas gracias a todos por usar vuestro tiempo en leerme y en haber llegado hasta aquí. Un abrazo gigante. ¡Nos leemos!

VAVEL Logo