Todo por culpa de Nadal 
Nadal con su primer Roland Garros en 2005 | Foto: Roland Garros

Desde que tengo uso de razón, he vivido acompañado por el deporte. En primer lugar, me apasioné por el fútbol. Era el que más gustaba, quería estar todo el rato dando patadas a un balón. Incluso, llegué a jugar en el equipo del colegio. La verdad es que no era demasiado bueno, y lo normal es que pasara largos ratos sentado en el banquillo, pero yo me divertía. Paralelamente a eso, veía en la televisión que un español estaba ganando torneos importantes en algo llamado tenis.

Yo por aquellas no sabía ni qué era. Recuerdo que era primavera y que casi todos los domingos jugaban ese español, que luego aprendería que se llamaba Nadal, contra un suizo. Decían que ese suizo era el mejor del mundo, pero Nadal le ganaba o se quedaba cerca de conseguirlo. Puedo decir que, yo, como imagino que mucha gente de mi generación en España, nos aficionamos al tenis por Nadal. Había y había habido muchos buenos jugadores españoles antes que él. Pero para un niño de 6-7 años en 2005 y 2006, solo le importaba lo que veía en aquel entonces. A partir de ahí, no me perdía ningún partido de Nadal que echaran por la tele. Luego tampoco perdía partido alguno que se pudiera ver.

En ese punto decidí que quería jugar a tenis. En ese momento apenas había cogido una raqueta, pero me acabé apuntando a clases de tenis. Gracias a las clases, aprendí todos los golpes y poco a poco cogí algo de nivel (no demasiado). No puedo decir que se me de bien, pero algo me defiendo. Me fui apuntando a torneos e incluso jugué a nivel federado, aunque la mayoría de las veces perdía los partidos. La verdad, que aunque me doliera, poco me importaba porque hacía lo que me gustaba.

También al vivir cerca de Madrid, he podido ver partidos de profesionales con cierta facilidad. Las 3 ocasiones en las que he ido al Mutua Madrid Open, además de la última Copa Davis han sido para mí grandes experiencias. Y la verdad, es que me siento muy bien cada vez que voy, y si encima salen buenos partidos, pues aún mejor. Espero que puede volver varias veces más en el futuro, porque para mí es un placer.

El tenis ha marcado a estas alturas más de la mitad de mi vida. Y no podría estar más satisfecho de ello. He tenido grandes experiencias, buenos recuerdos y he conocido a personas fantásticas gracias a él. Y todo ello, gracias a un chaval en camiseta de tirantes y pantalones piratas que ha inspirado a muchos niños y niñas con sus primeras victorias en la tierra de París.  

VAVEL Logo