Simona Halep, alias Harry Houdini
Simona Halep | Foto: WTA

Las jornadas de noche sobre Melbourne Park siempre dan mucho juego y prometen emociones fuertes. Los duelos nocturnos proporcionan mucha tensión, nervios, emoción vistosidad en muchos partidos. Todo ello acompañado de un público que vive este deporte y mucho más si hay un jugador local disputando un partido, y mucho más si cabe, cuando ese tenista local puede ganar un partido, y aún mucho más si el tenista australiano puede pegar un bombazo en el torneo.

Pues bien, todos esos condicionantes se dieron sobre la pista Margaret Court Arena, la segunda de más importancia sobre Melborune Park, con la tenista de origen croata, pero nacionalizada australiana, Ajla Tomljanovic, y la siempre fabulosa y espectacular Simona Halep, segunda cabeza de serie aquí y finalista en el 2018 cayendo en la final ante la ya retirada danesa Caroline Wozniacki, ex número uno del mundo.

Todos los duelos previos, favorables a la rumana, pero ninguno plácido.

Bajo el papel, Halep partía como clara favorita. Sin embargo, echando la vista atrás, la tenista australiana es dura de pelar y en sus tres enfrentamientos previos, le puso las cosas tremendamente complicadas a la campeona de Roland Garros en 2018. Pese a la lucha, todos los duelos fueron favorables a Simona Halep. Hoy no iba a ser distinto y si quería superar su segundo envite, iba a tener que luchar de lo lindo.

Un partido mayúsculo con una ganadora inesperada.

Desde el inicio se podría vaticinar que algo grande iba a ocurrir sobre el cemento azul australiano. Se desató un continuo intercambio de golpes desde el fondo de la pista del que Halep no conseguía salir ilesa. Curiosamente, una faceta en donde ella se mueve como pez en el agua, hoy precisamente sería su talón de Aquiles. La australiana, de origen croata, interpretó el duelo a la perfección. No tuvo problemas en disputar puntos largos y dar el golpe definitivo cuando el peloteo lo requería.

Ajla Tomljanovic | Foto: WTA
Ajla Tomljanovic | Foto: WTA

Los contragolpes de Halep no surgían efecto. Tomljanovic, amarrada dos metros detrás de la línea de fondo devolvía cada bola de la rumana que desesperada mandaba la pelota fuera de los límites reglamentarios. Esta sucesión de acontecimientos dieron a la tenista local el primer set por el marcador de 6-4 en un último juego apoteósico que se alargó a más de siete "deuces".

La rumana, obligada a dar un paso al frente si no quería despedirse de Melbourne demasiado pronto y asumió el rol que requería el partido en este momento y cumplió con los pronósticos. La australiana siguió su mismo guión, aunque bajó levemente el nivel, algo que supo aprovechar la segunda favorita para ser determinante e igualar la contienda y llevar el choque a un tercer set que iba a ser absolutamente frenético.

SImona Halep | Foto: WTA
SImona Halep | Foto: WTA

El cansancio sobre las piernas de ambas combatientes debería ser latente, pero lo que se iba a dilucidar sobre la pista Margaret Court iba a ser una auténtica Oda al tenis, una maravilla para todo el mundo, algo dramático, algo sencillamente magistral. Tras los primeros compases del set definitivo, Tomljanovic aceleró para colocarse muy cerca del triunfo y besar una victoria heroica. Pero Halep tenía otros planes.

Como el gran Erik Weisz, popularmente conocido como Harry Houdini, el maestro del escapismo y del ilusionismo, Simona Halep sacó de su raquetero Wilson el disfraz de escapista para escapar, valga la redundancia, de una trampa casi mortal de la que sólo los mejores tenistas del mundo son capaces de poder salir. Contra las cuerdas, con el agua al cuello y al borde del precipicio, la nacida en Constanta salió con vida de algo que se vaticinaba harto improbable.

Ajla Tomljanovic | Foto: Aus Open
Ajla Tomljanovic | Foto: Aus Open

La australiana, en una muestra de carácter y fuerza mental, supo asumir el guión que estaba produciéndose en el partido. Halep, con dudas, se vio superada por una Tomljanovic que pareció no tener ningún tipo de dudas. La jugadora local se colocó con 5-2 15-30 a su favor, estaba a tan sólo dos puntos de vencer a toda una campeona de Grand Slam, pero Halep en un abrir y cerrar de ojos, como si de un truco de magia se tratase, escapó.

Se vivieron momentos auténticamente frenéticos. La gente estallaba en júbilo ante lo que se estaba viviendo. Ambas tenistas estaban dándolo absolutamente todo. Era una Oda al tenis. La rumana le dio la vuelta al choque para igualar la contiende, fue ahí cuando las dudas comenzaron a aflorar en la cabeza de la australiana. No sin antes luchar en un undécimo juego espectacular, Tomljanovic se despedía prácticamente del partido y veía como Halep le remontaba un partido que tenía en su bolsillo.

Simona Halep | Foto: Aus Open
Simona Halep | Foto: Aus Open

Pasadas las dos horas y media de duración, Simona Halep se llevaba un duelo apoteósico en tres mangas por el marcador de 4-6 6-4 y 7-5 para citarse con Veronika Kudermetova en tercera ronda. La australiana, claramente triste ante la oportunidad perdida, fue despedida de la pista por todo lo alto y con la satisfacción por parte del público de haberlo dejado todo sobre la pista. Simona Halep, alias Harry Houdini.

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