Istomin y Laaksonen cumplen los pronósticos

Los mejores jugadores de Uzbekistán y Suiza lograron hacer valer su favoritismo ante jugadores de una entidad muy inferior a la suya. El punto del dobles será determinante para concretar cuál de las dos selecciones jugará en el Grupo Mundial en 2017.

Istomin y Laaksonen cumplen los pronósticos
Denis Istomin en 2016. Foto: zimbio
Uzbekistán
1 1
Suiza

El honor de los peones, de esos jugadores empleados a veces como meros instrumentos para hacer el trabajo suizo. Eso es lo que caracteriza a una eliminatoria en la que no están puestas los principales focos de atención, pero en la que ya se ha comenzado a jugar la Copa Davis de 2017. Y es que si Laaksonen y compañía logran dar la campanada en Uzbekistán, Federer y Wawrinka tendrían otra oportunidad para ganar la ensaladera mientras que si no, se haría complicado verles competir en las catacumbas de la Copa Davis.

La capital uzbeka, Tashkent, acoge un duelo emocional en el que Istomin procurará hacer valer su condición de mejor jugador de los participantes. Comenzó con éxito en su objetivo pero no se vio secundado por Fayziev, por lo que el punto del dobles se antoja clave en el devenir de la eliminatoria.

Coser y cantar para Istomin

El trámite se resolvió por la vía rápida. Buenos servicios, seriedad de fondo de pista y actitud constructiva y positiva fueron los ingredientes con los que Istomin sazonó su encuentro ante un jugador fuera del top-500, como es Antoine Bellier. El helvético nunca vio la más mínima opción de dar la sorpresa, disponiendo de una sola bola de break que no pudo aprovechar.

El resultado final fue de 6-3 6-2 6-4 en favor de un Istomin que se dio un baño de masas y puso la primera piedra para que Uzbekistán continúe en el Grupo Mundial en 2017, un objetivo prioritario para una nación en la que el tenis es un deporte en pleno proceso de ebullición.

Laaksonen se da un homenaje

El joven jugador helvético afincado en la posición 138 del ránking ATP, no sucumbió a la presión que supone ser el alma máter de un equipo despojado de sus dos grandes estrellas. A sus 24 años, Laaksonen demuestra una gran personalidad y un potencial aún por eclosionar del todo.

No se dejó sorprender por la joven promesa uzbeka, Sanjar Fayziev, que poco pudo hacer para frenar el caudal de tenis con el que se encontró. 6-2 6-2 6-2 fue el resultado final de un encuentro sin historia, que deja la eliminatoria totalmente abierta de cara a las dos siguientes jornadas.