Nishikori y Sugita culminan la faena

El equipo nipón logró la victoria por 3-0 ante Ucrania gracias al triunfo en el partido del dobles por parte de la dupla formada por Kei Nishikori y Yuichi Sugita. Con un contundente 6-3 6-0 6-3, los japoneses ponían la guinda a un fin de semana perfecto.

Nishikori y Sugita culminan la faena
Kei Nishikori y Yuichi Sugita en Copa Davis 2016. Foto: daviscup.com
Japón
3 0
Ucrania

No se iba a quedar sin deleitar a su público y poner su granito de arena para la victoria. Kei Nishikori, el gran emperador del tenis nipón, compareció en el punto del dobles después de que en la primera jornada dejara paso a los jóvenes. Éstos reaccionaron a las mil maravillas poniendo un 2-0 que ponía en bandeja de plata la eliminatoria para el dobles, y ahí apareció el gran maestro para poner la guinda.

Japón volverá a competir en el Grupo Mundial y lo hará prometiendo fuertes gracias a la tendencia positiva de sus jóvenes valores, como son Taro Daniel y Yosihito Nishioka, así como al compromiso notable de Nishikori con la causa nacional. Alegría en Osaka para un público entregado que ya sueña con una ensaladera en años venideros.

Sugita y Nishikori, pareja letal

El veterano doblista fue el complemente perfecto para un renqueante Nishikori, que vio cómo su compañero le hacía el trabajo sucio para que él pusiera su talento a disposición de la pareja. Sugita fue el peón y Nishikori un incisivo alfil que destrozó las líneas ucranianas, debilitadas por la decepcionante actuación de Marchenko y Stakhovsky en la primera jornada.

Precisamente éste último fue de la partida en el dobles, junto a Smirnov, y en ningún momento dieron señales de compenetración en la pista. Se vieron arrasados por los japoneses de principio a fin y claudicaron sin apenas resistencia. Ucrania habrá de jugar en el Grupo I en 2017, y sin el compromiso de Dolgopolov se antoja difícil que pueda subir al Grupo Mundial.

Se desconoce si se disputarán los duelos correspondientes a la jornada del domingo, que podrían servir para que los jóvenes nipones siguieran foguéandose en su progresión hacia un estatus superior. Están en el buen camino y esta competición puede ser clave para su evolución.