Suiza toma la delantera

El dobles formado por Henri Laaksonen y Adrien Bossel se alzó con la victoria contrarrestando el favoritismo que parecía otorgar Uzbekistán al contar con un gran jugador como Denis Istomin. Los helvéticos se sitúan a un solo punto de evitar el descenso.

Suiza toma la delantera
Henri Laaksonen en Copa Davis 2016. Foto: daviscup.com
Uzbekistán
1 2
Suiza

Todos daban por perdido al país neutral por naturaleza, los focos de atención se desplazaron de ellos y ya se les daba como selección del Grupo I, pero un grupo de aventureros decidieron cruzar medio mundo para defender la cruz blanca de fondo rojo de su heterogéneo país. Tres idiomas y sociedades distintas unidas bajo un único objetivo: lograr una victoria que reivindique su trabajo en la sombra y otorgue la posibilidad a Suiza de seguir en la élite, aún sin Federer ni Wawrinka.

El líder de este grupo de aventureros es Henri Laaksonen, un tenista en franca progresión y que además de tener mucha clase, ostenta un carácter ganador pocas veces visto en un jugador de su edad y ránking. El nacido en Finlandia y asimilado a Suiza está siendo el líder de un equipo que quiere dar la campanada en Uzbekistán y está a tan solo un punto de hacerlo.

Sorprendente y contundente victoria

Fue un triunfo sin paliativos, amparado en una gran compenetración en pista y una actitud siempre constructiva. Laaksonen y el veterano Bossel supieron qué rol debía jugar cada uno, poniendo el primero los golpes de fondo más potentes mientras que el segundo aportó la experiencia y los automatismos tan necesarios en un encuentro de dobles.

Dustov e Istomin partían como la pareja dominante, por su gran nivel de servicio y una mayor costumbre a jugar juntos. Sin embargo, desde el principio del encuentro pudieron comprobar que tenían un hueso duro de roer en la dupla suiza. Y es que los tres sets disputados fueron de máxima igualdad, pero en los momentos cumbre Laaksonen y Bossel rindieron a un nivel mayúsculo.

El resultado final fue de 6-4 6-2 7-6 (2) en favor de los helvéticos, que se sitúan con serias opciones de ganar a domicilio y asegurarse su condición de equipo en el Grupo Mundial. El duelo entre Laaksonen e Istomin puede marcar el devenir de la eliminatoria, ya que en el quinto punto las cosas se igualarían notablemente y entraría en juego el factor de los nervios para dos jugadores poco acostumbrados a las grandes citas.