Argentina tendrá una nueva oportunidad

Leonardo Mayer consiguió ganar el quinto punto de la eliminatoria ante Gran Bretaña al derrotar a Daniel Evans por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4. La sorpresa del día la protagonizó Juan Martín Del Potro, que tras dos jornadas extenuantes decidió no saltar a la pista a disputar el punto definitivo. Mayer consiguió rehacerse de un mal comienzo para ganar el partido, y Argentina tendrá la ocasión de intentar llevarse la ensaladera en una nueva final.

Argentina tendrá una nueva oportunidad
Argentina ya está en la final de la Copa Davis | Foto: Zimbio
Mayer
3 1
Evans

Leonardo Mayer puso el broche final a una ronda de semifinales muy emocionante entre los combinados de Argentina y Gran Bretaña, al ganar en el partido decisivo a Daniel Evans. El encuentro se resolvió por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4, y Argentina ya está en la final de la Copa Davis. Tras cuatro finales disputadas y perdidas, la selección albiazul tendrá una nueva oportunidad de alzar la ansiada ensaladera ante Croacia.

Tras el 2-0 favorable a Argentina la primera jornada, pocos eran los aficionados que no pensaban que la semifinal se decidiría en un quinto punto decisivo. En la jornada de dobles, los hermanos Murray se antojaban casi imposibles de batir, y el mismo Andy era más que favorito en el cuarto partido de la eliminatoria. Sin embargo, los argentinos contaban con Juan Martín Del Potro para derrotar a un rival de menor entidad como Evans o Edmund. Cuál no sería su sorpresa al descubrir que "La Torre de Tandil" no saltaría a la cancha. Había varias teorías al respecto entre los aficionados, que iban desde una estrategia previamente planteada por Juan Martín a la simple extenuación. Esta última parecía la posibilidad más probable, teniendo en cuenta que Del Potro acumulaba más de 8 horas en pista entre las dos primeras jornadas, y que el esfuerzo realizado para derrotar heroicamente a Andy Murray había sido descomunal.

Del Potro, fundido por la carga de partidos

Del Potro no llegaba a cinco sets en un partido desde hacía mucho tiempo, y la carga de partidos que acarrea desde el último mes fue demasiado pesada. Tras los JJOO de Río (donde se colgó la medalla de plat) y un US Open en el que cayó en cuartos ante el, a la postre, campeón Stan Wawrinka, Juan Martín no parecía preparado para afrontar los dos partidos individuales de la ronda de semifinales de la Copa Davis. Por consiguiente, se planteó disputar el partido inicial ante Andy Murray y participar en la jornada de dobles.

El encargado de sustituir a 'DelPo' fue Leo Mayer. El jugador argentino partía como favorito ante Daniel Evans, por su juego más consistente que el del británico: Mayer es un jugador muy sólido desde el fondo de la pista, y alterna su gran derecha con un revés a una mano consistente.

Evans salió extramotivado a la pistaSin embargo, Daniel Evans sabía que estaba ante la oportunidad de su carrera. Ante su público y en el mejor escenario posible, el británico salió muy motivado y sin complejos a la pista, sorprendiendo a Mayer y logrando una rotura temprana. Evans sacó a un nivel espectacular, atacando con criterio con su derecha y sin conceder oportunidades a un Mayer desbordado. La primera manga se resolvió por 6-4, y el público británico se vino arriba.

La superioridad de Mayer se acabó imponiendo

Pero no era más que un espejismo, y en la segunda manga se vio a un Leo Mayer mucho más calmado y consistente. Sin acelerarse demasiado, comenzó a distribuir mejor sus golpes de derecha, y a meter reveses cruzados que hacían mucho daño a su rival. Consiguió una rotura en el cuarto juego, y Evans no logró dar la vuelta a la dinámica del set. Mayer sirvió a un nivel mejor que el del primer set, y mantuvo sus juegos de saque para ganar la segunda manga por 6-3 y empatar el partido.

No se conformó ni bajó la guardia el argentino, que siguió moviendo a su rival de lado a lado de la pista. Evans se dedicaba a correr para llegar a los golpes cruzados de Mayer, que finalizaba en la red en el momento oportuno. Dos nuevos breaks dieron alas al argentino, quien se hizo con el tercer parcial por 6-2 desatando la locura entre sus seguidores. Argentina estaba a un paso de la final.

Daniel Evans jugó con valentía, pero no fue suficiente

El cuarto set arrancó con un Mayer superior, dando continuidad a la dinámica del encuentro y moviendo a su rival por la pista. Sin embargo, Evans no iba a rendirse sin luchar. En un larguísimo juego inicial, en el que el argentino dispuso de hasta tres bolas de rotura, el británico dio una lección de bravura y salvó todas las situaciones de forma brillante para colocarse 1-0 arriba.

El parcial siguió por los mismos derroteros, con la afición británica volcada con su jugador, hasta el momento en el que el partido se rompió definitivamente. Con 2-2 en el marcador, Mayer consiguió dos nuevas opciones de rotura, y aprovechó la segunda para dejar el partido cuesta abajo. El jugador británico no se rindió, y siguó peleando hasta el último suspiro, pero Mayer se mostró implacable al saque, sin padecer los típicos nervios a la hora de cerrar un partido de semejante calibre. El partido terminó con un marcador de 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4, y Argentina vuelve a meterse en la final por quinta vez en su historia. El tenis concederá una nueva oportunidad a uno de los países con mayor afición por este deporte, en una final en la que tendrán enfrente a una selección croata liderada por Marin Cilic.