Anderson se va encontrando a sí mismo

El jugador sudafricano logró el acceso a la segunda ronda del torneo ATP 250 de Estocolmo, merced a su victoria sobre Marcos Baghdatis por 2-6 6-4 6-2. Kevin Anderson está sufriendo para retornar a su mejor nivel pero se atisban brotes verdes en su juego.

Anderson se va encontrando a sí mismo
Kevin Anderson en 2016. Foto: zimbio
Anderson
2 1
Baghdatis

El contacto con el paraíso fue efímero, y su caída al infierno tremendamente abrupta. Así puede resumirse el último año de Kevin Anderson, que vio cómo una inoportuna lesión cortaba su trayectoria ascendente. El sudafricano parecía haber alcanzado su madurez como jugador, ese estado que llevaba buscando años y años repletos de sinsabores y derrotas ante jugadores top. Cuando comenzó a ganar partidos a rivales top-10 e incluso llegó a meterse en este selecto grupo, todo se desmoronó como un castillo de naipes.

Una lesión le mantuvo meses fuera de las pistas, y su lenta recuperación ha impedido que retornara al circuito con garantías de éxito. Y es que lo peor no es estar fuera de las pistas, sino volver y notar cómo se ha perdido la chispa y se acumulan derrotas sonrojantes. Eso no impidió que Kevin Anderson se pusiera el mono de trabajo y pueda terminar 2016 con la cabeza bien alta...y ¿quién sabe?, quizá con algún premio notable a su esfuerzo.

Anderson fue el más sólido

En Estocolmo el azar emparejó en primera ronda a dos viejos rockeros, dos jugadores lejos de su mejor nivel pero con potencial suficiente para volver a él. Marcos Baghdatis, octavo cabeza de serie, vio cómo le caía en gracia uno de los tenistas más peligrosos en estos momentos para una primera ronda, ya que no goza de estatus de cabeza de serie.

Inicio titubeante de Anderson pero reacción magistral amparado en su saque

A pesar de ello, el chipriota salió a pista muy vivo de piernas y convencido de sus posibilidades. Restó a las mil maravillas a un Anderson bloqueado con su segundo saque, con el que apenas podía ganar puntos. Poco a poco fue carburando el sudafricano, aunque la reacción no llegaría hasta la segunda manga.

Y es que tras perder con contundencia el primer set, Kevin soltó el brazo y jugó mucho más incisivo. Incrementó su porcentaje de primeros saques y encontró la fórmula para arrebatar la iniciativa a Baghdatis. Fue un golpe moral severo para el chipriota perder el segundo set, y no encontró la fuerza física y mental necesarias para competir contra Anderson en el tercer set.

Así pues, victoria de mérito para el de Johanesburgo, cuyo siguiente rival será Ryan Harrison. El estadounidense procede de la fase previa y ganó en primera ronda a Adam Pavlasek. Será un partido interesante para medir las opciones de ambos, en un torneo en el que su potencial rival en cuartos de final es el búlgaro Grigor Dimitrov.

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