Shapovalov le arrebata a Nadal el sueño del número uno

Denis Shapovalov venció en un partidazo a Rafael Nadal por 3-6, 6-4 y 7-6 (4) y avanzó a los cuartos de final del Másters 1000 de Montreal. En esa instancia, se enfrentará con el francés Adrian Mannarino con el objetivo puesto en seguir haciendo historia en su tierra natal.

Shapovalov le arrebata a Nadal el sueño del número uno
Denis Shapovalov festeja en el suelo la victoria | Foto: Zimbio.

Los gritos de aliento de Nadal lo dijeron todo. El puño apretado es síntoma de que el partido tiene ciertas complicaciones y esa imagen quedó expuesta en muchas oportunidades, especialmente en el segundo y en el tercer set, cuando su rival lo tenía contra la espada y la pared. El español afrontó un duelo muy atractivo frente al joven canadiense Denis Shapovalov por los octavos de final del Másters 1000 de Montreal. La primera posición del ranking mundial permanecerá sin mutaciones hasta una nueva ocasión ya que el mallorquín no pudo doblegar el excelente juego de un atrevido chico de dieciocho años. Con parciales de 3-6, 6-4 y 7-6 (4), el canadiense avanzó de ronda y con toda su esperanza buscará vencer a Adrian Mannarino para meterse en la semifinal de Montreal.

Shapovalov no se intimidó y jugó con una libertad asombrosa, demostrando el gigantesco potencial que dispone y anunciando un futuro tremendamente alentador. Cerrando la jornada en el estadio central, el canadiense jugó un partidazo y obligó a Nadal a jugar verdaderamente compenetrado, sin perder la concentración por un minuto. El español, que derrotó con extrema facilidad a Borna Coric en la primera ronda, jugó un partido irregular, alternando buenas y malas con un drive que por momentos se lució vulnerable. Sin embargo, se encontró con un jugador temperamental que disputó cada pelota como si fuese la última.

El canadiense no le teme a nada

En un partido cerrado y equilibrado, los pequeños detalles marcan la diferencia y ahí apareció la jerarquía del ganador de treinta Másters 1000 para adueñarse de la primera distancia del encuentro: en el 4-3, con la garra característica de un gladiador como Nadal y la astucia para aprovechar el momento justo, rompió el saque del canadiense y cerró la primera manga por 6-3. No obstante, nada sería sencillo para el de Manacor ya que del otro lado de la red se halló un talentoso chico con pocos partidos en la ATP que jugó como un guerrero, sin dar ninguna pelota por perdida y ganando puntos extraordinarios.

Los tiros ganadores impresionantes de Shapovalov hicieron arder y engrandecer la noche americana. Irrespetuoso y sin temor a nada, el canadiense jugó  con mucha potencia y se convirtió en el protagonista principal de Montreal, manejando los puntos con autoridad y retrasando a Nadal varios metros en la cancha. El joven buscó mantener en alerta a la bestia española y en el segundo set lo consiguió por completo: Rafa jugó con mucha presión y no tuvo la precisión necesaria para frenar al local que le quebró el servicio y se llevó el set por 6-4.

Shapovalov consigue la hazaña de su vida

El campeón de diez Roland Garros no pudo imponer sus condiciones y se vio sometido a un juego peligroso y atrevido de Shapovalov. En el comienzo del último parcial, Nadal mantuvo en la cuerda floja al canadiense en varios games pero no pudo concretar ninguna de las seis chances de quiebre que se le presentaron debido a la valentía e inteligencia de su rival que salió de esas zonas incómodas con brillantes winners. Los saques abiertos le dieron resultado al 143 del mundo, aprovechando las ventajas otorgadas por el balear que decidió recibir los saques muchos metros por detrás de la línea de fondo.

Si el partido era entretenido, el tie break le sumó un sabor sensacional. Shapovalov le tiró por encima toda su juventud, soltó los brazos y arriesgó cada bola con mucha sabiduría e inconsciencia a la vez. Nadal falló algunos golpes sencillos, cometió una doble falta y se quedó con las manos vacías. El esfuerzo y el excelente juego del verdugo de Del Potro dio qué hablar en la jornada nocturna de Montreal: revirtiendo un 0-3 en el tremo final,  cumplió el gran sueño de todo tenista y batió al enorme Rafael Nadal. Fue 7-6 (4) luego de dos horas y cuarenta y cinco minutos. En cuartos de final, Adrian Mannarino intentará frenar el momento de gloria del canadiense.