Madurez de veterana, garra de campeona

Elina Svitolina se deshizo de Karolina Pliskova en las semifinales del torneo de Brisbane en dos sets en una gran remontada de la ucraniana en el primer set. La de Odessa chocará con la tenista bielorrusa, procedente de la fase previa, Aliaksandra Sasnovich que batió sorprendentemente a la letona Anastasija Sevastova

Madurez de veterana, garra de campeona
Foto: Zimbio
Elina Svitolina
2 0
Karolina Pliskova

En el Queensland Tennis Center de Brisbane se iba a vivir el primer choque de altura en la WTA de este 2018. Cinco días han transcurrido desde que se diera el pistoletazo de salida y ya había sobre la mesa una auténtica batalla que a priori se presentaba como un duelo frenético de tú a tú entre dos tenistas que se sitúan dentro del Top 10 mundial. Elina Svitolina y Karolina Pliskova se iban a ver las caras en las semifinales del primer torneo Premier del año.

Pliskova domina claramente el cara a cara

Con el de hoy, iba a ser el séptimo enfrentamiento entre estas dos magníficas combatientes. Hace poco más de medio año que no se veían las caras y es que el último precedente se produjo en los cuartos de final sobre le tierra batida del Foro Itálico, lugar donde la ucraniana se haría con el título, a la postre, y con el triunfo, el único hasta la fecha ante la checa. Desde que se enfrentasen por primera vez en el 2011, todas las victorias, cinco en total, corrieron del lado checo hasta la fecha ya mencionada donde Svitolina rompió la mala racha.

Svitolina se sobrepone a su mal inicio: remonta, se lleva el primer set y da un golpe sobre la mesa

Pliskova saltó a pista superando en todo momento a una Svitolina que no encontró su sitio en los primeros compases del choque y a la que se vio con cierta agonía y acelerada, lo cual provocó imprecisión en sus golpes y encadenar error tras error. En un visto y no visto, la checa se situó con doble break a favor. Sin embargo, parece que la ex número uno del mundo se contagió de los errores de su rival y regaló uno de los dos breaks a Svitolina permitiendo así a la joven jugadora de Odessa recuperar algo de terreno perdido.

Pliskova desperdició la ventaja | Foto: zimbio

Ese "regalo" de Pliskova fue el desencadenante a que se viese otro partido. Gracias a ello, Svitolina mejoró notablemente y se comenzó a ver sobre la pista ese duelo igualado que se esperaba desde el comienzo. La mejora de Svitolina y ciertos errores de Pliskova que ahora era ella quien encadenaba errores provocaron que la ucraniana, dejando puntos increíbles como si de Rafa Nadal se tratase, igualase el duelo.

El encuentro comenzaba a entrar en su fase caliente en el primer set. Había que manejar los nervios. En cualquier momento, podían jugar una mala pasada, cosa que le pasó a Pliskova, que tras llevar encarrilado su último juego de saque, y sobre todo el set, cedió su servicio por tercera vez. Svitolina, en la cresta de la ola, no desaprovechó la oportunidad y se adjudicó la primera manga por 7-5.

Svitolina se rehizo a base de garra, lucha y coraje | Foto: zimbio

Más tarde de lo esperado, pero Svitolina consigue cerrar el partido

El segundo asalto se inició con Svitolina siguiendo llevando la batuta del partido. Tras la igualdad del principio, la de Odessa dio un nuevo golpe sobre la mesa tomando ventaja en el marcador consiguiendo otro break que posteriormente confirmaría. Pliskova estuvo al borde del abismo, caminando en el alambre, pero supo permanecer de pie para, al menos, seguir con vida e intentar darle la vuelta al choque.

Los roles habían cambiado y era la ucraniana quien podía dar el último zarpazo y cerrar este duelo. Pliskova, sin casi ideas y viéndose obligada a jugar bolas casi imposibles para poder derribar el muro de Svitolina desde el fondo de la pista, cedió una vez más. No es fácil cerrar y Pliskova alargó la batalla un poco más. Nuevamente iba a ser al saque si Svitolina quería ganar ya y evitar así más drama y sobre todo dar una botella llena de oxígeno a Pliskova.

Elina Svitolina | Foto: zimbio

La dosis de agonía y drama propias en la WTA ya habían llegado y la temperatura subió aún más cuando Pliskova volvió a quebrar el servicio de la joven ucraniana. Sin embargo, Svitolina recuperó la iniciativa y volvió a romper el servicio de la checa gracias a una doble falta más que inoportuna.

El drama y la incertidumbre se mantuvieron hasta el final. El ojo de halcón fue protagonista para que se se siguiese virbrando un poco más, sólo faltaba eso. Pero se suele decir que a la tercera va la vencida, y así fue para Svitolina que finalmente consiguió cerrar un partido que se le complicó más de lo pensado, visto lo visto en el segundo set para vencer por un doble 7-5 y alcanzar así en Brisbane su primera final del año. Ya ha explotado, falta la confirmación en la cima. De momento, en el buen camino.