Federer va deprisa

El número dos del mundo venció por 6-1 y 6-2 a Ruben Bemelsman y alcanzó los octavos de final de Rotterdam.

Federer va deprisa
El suizo celebra su victoria. Foto: Zimbio.

El expreso suizo a toda marcha. Un tren llamado Roger Federer parece querer aplastar todo aquello que se le cruce en su camino. Eso mostró hoy en su debut en Rotterdam, donde le tomó sólo 47 minutos superar a Bemelsman por 6-1 y 6-2.

Federer sorprendió -una vez más- al mundo entero al anunciar que jugaría el Abierto holandés. Regresaría a Rotterdam, donde fue campeón en 2005 y 2012, con el objetivo de alcanzar la cima del ránking. Para obtener la primera de esas coronas vencería en la final a Ivan Ljubicic, su actual entrenador, lo que habla de la vigencia del suizo en lo más alto del circuito. Ahora bien, después del partido de hoy, parece que el no acepta que alguien lo pueda sorprender. Y es que el suizo no tuvo piedad para dar el primer paso. Su víctima fue un jugador belga que entró a la pista con más miedos que ganas y se retiró cuando comenzaba a disfrutar un poco de la cuestión.

El primer parcial fue un rayo. Federer se lo llevaría por 6-1 en apenas 18 minutos de juego. En ellos, se pudo ver a un Roger en su máximo nivel, mientras que su rival no lograba reaccionar. El suizo le quebraría sus dos primeros juegos de saque y recién con el marcador 5-0 en su favor permitiría a Bemelsman ganar un game. En las tribunas el rostro de los espectadores lo decía todo: Federer no tenía piedad. El de Basilea cerraría el primer set con un 70% de primeros servicios, de los cuales ganáis el 86%. El belga, por su parte, tuvo un 75% de primeros saques de los cuales ganó apenas el 33%.

La segunda manga tuvo otro matiz, aún cuando el resultado no varió mucho. Si bien el suizo cerró el segundo set por un contundente 6-2, se pudo ver a un Bemelsman un poco más suelto. Prueba de aquello fue una gran Willy (quedaría en la red) que pudo tirar el belga estando 2-4 abajo. Claro que también hubo una leve baja en el nivel de Federer, que demoraría diez minutos más en cerrar el set. En el séptimo game Roger generaría dos chances de quiebre que cerraría luego de bombardear a un Bemelsman que visitaba la red y se defendía como podía.

El estadio indicaba que Federer sacaba para partido y no así le tembló el pulso. Consiguió el tan deseado match point y lo cerró visitando la red y ejecutando un smash de colección. Federer jugará ahora contra Philipp Kohlschreiber, a quien venció en las 12 ocasiones en que se enfrentaron. El expreso suizo está a dos escalones del Olimpo, aquel que por afán de nuevos récords abandona a su antojo y nos mantiene expectantes de su regreso. Habrá que esperar para ver si lo logra o no. Mientras, podemos disfrutar cada uno de sus pasos.