Asistiendo al "clásico moderno" en el Campín

(Nota de color) El autor de esta nota presenció el debut del campeón de Colombia en el Nemesio Camacho el Campín ante los "cardenales" en un escenario que pudo acoger nuevamente la hinchada visitante que en esta ocasión acompañó al cuadro "verdolaga" desde las graderías del sector norte.

Asistiendo al "clásico moderno" en el Campín
Foto: Brian Camilo Rodríguez

A pesar del mal horario que supone ir a un partido en un domingo nocturno simplemente para complacer el rating de la televisión, por lo menos el 80% del estadio El Campín se llenó para asistir a uno de los nuevos clásicos del fútbol colombiano que acoge a los equipos más ganadores de los últimos años como lo son Independiente Santa Fe y Atlético Nacional.

Fue la primera vez en mucho tiempo que la hinchada de Nacional pudo asistir nuevamente al máximo escenario de los capitalinos en un partido que no fuera contra equipos menores como La Equidad, Fortaleza o Tigres, siendo el anfitrión en este caso los albirojos que desean nuevamente pelear una estrella de Liga o al menos luchar hasta las finales para asegurar un cupo en torneos internacionales del próximo año.

A pesar de la posibilidad de asistir al partido con camiseta verde, este servidor fue de infiltrado en el sector de oriental junto a su compañera sentimental y sus amigos santafereños que fueron con la misma ilusión de empezar un nuevo campeonato y en este caso contra uno de sus más encopetados rivales.

Santa Fe saltó al terreno de juego con su uniforme tradicional mientras que Nacional lo hizo con su indumentaria visitante de color amarillo, y mientras la hinchada cardenal cantaba con orgullo su himno bogotano, la parcialidad verde hacía lo suyo con sus acostumbrados cánticos de apoyo que no se detuvieron ni siquiera en el descanso y hasta con mucha más fuerza en algunos pasajes hasta varios minutos después de terminar el partido.

Vista hacia la tribuna occidental | Foto: Laura Ángel
Vista hacia la tribuna occidental | Foto: Laura Ángel

El primer tiempo fue tenso y muy recio, con un Santa Fe que quería imponer su dominio pero no podía y un Nacional que inquietó por momentos pero que tampoco tuvo claridad en los últimos metros del área capitalina, en donde por lo menos desde mi posición en la tribuna oriental se notaba la incomodidad de la afición local ante la imposibilidad de quebrar el arco paisa y de los constantes insultos hacia Aldo Leao Ramírez con su ya conocido calificativo de "Judas" por su pasado "cardenal".

En la segunda parte llegó muy rápido el dudoso penal del local que cambió por gol John Freddy Pajoy que engañó muy bien al golero Franco Armani, desatando el júbilo albirrojo. La lesión de Macnelly Torres sumado a los bajísimos niveles de Aldo Leao y Luis Carlos Ruiz mermaron mucho la reacción "verdolaga" pero aun así fueron capaces de someter a sus rivales por varios pasajes del juego provocando los acostumbrados sufrimientos santafereños especialmente en aquel remate de larga distancia de Daniel Bocanegra al travesaño de la portería de Leandro Castellanos.

El verde quiso al menos rescatar un punto pero tal vez el cambio del cuerpo técnico y la inexperiencia de varios juveniles pasaron factura para que jamás llegara el gol de la igualdad. Los hinchas de Santa Fe celebraron con euforia el poder ganarle a Nacional después de una sequía de varios partidos sin lograrlo en su feudo y a pesar de la derrota los hinchas verdes no pararon de alentar hasta que fueron retirados las dos barras de La Nación Verdolaga y Los Del Sur respectivamente por la logística del estadio.

La salida desde oriental fue tranquila con los santafereños dispersándose por el sector de Galerías con muchas discotecas y bares abiertos a esa hora, mientras que los verdes se replegaron por los lados del parque y el coliseo homónimos al nombre del estadio El Campín.

La opinión general de la gente en Santa Fe fue la expresión de alegría por el triunfo pero conscientes de que tienen muchas cosas por corregir, mientras que en Nacional se dobló el pesimismo que ya se había iniciado por los manejos que se le han dado al club verde desde la tormentosa salida de Reinaldo Rueda.

Ojalá para el próximo partido en este escenario frente a Millonarios también se le permita la entrada de hinchada visitante no solamente de Nacional sino de todos los equipos por fuera de Bogotá y también tanto en el Atanasio como en el resto de plazas en el país, porque no debemos permitir que los delincuentes violentos sigan espantando a las familias de los estadios y que de igual manera debe haber tolerancia con el hincha rival para no seguir con las medidas absurdas de impedir visitantes o cerrar tribunas que no sirven absolutamente para nada.