Exclusiva. Maryam Al-Khawaja: "La mayoría pide que el rey se marche definitivamente de Bahréin"
Maryam Al-Khawaja. Fuente: indexofcensorship.org

Las turbulencias podrían dar lugar a personalidades discretas, pero Maryam nos demuestra lo contrario. Es joven, pero ha crecido rápido y cuenta con la madurez necesaria para contar con entereza las desgracias de su país, controlado por la misma dinastía durante más de un siglo. Hija de activista y con el alma irreductible de los que creen en lo que hacen, Maryam Al-Khawaja (Siria, 26 de junio de 1987) considera que lo mejor está aún por llegar. La situación en Egipto o Túnez, donde la Primavera Árabe ha acabado con el gobierno de los Hermanos Musulmanes -con tics que recuerdan a los predecesores Mubarak o Ben Alí- no desanima a Al-Khawaja, que considera que este no es más que un estadio más de la revolución: 'si nos rindiéramos ahora permitiríamos el cambio de un régimen por otro, habrá distintas etapas y pasos y hay que seguir luchando'.

"El poder de la monarquía de Bahréin hace que la violencia y todo lo que ellos decidan pueda hacerse sin ningún tipo de problema".

El levantamiento popular en Bahréin ha tenido una clara influencia en su vida familiar: su tío, su padre y su hermana se encuentran ahora mismo encarcelados. Como hija ha sufrido viendo la huelga de hambre de sus dos familiares -su padre estuvo unos cien días sin comer hasta que fue alimentado a la fuerza-, pero entiende y apoya la lucha política de aquellos presos que no pueden hacer nada más que manifestarse con su resistencia. Con un panorama a priori desolador, el empuje de los jóvenes y las manifestaciones diaris son 'una pequeña victoria' para la presidente del Bahrain Human Rights Organisation, que confía en el triunfo final, aunque considera que la longevidad del conflicto vendrá marcada por la presión internacional: 'si los gobiernos presionan a Bahréin, habrá menos sangre y todo irá más rápido'. Mientras eso no llegue, su rol seguirá siendo aquel que su padre inició con apenas 18 años, denunciar la ilegitimidad y la violencia de un gobierno que aspira a tapar sus vergüenzas con la velocidad de los monoplazas más rápidos del planeta, todo ello avalado por una acrítica afición que se entesta en diferenciar dos campos -deportes y política- que, también en Bahréin, van de la mano.

P: ¿Cómo describiría la situación de Bahréin a alguien que no conozca nada sobre la situación del país?

R: Es un país muy pequeño con unas 600 000 personas, si añades los trabajadores que han venido de fuera se supera el millón de habitantes. La monarquía en Bahréin tiene el control sobre todas las cosas, política y económicamente, si quieren robar más dinero o aumentar los niveles de corrupción pueden hacerlo. Su poder hace que la violencia y todo lo que ellos decidan pueda hacerse sin ningún tipo de problema. Usan la opresión y la represión como principales métodos para controlar el país. Bahréin tiene un índice de alfabetización muy alto y mucha gente puede acceder a estudios universitarios.

En 2011 los ciudadanos del país salieron a la calle para pedir libertad, democracia y dignidad. La respuesta del gobierno fue intentar destruir ese acto de rebeldía mediante arrestos, torturas, asesinatos y despidos. El movimiento para los derechos humanos empezó en 1920, no es algo nuevo, hace ya mucho tiempo de su existencia. Desde 2011, el movimiento ha seguido prácticamente cada noche, y en marzo de 2011 las fuerzas militares de Arabia Saudí, EAU,etc. enviaron tropas para ayudar a que la monarquía absoluta siguiera en el poder. La gente en Bahréin no está luchando solamente contra su propio régimen, sino con los otros regímenes que quieren mantener la hegemonía en sus respectivos países.

Desafortunadamente, Bahréin, al estar aliado con Arabia Saudí y algunas potencias de Occidente (EE UU, Reino Unido), ha podido salir impune de muchos de los crímenes que ha cometido en los últimos años; pero la gente sigue protestando y saliendo a la calle, aunque el gobierno intente disolver las manifestaciones violentamente.

P: Ha sido siempre así la situación política. En 1971 se independizaron del Reino Unido, ¿Era muy diferente el sistema político entonces?

R: La lucha por los derechos humanos ha sido muy larga. Desde los años 20 ha habido cada diez años un levantamiento popular. La familia real, que ocupó el poder a la fuerza hace 230 años, ha estado gobernando mediante la violencia y vio el protectorado británico como una forma de conservar su poder. En 1971 los británicos dejaron Bahrain, y la constitución se firmó creando un parlamento en 1972, la familia real creyó que eso les quitaba algunos de sus poderes y acabaron disolviendo el parlamento para volver a una monarquía absoluta. El último levantamiento fue en los 90 y acabó en decenas de asesinatos, detenciones, torturas,etc. Esta ocasión será aún más difícil de resolver, la gente recuerda que el rey en 2001 se comprometió a crear una monarquía constitucional, pero ha ido en la dirección opuesta: la constitución le garantiza más poder y el parlamento no tiene ninguna función.

'Desde los años 20 ha habido cada diez años un levantamiento popular'

P: ¿Qué rol tiene la religión en la vida política de Bahréin?

La mayoría de la población es chiita (70%) y el resto son sunitas. El gobierno ha ido nacionalizando gente de Siria, Yemen, Jordania, Pakistan,etc. con el objetido de reequilibrar la demografía y dejar a los chiitas en minoría. Los inmigrantes son usados en la policía y la administración, donde la puerta laboral está completamente cerrada para el resto de la población.

P: ¿Por qué cree que las violaciones en Siria, Libia o Iran son tan criticadas por Occidente, si las políticas de Qatar, los EAU, Arabia Saudí o Bahréin son prácticamente las mismas?

R: Creo que estamos ante un claro caso de doble moral, si un gobierno no es aliado hay una lucha clara por los derechos humanos, si se trata de aliados, son más permisivos sea cual sea la actitud del país; por ejemplo, si un ciudadano americano es detenido en Irán todo el mundo lo sabrá porque los americanos harán de ello un tema nacional, en los últimos años hemos tenido a tres ciudadanos de la UE detenidos en Bahréin por manifestarse a favor de la paz y los derechos humanos, dos de ellos fueron condenados a cadena perpetua y el otro a 96 años y la gente ni siquiera lo sabe. A dos de ellos les acusaron de terrorismo y de intentar derrocar al régimen, no había pruebas y muchas de las confesiones se lograron bajo tortura, pero a partir de ese caso se les mandó a la cárcel; a la tercera persona se la condenó por manifestarse por las calles de forma pacífica y también sigue aún en la prisión.

P: Muchos de estos países se están haciendo famosos por la organización de eventos deportivos.

R: Es importante para los gobernantes crear una imagen internacional de prestigio, aunque de puertas adentro la realidad sea distinta, por ejemplo en Qatar, mientras preparan la Copa del Mundo de 2022, se violan los derechos de los trabajadores que emigran allí. El deporte se usa para lavar la cara del régimen y poder tener la F1 en Bahréin es una forma de decir ‘todo funciona bien aquí’. El problema es que los ciudadanos del país tienen que pagar un precio por eso, para poder minimizar las protestas, hay arrestos y decenas de detenciones violentas antes de que llegue la F1. Hoy mismo, con tantas cámaras y presencia internacional, hubo violencia, gente siendo golpeada en las calles, gases lacrimógenos,etc.

'El deporte sirve para intentar lavar la cara del régimen (...) pero los ciudadanos pagan un alto precio por sus protestas ante los medios.'

Alguna gente comenta incluso que la F1 incluso pueda ayudar a que la gente se dé cuenta de lo que pasa en Bahréin, eso sería positivo, pero el problema reside en que, en cuanto las cámaras hayan marchado y no haya atención en lo que pasa en el país, comenzará la venganza, es entonces cuando se hará pagar a la gente que ha intentado mostrar las violaciones que hay cada día en Bahréin. Es necesaria la atención de los medios en el país, pero el precio a pagar es muy caro.

P: Así pues, el mayor peligro puede venir después de la carrera.

R: El año pasado una persona fue asesinada durante la carrera, era el padre de cuatro niños, fue golpeado y disparado, su cuerpo fue encontrado al día siguiente. Por supuesto no hubo ningún culpable, como pasa con todas las muertes en Bahréin. Después de que las cámaras y los turistas marcharan, muchos activistas fueron detenidos, hubo ataques a algunas casas, todo ello era una respuesta por lo que había pasado durante la carrera. Es importante que las personas que vienen a Bahréin, sea por ver la carrera o por otra cosa, conozcan el precio que su ocio tiene para los ciudadanos del país que están visitando.

P: ¿Cómo puede ver un turista que pasa unos días en el país que hay algo funcionando mal?

'Si te desplazaras a 30 km del circuito podrías ver la represión que hay ahora mismo'

R: Hay controles de seguridad por todas partes, Bahréin es, a la práctica, un estado policial. Mientras estuvieras en la carrera podrías ver humo negro en el cielo, provocado por los jóvenes que queman neumáticos en el centro de la ciudad para que la gente vea que algo está pasando. Si te desplazaras a 30 km del circuito podrías ver la represión que hay ahora mismo, si miras por Internet verás vídeos sobre las anomalías democráticas que hay en Bahréin, pero solo los podrás ver si estás fuera, porque en el interior del país estarán totalmente prohibidos.

P: ¿Qué papel desempeñan los medios en Bahréin?

R: Están dirigidos directa o indirectamente por la familia real. Los medios son uno de los principales problemas en Bahréin, han sido usados para señalar a la gente por protestar. Algunas acusaciones o interrogatorios se han hecho en directo a sospechosos de estar en contra del régimen o atletas conocidos –como futbolistas, por ejemplo-, se han usado no solo para dominar sino para intimidar a los objetivos del gobierno (como los chiitas). Los medios se han usado para dividir y perseguir a la gente, hay algún periódico opositor, pero este se tiene que autocensurar si no quiere que lo acaben cerrando. Uno de ellos tuvo que cerrar cuando empezó la Primavera Árabe en 2011, pero al final pudieron volver a publicar de nuevo. Las redes sociales son prácticamente la única salida para difundir y conocer cuál es la realidad del país.

P: ¿Ha tenido la Primavera Árabe el efecto que se esperaba en un principio?

'Salir a las calles a protestar a pesar de la represión es una victoria por si sola'

R: Nadie de nosotros pensaba que sería algo que empezara y acabara en un abrir y cerrar de ojos. Será un proceso largo, especialmente en un país como Bahréin, donde no solo se lucha contra el régimen sino contra una serie de poderes aún más grandes. Que la gente decidiera salir a las calles a protestar a pesar de la represión es una victoria por si sola, más que si los objetivos se han conseguido aún o no. Si la gente continúa saliendo para pedir dignidad aunque no tenga un apoyo internacional por parte de los gobiernos, eso es una gran victoria. Si se acaba consiguiendo lo que se desea, eso ya es otra historia, que se conseguirá a largo plazo, es una cuestión de tiempo.

P: Las portadas de la Primavera Árabe se las llevaron Egipto, Túnez o Siria. ¿Por qué los países de Oriente Medio no han sido prácticamente mencionados?

R: En Bahréin se cerraron las fronteras, si entras en el aeropuerto tienes que decir tu nombre, y si ellos ven que eres un periodista, un cineasta,etc. que haya tratado según qué temas ya no te dejan entrar. Si no tienes un conocimiento de lo que pasa allí y no has escrito nunca nada sobre política no hay ningún problema. La importancia geoestratégica de Bahréin hace que muchos gobiernos no quieran que se sepa lo ocurrido en Bahréin, nadie quiere que se vea una doble moral en el tema de los derechos humanos. Imagina que la gente en la UE y los EE UU ven a gente torturada en Bahréin y después saben que sus gobiernos están vendiendo armas al régimen, esto traería problemas a nivel de opinión pública a esos gobernantes. Estas dos grandes causas son las que hacen que la realidad de Bahréin tenga una cobertura tan baja.

P: Tu padre ha sido un activista desde los 18 años, y tú tienes 25 y llevas unos años metida en esto. ¿Qué importancia tienen los jóvenes en la política del país?

R: Los jóvenes son la base de todo el movimiento. Vivir sin dignidad no tiene ningún sentido y esto les ha llevado a moverse, son el corazón de todo esto. Ellos decidieron que ya había suficiente y son los que han protestado más y han salido a las calles a mostrar su descontento.

P: ¿Qué porcentaje de gente en Bahréin está en contra del régimen? ¿Es algo mayoritario?

R: De 1 200 000, el 51% son inmigrantes y el resto son de Bahréin. La mayor manifestación congregó a más de 300 000 personas. Si tienes en cuenta que los ciudadanos de Bahréin no nacionalizados son alrededor de 600 000, te das cuenta que más de la mitad del país estaba en las calles pidiendo un cambio. Sin embargo esto no fue suficiente para que el gobierno cambiara de postura.

P: Si quisiera, ¿Podría volver a Bahréin sin problemas?

'Volveré al país en junio, quiero informar del país in situ'

R: Ser un defensor de los derechos humanos siempre te hará ser un objetivo del gobierno. Para ver cómo está la democracia en un país basta con ver el trato que dispensa a los defensores de los derechos humanos. Tres de mis familiares (padre, hermana y tío) están en la cárcel. Volveré al país en junio, sé que hay riesgos y podría ser detenida, atacada o puede que no me pase nada. Es un riesgo, nunca sabes que puede pasar, pero vale la pena tomarlo.

P: ¿Qué le lleva a volver ahí en junio?

R: Quiero seguir informando sobre la situación de los derechos humanos in situ. Desde aquí dependo del trabajo de los que aún están allí, eso les pone en peligro, uno de ellos trabajaba abiertamente en el asunto y el resto lo hacía en secreto. El primero está ahora mismo en la cárcel, y siempre hace falta que haya más gente que hable de las violaciones que se cometen en el día a día.

P: ¿Has tenido contacto con tus conocidos que están en prisión?

R: De vez en cuando hablo con mi padre -cuando le dejan-, no he hablado con mi hermana desde que la arrestaron en febrero, y con Nabeel Rajab no he podido hablar desde enero porque no se lo permiten. Es complicado mantener el contacto pero voy recibiendo información a partir de las diferentes familias.

P: ¿Qué trato se dispensa a los presos en una prisión de Bahréin?

R: Depende. Si eres un caso muy conocido es menos posible que te maltraten, en 2011 los torturaban a todos, pero ahora el régimen quiere dar una imagen de apertura y modernidad. A la hora de la verdad, si eres un joven al que han arrestado en las calles es muy probable que te traten peor porque nadie se va a preocupar por tu caso. A mi hermana y a mi padre les niegan el acceso a la sanidad, la higiene, el contacto con sus abogados, con sus familiares,etc. porque se negaban a llevar el uniforme de los presos al no considerarse criminales. Mi hermana tiene una hija de tres años a la que no ha podido ver en un mes.

P: ¿Cómo se sintió, como hija, cuando tu padre inició una huelga de hambre?

R: Es una situación complicada, tanto mi padre (en la foto) como mi hermana empezaron una huelga y aquello les podría haber llevado a la muerte, pero entiendo el porqué de su acción y la apoyo. Para los presos políticos es la última forma de resistencia, no pueden protestar, escribir ni dar entrevistas, así que solo les queda eso para denunciar las violaciones de los derechos humanos. Ellos usan su cuerpo como una herramienta para denunciar la injusticia que hay en el país.

P: ¿Qué opción es la mayoritaria entre los manifestantes: reforma hacia una monarquía constitucional o abolición total de la monarquía?

R: La mayoría, los que salen a la calle, piden que el rey se marche definitivamente.

P: ¿Qué relaciones tiene Irán con Bahréin? He leído que algunos de sus detractores la consideran una 'agente de los iraníes’.

R: El gobierno siempre ha sabido desviar la atención hacia otros frentes cuando se le planteaban alternativas políticas, y ha comentado que estas eran fruto del apoyo y la manipulación internacional. Cuando los primeros movimientos sociales empezaron a crearse, el gobierno dijo que estos eran nazis, después la oposición era formada por comunistas, y finalmente se transformaron en agentes iraníes. Cualquier cosa que sea percibida como una amenaza internacional será directamente adjudicada a la oposición de turno en Bahréin. A mí me han dicho que soy una agente iraní, pero a la vez también me han dicho que estoy pagada por Israel, y finalmente por Iraq. Debo ser una persona muy inteligente para conseguir que estos tres países me paguen a la vez.

El fondo del problema se instala precisamente en eso, ellos intentan hacer ver que esta revuelta está promovida por los chiitas, y como la mayoría en Irán es chiita, entonces pueden decir que todo esto es fruto de la manipulación iraní. No tiene mucho sentido, pues Irán también tiene sus movimientos sociales que piden el fin de las violaciones que comete su gobierno. Incluso el gobierno americano dijo que esta relación, pese a ser usada constantemente por el gobierno de Bahréin, no había sido refrendada con ningún tipo de prueba.

P: ¿Cómo ve el futuro de su país a medio-largo plazo?

R: Soy optimista. Creo que los cambios acabarán viniendo, sean en cinco años, diez o cien, si hay una reacción internacional será mucho más rápido y menos sangriento. Si no requerirá más tiempo y habrá mucha más violencia, prefiero que tengamos el primer proceso. Finalmente los cambios llegarán, será un premio por todo el trabajo y el camino recorrido.

VAVEL Logo