Para que pase el temblor

Carlos Alberto Galván, quien estuvo a un sismo de irse del Perú, decidió quedarse y triunfó. Hoy cuenta sus planes para hacer “temblar” la realidad futbolística nacional.

karelvanoordt
Karel van Oordt
Para que pase el temblor

Tras atarse los cordones y a punto de salir del vestuario preguntó a sus compañeros mientras la tierra temblaba:

“¿Es por mí que saltan tanto?”

Luego enterarse del sismo, Carlos “el negro” Galván, quien debía debutar ante Sporting Cristal el 15 de agosto del 2007, salió raudo del camarín rumbo a una zona segura.

Aquella noche su esperado estreno de camiseta se vio truncado por uno de los acontecimientos más trágicos de nuestro país en la década, el terremoto que dejó a Pisco devastado, dejó también un estadio vacío, embanderado y silencioso.

Las ansias del “negro” por tocar la pelota con la crema se vieron oscurecidas por nuestra inhóspita actividad sísmica. “Me tenía que parar cada cinco minutos para acomodar los cuadros en mi casa” cuenta Galván. “Después de varias réplicas me cansé y dejé el cuadro así, chueco” añadió.

Fue pupilo de Maradona en Racing, defendió la camiseta del Atlético Mineiro en la misma tierra que vio nacer al rey Pelé e incluso dio la vuelta con el equipo del mencionado monarca, el Santos. Hace 7 años Carlos Alberto “el negro” Galván” corría por los 34 y tras una disyuntiva sobre su futuro en el fútbol, acordó venir al Perú y jugar por uno de los grandes, Universitario.

Ganó con la U el apertura del 2008, estuvo al mando del equipo crema campeón nacional en 2009, tras haber enfrentado nada más y nada menos que al eterno rival, Alianza Lima y estuvo a una administración de convertirse en ídolo merengue.

“Me cuidé tanto que extendí mi carrera hasta los 40” – dijo tras su paso por la Universidad César Vallejo. Hoy con 41 años, Carlos Alberto Galván Méndez quiere remecer, tal como lo hizo aquel terremoto del 2007, al fútbol peruano.

Diagnósticos desde la zaga

“El negro” no fue cualquier defensa en el fútbol peruano. Se convirtió en uno de los máximos referentes de Universitario en los últimos años y lo hizo merecedor del premio al mejor defensa del año 2009. Además, fue capitán indiscutible de los de Ate durante mucho tiempo, algo de lo que pocos podrían vanagloriarse hoy en tienda crema.

“En los clubes no hay referentes de área, existe una tremenda carencia de líderes en la cancha”

Así se refiere Galván a la situación de nuestro fútbol y en especial de nuestras defensas. “Si no hay una buena columna vertebral, el equipo no funciona” – añade. Desde central hasta el delantero debe haber solidez, es lo que recalca quién fue quizás el último gran central de Universitario.

Se quedó para bien

El experimentado capitán crema, luego de su fugaz campaña en Trujillo ha decidido mudarse a la capital para emprender un proyecto en el cual pocos siquiera han pensado en el fútbol peruano.

Los tiempos han cambiado y el fútbol es cada vez más físico y táctico, los jugadores de hoy, y en especial en el Perú, necesitan una preparación técnica que los permita competir de tú a tú a nivel internacional. Además de formarse intelectualmente. Es por eso que “el negro” ha decidido formar un centro de alto rendimiento que permita a jóvenes promesas nacionales desarrollarse físicamente para poder lograr regularidad en su rendimiento.

“La culpa no sólo la tiene Burga, los clubes no tienen ni crean la debida infraestructura”

Esta es la piedra angular de nuestro pobre desempeño, no sólo en eliminatorias, para Galván,  es la formación y la continuidad de los jóvenes. “Alianza forma buenos jugadores” – comenta.

Un jugador inteligente

Pocos habíamos escuchado esta expresión en el ámbito del balompié nacional, pero según Galván no debe ser una utopía hablar de deportistas con madurez y conocimientos.

“Reimond (Manco) es el antiejemplo para cualquier chico que le apasiona el fútbol”

Hemos visto desplomarse profesionalmente a potenciales promesas, que nos pudieron haber dado innumerables alegrías, como es el caso de Manco, quien empañó su carrera con prácticas completamente antiprofesionales.

“En Europa no contratan a muchísimos jugadores por la posibilidad de resolución social en aspectos cuestionables” – y no sólo le atribuye la culpa a los jugadores en proceso de formación. “Aquí se defiende lo indefendible” – recalcó.

Galván cuestiona en gran medida el papel de la prensa “sensacionalista” que convierte la vida de muchos futbolistas en “shows mediáticos”.

Ya lo pasado, pasado

La clave para dejar la crisis del fútbol peruano está, para Galván, en pensar a futuro. “Muchos viven del ego y de su pasado” – dijo refiriéndose a muchos colegas.

“¿Yo dirigente? – Nunca. Yo, director técnico”

Pese a que se dedicará a un proyecto enteramente enfocado al trabajo de menores, Carlos Galván no descarta la posibilidad de pronto, estar dirigiendo a algún club del Perú.

Sobre su futuro, el ahora prospecto de DT habló sobre su principal objetivo en el banquillo:

“La U es mi segunda casa, por eso sé que voy a volver.”

VAVEL Logo