La contracrónica, partido de guerreros

La Vinotinto sub-20 debutó en el Sudamericano ante Uruguay, duelo en que los criollos demostraron que los casi 15 meses de trabajo no fueron en vano

La contracrónica, partido de guerreros
Equipo titular de la Vinotinto ante los charrúas /Foto: Prensa FVF

Más de dos años de trabajo, mucho tiempo fuera de casa, para que llegara este partido. La Vinotinto sub-20 tuvo más de 35 modulos de entrenamientos, que permitieron confeccionar el equipo que se plantó en Ibarra, Ecuador, para enfrentar a Uruguay en el primer partido de ambos conjunto en el Campeonato Sudamericano de la categoría, un torneo al que los criollos se presentan con un equipo de mucho carácter, demostrado ante los charrúas.

El inicio del encuentro entre norteños y orientales fue de mucho estudio, ambos equipo pasaban por el rayos x al rival para examinarse, fue muy poco lo que se jugó y mucho lo que se reconocieron las dos selecciones, ninguna quería regalar nada y era mejor no arriesgarse. Ni Yeferson Soteldo, ni Nelson De La Cruz, las figuras de ambos equipos, pesaron o aparecieron mucho en los primeros minutos, ambos aguardaban que sus equipos terminaran de entrar en juego.

¡Por aquí no es!

El orden táctico de los criollos era impresionante, amén de tanto trabajo y tanto sacrificio realizado, por lo que los uruguayos no encontraban el camino para acercarse al arco de Fariñez, sin embargo cuando Venezuela se lo proponía y la pelota pasaba por los pies de Yangel Herrera, genio del mediocampo, demostraba que podía generar peligro al arco rival con cierta facilidad, a pesar de la férrea marca uruguaya.

Cuando la pelota encontraba los pies de Yangel Herrera, Venezuela tenía claridad y las jugadas se hacían más fluidas, se encontraba mejor a Soteldo, quien con su regate y buen juego de uno contra uno, creaba huecos entre Ururguay que no pudieron convertirse en gol, pero que avisaban al rival. Mismo rival que generó peligro en los pies de De La Cruz, jugador desequilibrante que por momento logró desarticular el armado vinotinto, sin embargo siempre quedó en remates desde fuera del área.

Fue un primer tiempo parejo, ambos equipos mostraron solidez defensiva, al mismo tiempo que con sus jugadores más importantes alcanzaron a llevar peligro para el rival, incluso Uruguay estrelló una pelota contra el arco vinotinto luego de un remate desde la frontal del área por parte de Nicolás Schiappacasse, otro de los jugadores que pudo generar juego en Uruguay, aunque siempre bien referenciado.

Emocionante, pero poco jugado

Así terminó el primer tiempo, sin goles, sin demasiadas opciones de gol por ningún equipo, de hecho, uruguayos y venezolanos dejaban la sensación de que no habían mostrado ni la mitad de su potencial, la segunda mitad podía ofrecernos algo mejor, la oferta seguía en pie y las dos selecciones debían cumplir, ambos cumplieron, luego claro.

Para el segundo tiempo los equipos salieron con bríos, se notaban las ganas de llevarse el triunfo y se preveía una segunda parte llena de emociones, si, así fue. Yangel Herrera llevó los hilos de la Vinotinto sub-20 con mayor claridad, y de sus botas salió un genial pase filtrado para Ronaldo Peña, quien terminó la jugada enviando la pelota por encima del arco, sin embargo esta sociedad se hacía peligrosa.

La selección de Dudamel se plantó mejor en el complementario, pero en un descuidó todo el partido pudo irse al trasteEl debut soñado de la mini vinotinto pudo ser de pesadilla, cuando en una jugada desafortunada, después de un rebote hacia el costado del guardameta nacional, el lateral Eduin Quero tomó por la camiseta a De La Cruz para evitar que marcara a quemarropa, con todo su heroísmo se fue expulsado y dejó a los charrúas con la oportunidad del primer gol.

La figura de Uruguay ante un portero que se hizo titular en primera con tan sólo 18 años, frente a frente. De La Cruz, como buen jugón, intentó una jugada de fantasía al picar el balón, una “Panenka”, pero Fariñez en una reacción de astuto y de reflejos, adivinó sus intenciones para sacar un manotazo milagroso, uno que dejó a Venezuela con muchos chances de llevarse algo.

Nelson De La Cruz antes de patear el penal / Foto: Prensa AUF 

Con 10 en cancha se juega mejor

Con la expulsión Dudamel tuvo que recomponer, pero sus jugadores no necesitaron de mucho para hacerlo. Este equipo, del que se dijo que tenía casi dos años trabajando juntos, demostró un orden tremendo a pesar del hombre menos, de hecho, se hizo superior por muchos momentos a pesar de jugar en la altura y con diez.

En el segundo tiempo cuando nos vimos en inferioridad numérica, entendimos que la formula de poder acercarnos al triunfo era con lanzamientos largos con Córdova y Peña”, declaró el DT, Rafael Dudamel, al término del partido.

Desde la expulsión de Quero, Venezuela fue más que Uruguay, se formó bien en defensa, Luis Ruiz se multiplicó en el centro del campo y permitió que Herrera hiciera el trabajo de armador, con lo que los venezolanos lograron ir al arco rival, al punto de casi llevarse los tres puntos. De un rebote en Sergio Córdova, desde un córner, le quedó a Yangel Herrera la pelota servida ante el portero Uruguayo, su disparo lo venció pero el defensor Agustín Rogel se lanzó en una chilena salvadora que sacó el balón en la línea.

Momento en el que Yangel Herrera casi marca el gol del triunfo para Venezuela / FOTIO: Prensa FVF

Así terminó el primer juego de los dos equipos, con una Vinotinto que demostró de qué está hecha al aguantar una expulsión y hacerse más que el rival. Su entrenador afirmó que le gustó todo de su equipo y alabó “su actitud, su orden, la disposición para jugar contra una selección de mucha calidad”.