De Matanzas para la eternidad

Hijo de Benito Dihigo Sargento, del Ejército Libertador y de Margarita Llanos, Martín Magdaleno Dihigo Llanos nació el 25 de mayo de 1906 en la provincia de Matanzas.

Floresiep
Ivan Eduardo Flores Perez
De Matanzas para la eternidad

Cualquier espacio es insuficiente para relatar las proezas del Maestro, como también se le conocía, las cuales quedaron sembradas para la posteridad en los diamantes de su natal Cuba, en las Ligas Negras, en México, en Venezuela y en República Dominicana. Está entronizado en el Salón de la Fama de los cinco países donde jugó.

Se dice que el aficionado al béisbol es el único fanático que puede degustar gran cantidad de estadísticas y números sin quedar satisfecho, Martín Dihigo posee tantas marcas  sorprendentes que el paladar más exigente quedara saciado.

Es recordado principalmente como lanzador, pero tenía una facilidad innata para jugar todas las posiciones, incluso, llegó a ocupar más de una en un mismo partido. Si no lanzaba ocupaba entre el tercero y el quinto lugar en el line up ya que era un bat de mucho respeto, podía correr, batear, tirar, pensar, lanzar y dirigir.

El 15 de septiembre de 1937 lanzó el primer juego sin hit ni carrera en Liga Mexicana de Béisbol en un partido donde los Rojos del Águila de Veracruz vencieron a Nogales. En 1938, vivió su mejor año en México también jugando para el equipo del puerto, donde se quedó con la triple corona de picheo con 18-2, 0.90 de ERA y 184 SO y con el título de bateo al promediar .387.

En 1942 siendo manager-jugador, llevo de la mano al campeonato al Unión Laguna, equipo al que siempre manifestó tener un cariño muy especial, ese año el antillano nuevamente se apoderó de la triple corona de picheo con 22-7, 2.53 de ERA y 211 SO.

En 1943, se marchó de la Laguna pero su amor por la franela guinda lo hizo regresar en 1946 para jugar un año más en esta tierra, donde vivió un romance tórrido con la afición. Además, cuentan que se le veía a menudo caminando por la Plaza de Armas fumando su habano, sencillo como uno más.

Las estadísticas que amasó durante su carrera son patrimonio del béisbol mundial. Murió a la edad de 65 años el 20 de mayo de 1971 en Cruces, Cienfuegos, Cuba, víctima de un infarto. Pero "El Inmortal" sigue entre nosotros, se le puede ver caminando por el diamante del Estadio de la Revolución alentando al equipo de sus amores, los Algodoneros Unión Laguna.

El próximo 22 de marzo a las 7:30, en el Museo Regional de la Laguna ubicado dentro del Bosque Venustiano Carranza de la ciudad de Torreón, Coahuila, será la presentación del libro “Mi Padre el Inmortal”, escrito por Gilberto Dihigo su hijo. Dicha obra es una biografía con anécdotas y datos que enriquecerán aún más nuestro asombro y admiración por el “Maestro”. La entrada será libre.

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